Adèle Alphonsine Dumilâtre (30 de junio de 1821 – 4 de mayo de 1909) fue una destacada bailarina francesa del ballet romántico. Nacida en París, era hija de Michel Dumilâtre, actor de la Comédie-Française. Aunque su padre deseaba que se orientara hacia la comedia o la tragedia, Adèle mostró desde joven un temperamento y una técnica que la llevaron al cuerpo de baile de la Ópera de París, donde desarrolló una carrera breve pero intensa entre 1840 y 1848.
Formación y estilo
Formada en el ambiente teatral y musical de París, Adèle Dumilâtre destacó por su elegancia escénica, su línea clásica y una expresión dramática propia del período romántico: sutileza en la pantomima, port de bras refinado y una ligereza que le permitía encarnar figuras sobrenaturales como sílfides y espíritus. Su presencia se ajustaba al ideal romántico de la bailarina etérea, tanto en técnica como en imagen (tutu largo, movimientos flotantes y destacados arabescos).
Principales papeles y creaciones
Ascendió con rapidez de los papeles secundarios a los principales. A los dieciocho años interpretó La Sylphide, una de las obras emblemáticas del romanticismo. Participó en el estreno y la difusión de repertorio fundamental de la época: creó el papel de Myrtha en Giselle —la reina de las wilis— y fue la primera en interpretar el papel principal de Lady Henriette. Su repertorio combinó tanto los números técnicos como las escenas dramáticas, lo que la convirtió en una artista muy valorada por el público y la crítica.
Giras y actividad internacional
Además de su actividad en la Ópera de París, Dumilâtre actuó en los principales escenarios europeos. Bailó en teatros de Milán y Londres, donde figuró en estrenos como La doncella de mármol (1845) de Arthur Saint-Léon, creando el papel principal en esa producción. Sus giras ayudaron a difundir el estilo parisino del ballet romántico fuera de Francia.
Vida personal y retirada
En 1848 se casó con Louis Drake del Castillo, con quien tuvo tres hijos. Tras su matrimonio se retiró progresivamente de la vida activa en escena, como era frecuente en la época para muchas bailarinas que contraían matrimonio. Vivió el resto de su vida en París y falleció en 1909; sus restos reposan en el cementerio de Montmartre.
Legado
Adèle Dumilâtre es recordada por haber contribuido a forjar la iconografía del ballet romántico: sus creaciones, sobre todo el papel de Myrtha en Giselle, han perdurado en la historia del repertorio. Su carrera, aunque relativamente corta, ejemplifica las oportunidades y limitaciones de las bailarinas del siglo XIX —gran influencia del público aristocrático y de mecenas sobre la vida de la Ópera— y dejó una huella en la tradición dancística francesa.
Su hermana mayor, Sophie Dumilâtre, también fue una bailarina destacada en París, y ambas contribuyeron a la reputación familiar dentro del mundo teatral y dancístico del siglo XIX.

