Vaslav Nijinsky (Kiev, Ucrania, 12 de marzo de 1890-Londres, Inglaterra, 8 de abril de 1950) fue uno de los bailarines de ballet masculino más admirados e influyentes de principios del siglo XX, además de un innovador coreógrafo. Nació de padres polacos, ambos bailarines, y desde muy joven estuvo vinculado al mundo de la danza, donde desarrolló un estilo excepcional por su fuerza, precisión y expresividad.

Se formó en la prestigiosa Escuela Imperial de Ballet y pronto destacó por una técnica fuera de lo común. Nijinsky era célebre por su capacidad para interpretar no solo los pasos, sino también el carácter dramático de cada papel, algo que le daba una intensidad escénica extraordinaria. Podía bailar en punta, una habilidad poco frecuente entre los bailarines masculinos de la época, y sus saltos, de una altura y ligereza casi irreales, se convirtieron en legendarios. Su presencia en escena combinaba virtuosismo, elegancia y una notable fuerza emocional.

La bailarina y coreógrafa Bronislava Nijinska era su hermana, y ambos compartieron etapas fundamentales de su formación y carrera. Los dos bailaron en el Ballet Imperial del Teatro Mariinsky, y más tarde en los Ballets Rusos de Serge Diaghilev, compañía que transformó el arte del ballet en Europa y convirtió a Nijinsky en una figura internacional.

Además de su fama como intérprete, Nijinsky dejó una huella decisiva como creador. Sus coreografías, entre ellas La siesta de un fauno y Jeux, rompieron con varios cánones tradicionales del ballet clásico y abrieron el camino a una danza más moderna, simbólica y psicológica. Su estilo coreográfico, audaz y profundamente expresivo, fue considerado revolucionario por su tiempo.

La carrera de Nijinsky fue intensa pero breve. Su vida profesional quedó interrumpida por problemas de salud mental que lo alejaron de los escenarios cuando todavía estaba en la cima de su prestigio. Aun así, su influencia perduró durante décadas: su legado sigue siendo esencial para entender la evolución del ballet moderno y la transformación del bailarín masculino en el siglo XX.