Los Ballets Rusos eran una compañía de bailarines de ballet cuyo título completo era Les Ballets Russes de Serge Diaghilev. Se hicieron muy famosos en Europa a principios del siglo XX. Fundada en 1909, la compañía no sólo mostró repertorio clásico, sino que impulsó estrenos y obras innovadoras que cambiaron la historia del ballet.
El grupo fue formado y dirigido por el ruso Sergei Diaghilev. Los Ballets Rusos tuvieron más influencia en el ballet y la música de ballet que cualquier otra compañía de ballet de su época. Los bailarines eran rusos, pero el grupo viajaba por toda Europa, pasando gran parte de su tiempo en París. Stravinsky fue uno de los muchos compositores que escribió música de ballet para ellos.
Sergei Diaghilev era un empresario que sabía detectar a los buenos bailarines y ayudarles a alcanzar un gran nivel. Tenía muy buen gusto para el arte y la música e inspiró a algunos grandes compositores para que escribieran música para sus bailarines. Consiguió que algunos de los pintores más famosos de su época realizaran diseños de escenografía para sus producciones.
Principales colaboradores y estrenos
La compañía reunió a artistas destacados de diferentes disciplinas. Entre los compositores que colaboraron están Igor Stravinsky (con obras fundamentales como El pájaro de fuego, Petrushka y La consagración de la primavera), Maurice Ravel y otros autores contemporáneos. En la coreografía trabajaron figuras como Michel Fokine, Vaslav Nijinsky, Léonide Massine y Bronislava Nijinska. En el apartado visual, diseñadores y pintores como Léon Bakst, Alexandre Benois y Pablo Picasso contribuyeron con escenografías y vestuarios revolucionarios —por ejemplo, Picasso colaboró en Parade (1917).
Estilo e innovaciones
Los Ballets Rusos renovaron el lenguaje del ballet de varias maneras:
- Integración de artes: se unieron danza, música y artes plásticas para crear espectáculos donde cada disciplina enriquecía a las otras.
- Renovación escenográfica y de vestuario: los decorados y trajes, a menudo muy coloridos y poco convencionales, rompieron con el historicismo académico.
- Experimentación musical y coreográfica: introdujeron ritmos modernos, armonías audaces y movimientos coreográficos que alejaban al ballet de las formas estrictamente clásicas y lo acercaron al modernismo y al primitivismo.
- Repertorio variado: alternaron ballets narrativos tradicionales con piezas abstractas y vanguardistas, ampliando así el público y la estética del género.
Giras, disolución y legado
Los Ballets Rusos ofrecieron temporadas en París y realizaron giras por gran parte de Europa; también llegaron a influir en el mundo de la danza fuera de Europa. Tras la muerte de Diaghilev en 1929 la compañía original se disolvió, pero su influencia perduró: surgieron compañías sucesoras (como los Ballets Russes de Monte Carlo) y muchos de los bailarines, coreógrafos y músicos formaron o influyeron en nuevas escuelas y compañías en Europa y América.
Hoy se considera que Les Ballets Russes cambió para siempre la concepción del ballet: modernizó su lenguaje, acercó la disciplina a las vanguardias artísticas de su tiempo y elevó la colaboración interdisciplinaria. Su legado sigue presente en la escenografía, la música y las coreografías que aún se representan y reinterpretan en teatros de todo el mundo.





