Coppélia ou La fille aux yeux d'email (inglés: Coppélia o La chica de los ojos de esmalte) es probablemente el ballet cómico más conocido y representado del mundo. Arthur Saint-Léon y Charles Nuitter se basaron en el cuento Der Sandmann (1816) de E.T.A. Hoffmann. LéoDelibes escribió la música. Saint-Léon realizó la coreografía del ballet.
Argumento (resumen ampliado)
El ballet está ambientado en un pueblo polaco de antaño y consta de tres actos con escenas de carácter popular y cómico. Sus personajes principales son la joven Swanhilda, su prometido Frantz, el excéntrico fabricante de muñecas Dr. Coppélius y la enigmática Coppélia, que parece una chica de ojos de esmalte.
- Acto I: En la plaza del pueblo se celebra la vida cotidiana y la costumbre local. Swanhilda observa a Frantz coquetear ante la ventana del taller del Dr. Coppélius, donde vive Coppélia. Los rumores de que Frantz está enamorado de esa misteriosa joven despiertan los celos de Swanhilda. Hay danzas populares y pantomima que muestran el carácter alegre y vivo de la comunidad.
- Acto II: Swanhilda y sus amigas entran en la casa-taller del Dr. Coppélius. Descubren que Coppélia no es humana sino una muñeca articulada. El anciano fabricante intenta, mediante aparatos y con intención casi mágica, dar vida a la muñeca. Por un giro cómico y dramático, Coppélius confunde a Frantz con la fuente de la vida y trata de apoderarse de su "fuerza vital".
- Acto III: Tras las peripecias en el taller, Swanhilda salva a Frantz y desenmascara la artimaña. El conflicto se resuelve en una fiesta nupcial con bailes populares y un final feliz en el que el amor de la pareja triunfa sobre los celos y las apariencias.
Personajes principales
- Swanhilda (héroe cómico y valiente)
- Frantz (su prometido)
- Dr. Coppélius (fabricante de muñecas)
- Coppélia (la muñeca, objeto de malentendido)
- Vecinos y amigos del pueblo (coros y danzantes que aportan color local)
Música y coreografía
Léo Delibes compuso una partitura brillante y melodiosa que supuso un avance en la música para ballet de la época: sus melodías son memorables, su orquestación es ligera y refinada, y combina danzas de carácter popular con números líricos y virtuosísticos. La obra incluye numerosos pasajes destinados a mostrar el virtuosismo de los solistas y de la pequeña comunidad de bailarines: variaciones, fouettés, pas de deux y danzas de conjunto. La música acentúa tanto el tono cómico como los momentos más líricos, contribuyendo a que Coppélia sea especialmente accesible para el público.
La coreografía original de Arthur Saint-Léon combinaba técnica clásica con pantomima teatral para explicar la acción. Esto hizo que el ballet, aunque clásico, tenga una fuerte componente dramática y de carácter, con escenas que recurren a gestos y situaciones cómicas además del vocabulario puro de la danza.
Estreno, reparto y recepción
Coppélia estuvo en ensayo durante tres años y tuvo varios problemas de producción. Uno de ellos fue encontrar a la bailarina adecuada para representar a Swanhilda; finalmente se eligió a Giuseppina Bozzacchi, de 16 años. El papel de Frantz fue interpretado por Eugenie Fiocre. El ballet se estrenó el 25 de mayo de 1870 en el Théâtre Impérial de l'Opéra de París. Coppélia fue un gran éxito desde el primer momento y, a pesar de que poco después Europa sufrió las convulsiones del verano de 1870 (guerra franco-prusiana), la obra logró sobrevivir y difundirse rápidamente.
Legado y representaciones posteriores
Coppélia se consolidó como uno de los ballets más representados del repertorio clásico. Su combinación de comedia, pantomima y brillante música lo hace ideal tanto para compañías profesionales como para escuelas de danza y temporadas familiares. A lo largo de las décadas ha recibido múltiples puestas en escena y adaptaciones coreográficas que han respetado o reinterpretado el libreto original, lo que ha permitido su permanencia en los teatros de todo el mundo.
Temas y valor artístico
Más allá de la anécdota cómica, Coppélia explora temas como los celos, la confusión entre realidad y apariencia, la fascinación por lo artificial y la tenacidad del cariño humano. La obra destaca por su equilibrio entre entretenimiento y refinamiento musical, y por haber ayudado a elevar la calidad de la música para ballet en el repertorio francés.
Recomendación para espectadores
Es una obra muy adecuada para quienes se acercan por primera vez al ballet: su argumento es sencillo y ameno, la duración y estructura favorecen la comprensión, y la música de Delibes resulta inmediatamente disfrutable tanto en escena como en salas de concierto cuando se extraen suites orquestales.
En conjunto, Coppélia sigue siendo una pieza fundamental del repertorio clásico, valorada por su encanto, su humor y la calidad de su partitura.


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