Sergei Pavlovich Diaghilev (también conocido como Serge), (Rusia, 31 de marzo de 1872 - 19 de agosto de 1929) fue un crítico de arte, mecenas y empresario de ballet ruso. Formó una compañía de ballet llamada Les Ballets Russes de Serge Diaghilev. Muchos críticos y aficionados consideran que fue una de las compañías de ballet más importantes e influyentes del siglo XX.
"Su éxito fue tan extraordinario, sus ballets tan revolucionarios y sus artistas tan electrizantes que su aparición en París antes de la Primera Guerra Mundial provocó un boom internacional del ballet". p47
Trayectoria y aportaciones
Diaghilev no fue bailarín ni coreógrafo profesional; su talento residía en la visión artística y en la capacidad de organizar y promover proyectos multifacéticos. En los primeros años se destacó como crítico y organizador de exposiciones y publicaciones (fue uno de los promotores del movimiento Mir Iskusstva, "El mundo del arte"), lo que le permitió crear una red de contactos entre músicos, pintores, críticos y aristócratas europeos.
En 1909 estrenó en París la primera temporada de Les Ballets Russes, una compañía cuyos montajes combinaban danza, música y artes plásticas con un fuerte componente innovador en vestuario y escenografía. Durante veinte años, entre 1909 y 1929, los Ballets Russes fueron una de las compañías de ballet más famosas del mundo y transformaron la percepción pública del ballet como arte moderno.
Colaboraciones artísticas
Diaghilev supo reunir a talentos de distintas disciplinas, encargando a pintores, músicos y escritores la creación de espectáculos integrales. Muchos de los nombres más importantes del arte y la música del momento colaboraron con la compañía:
- Entre los bailarines: el legendario Nijinsky y la primera bailarina imperial Karsavina; también Pavlova, Danilova y Spessivtseva.
- Entre los coreógrafos: Fokine, Nijinska, Massine y Balanchine.
- Entre los compositores que trabajaron para los ballets o con la compañía estuvieron Stravinsky, Rimsky-Korsakov, Prokofiev, Ravel y Debussy.
- En escenografía y vestuario colaboraron artistas como Picasso, Cezanne, Matisse, Utrillo, Bakst y Braque; además Cocteau participó en la escritura y el diseño de algunos espectáculos.
Algunas de las obras más famosas que surgieron en este contexto —por ejemplo las composiciones de Igor Stravinsky como The Firebird, Petrushka y The Rite of Spring— cambiaron radicalmente las posibilidades del lenguaje musical y coreográfico. La alianza entre música nueva, coreografía audaz y diseño pictórico creó espectáculos que todavía hoy se estudian por su innovación.
Producción, financiación y gira
El don de Diaghilev consistía en detectar el talento y reunir a grandes artistas, además de convencer a mecenas y patrocinadores para financiar proyectos de gran escala. Las producciones de los Ballets Russes eran lujosas y costosas: decorados sombreados por artistas de vanguardia, vestuarios de alta factura y estrenos musicales encargados ad hoc elevaban enormemente los costes. A menudo las taquillas no cubrían los gastos; sin embargo, las giras por Europa —y en diversas ocasiones por América— y el apoyo de mecenas permitieron sostener la compañía durante dos décadas.
Legado
La influencia de Diaghilev y los Ballets Russes fue profunda y duradera: redefinieron la estética del ballet, impulsaron la música moderna y acercaron a las artes plásticas a la escena escénica. Tras la muerte de Diaghilev, la compañía se disolvió poco después, pero muchos de sus miembros fundaron o integraron otras compañías y escuelas que difundieron la experiencia y las innovaciones iniciadas por él —entre ellas movimientos que desembocaron en instituciones como el ballet clásico moderno occidental y compañías como las que más tarde surgirían en Montecarlo y Estados Unidos.
Vida personal y muerte
Diaghilev era públicamente conocido por su condición de homosexual y mantuvo relaciones con varios jóvenes artistas, entre ellos el bailarín Nijinsky durante una etapa inicial. Su personalidad, exigente y carismática, marcó profundamente la vida artística de cuantos trabajaron con él. Falleció el 19 de agosto de 1929, víctima de las complicaciones de la diabetes, en Venecia. Tras su muerte la estructura financiera y organizativa de Les Ballets Russes resultó insostenible y la compañía dejó de existir tal y como él la concibió.
Diaghilev permanece en la historia como un impresario que transformó el ballet en un fenómeno artístico total, promoviendo la colaboración entre disciplinas y creando espectáculos que todavía hoy son referencia obligada para coreógrafos, músicos, diseñadores y gestores culturales.


