Giselle; o, Las Wilis es un ballet romántico en dos actos. Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges y Théophile Gautier escribieron la historia del ballet. Se basaron en un breve pasaje en prosa de la obra De l'Allemagne de Heinrich Heine. También utilizaron el poema "Fantômes" de Victor Hugo. Adolphe Adam escribió la música. Jean Coralli y Jules Perrot diseñaron las danzas. Carlotta Grisi bailó el papel de Giselle en la primera producción. La escenografía fue creada por Pierre Cisceri.
La historia está ambientada en Alemania durante el Renacimiento. Giselle es una campesina. Se enamora de Albrecht. Él es un noble que se hace pasar por un campesino. Giselle se sorprende al descubrir que Albrecht va a casarse con la princesa Bathilde. Su corazón se rompe. Se vuelve loca (demente, desquiciada) y muere. Una noche, se levanta de su tumba. Quiere proteger a Albrecht de las Wilis. Las Wilis son los espíritus fantasmales de las chicas muertas. Obligan a los hombres a bailar hasta su muerte.
El ballet se estrenó en París el lunes 28 de junio de 1841 en el Théâtre de l'Académie Royale de Musique. Fue un gran éxito. Fue puesto en escena casi de inmediato por otras compañías de ballet de Europa, Rusia y Estados Unidos. Grisi fue declarado otro Taglioni. Taglioni fue la mejor bailarina de la época. La historiadora del ballet Grace Robert escribe que "Giselle... es el arquetipo de los ballets de la época romántica".
Sinopsis ampliada
Giselle es un drama que contrapone el mundo terrenal y alegre del primer acto con el mundo sobrenatural y sombrío del segundo acto. Además de los personajes ya citados, en la obra aparecen Hilarión (un guardabosques que ama a Giselle) y Myrtha (la reina de las Wilis).
- Acto I (Aldea): Se presenta la vida campesina: bailes, festejos y la ingenua felicidad de Giselle. Albrecht, que oculta su noble linaje, conquista a Giselle. Hilarión desconfía y descubre la verdadera identidad de Albrecht. Cuando se revela que Albrecht está comprometido con la princesa Bathilde, Giselle se siente traicionada, sufre una crisis de locura y muere.
- Acto II (Bosque y cementerio, nocturno): Las Wilis —espíritus de jóvenes que murieron antes de casarse— vagan por el bosque. Obligan a los hombres desprevenidos a bailar hasta morir. Albrecht visita la tumba de Giselle; ella aparece como espíritu y, pese a su dolor, lo protege de las Wilis hasta que amanece, salvando así su vida por el poder del perdón.
Historia, coreografía y música
La música de Adolphe Adam combina melodías líricas con pasajes orquestales que subrayan tanto la alegría campesina como la atmósfera espectral del segundo acto. En la coreografía original la autoría está compartida: Jean Coralli firmó la puesta en escena, mientras que Jules Perrot creó muchos de los solos, especialmente los que interpretó Carlotta Grisi. A lo largo de los años, distintos coreógrafos han aportado variantes y añadidos (por ejemplo en Rusia, donde el ballet fue adaptado y reutilizado por compañías como la Imperial), de modo que existen múltiples versiones en repertorio.
La escenografía original, a cargo de Pierre Cisceri, contribuyó decididamente al éxito: los efectos de iluminación y los decorados del segundo acto reforzaban la sensación de irrealidad que caracteriza el romanticismo. En producciones posteriores se han introducido cambios técnicos y estéticos, pero la combinación de drama, romanticismo y música de Adam se mantiene como núcleo de la obra.
Importancia y legado
Giselle consolidó el modelo del ballet romántico: la figura de la bailarina como espíritu etéreo (el "blanc" del segundo acto), la contraposición entre mundo real y sobrenatural y el uso de la técnica en punta para subrayar la ingravidez del personaje. La escena de la locura de Giselle y la aparición de las Wilis son momentos dramáticos y técnicos que exigen tanto dotes actorales como gran virtuosismo.
Hoy, Giselle sigue en el repertorio de las grandes compañías y es uno de los títulos que permite evaluar tanto la capacidad escénica como la técnica de las bailarinas que lo interpretan. Su influencia se percibe en el desarrollo del ballet del siglo XIX y en la consolidación de ciertos arquetipos (la heroína trágica, el coro fantasmagórico, la mezcla de mime y danza).
Datos y curiosidades
- Es habitual que cada compañía conserve una versión "histórica" del ballet y al mismo tiempo presente otras adaptaciones más modernas.
- El papel de Giselle exige una doble cualidad: sensibilidad dramática en el primer acto y ligereza/quietud casi sobrenatural en el segundo.
- La "coral" de las Wilis (el cuerpo de baile) es uno de los elementos centrales: su sincronía y composición escénica crean la atmósfera de amenaza y fatalidad.
En resumen, Giselle no solo es un clásico por su historia y música, sino también por la forma en que definió y ejemplificó los ideales del ballet romántico, manteniéndose vigente en escenarios de todo el mundo.











