Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son un grupo de medicamentos diseñados para aumentar la disponibilidad de serotonina en el cerebro. Suelen denominarse ISRS y se utilizan habitualmente para tratar la depresión, los trastornos de ansiedad y otros problemas psiquiátricos y médicos relacionados.
En muchos países, los ISRS se recetan con más frecuencia que cualquier otro tipo de antidepresivo, porque en general tienen un perfil de efectos secundarios más tolerable que los antidepresivos más antiguos (por ejemplo, tricíclicos o inhibidores de la monoaminooxidasa).
¿Cómo funcionan?
Los ISRS actúan bloqueando la recaptación de serotonina en las neuronas presinápticas (transportador SERT). Al inhibir este transporte, aumentan la concentración de serotonina en el espacio sináptico y facilitan su acción sobre las neuronas postsinápticas. Este efecto contribuye a mejorar el estado de ánimo, reducir la ansiedad y modificar otros síntomas clínicos asociados.
Indicaciones comunes
- Depresión mayor y trastornos del estado de ánimo.
- Trastornos de ansiedad: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, fobias, trastorno de ansiedad social.
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
- Trastorno por estrés postraumático (TEPT).
- Trastorno disfórico premenstrual (TDPM o PMDD).
- Algunas formas de dolor crónico y otros usos off-label según valoración clínica.
Ejemplos de ISRS
- Fluoxetina (Prozac)
- Paroxetina (Paxil)
- Citalopram (Celena)
- Escitalopram (Lexapro)
- Otros ejemplos frecuentes sin enlaces en este artículo: sertralina, fluvoxamina.
Inicio de efecto y duración del tratamiento
Los efectos iniciales sobre el sueño, la energía o la ansiedad pueden notarse en 1–2 semanas, pero la mejoría del estado de ánimo suele tardar entre 4 y 8 semanas. Para evitar recaídas, se recomienda mantener el tratamiento al menos 6–12 meses tras la primera respuesta completa; en episodios recurrentes la duración puede ser mayor según criterio médico.
Efectos secundarios frecuentes
- Náuseas, malestar gastrointestinal.
- Alteraciones del sueño: insomnio o somnolencia.
- Sequedad bucal, temblor, sudoración aumentada.
- Disfunción sexual (disminución de deseo, dificultad para la erección o anorgasmia).
- Aumento o pérdida de apetito y cambios de peso.
La intensidad y presencia de estos efectos varía entre personas y entre diferentes ISRS.
Riesgos importantes y precauciones
- Síndrome serotoninérgico: raro pero potencialmente grave; ocurre al combinar varios fármacos que aumentan la serotonina (por ejemplo, ISRS + inhibidores de la monoaminooxidasa, algunos analgésicos o suplementos como el triptófano o la hierba de San Juan). Signos: agitación, confusión, fiebre, rigidez, temblores, taquicardia. Requiere atención médica inmediata.
- Riesgo de hemorragia: los ISRS pueden aumentar el riesgo de sangrado, sobre todo si se toman con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), aspirina o anticoagulantes.
- Hiponatremia (bajos niveles de sodio), más frecuente en personas mayores.
- Precaución en cardiopatías: dosis altas de citalopram se han asociado con alargamiento del intervalo QT en el electrocardiograma, por lo que puede requerir monitorización.
- Interacciones medicamentosas: verificar siempre con el profesional las combinaciones, especialmente con inhibidores de la monoaminooxidasa (MAOI), algunos antipsicóticos, antimigrañosos (triptanos) y otros.
Embarazo y lactancia
El uso de ISRS en embarazo y lactancia requiere valorar beneficios y riesgos caso por caso. Algunos ISRS están mejor estudiados que otros; por ejemplo, se ha observado que la paroxetina puede asociarse a mayor riesgo de ciertas malformaciones cardíacas en el primer trimestre, razón por la que suele evitarse si es posible. Siempre consulte con el médico que lleve el seguimiento obstétrico antes de iniciar, continuar o suspender un ISRS en embarazo o lactancia.
Suspensión del tratamiento
Detener un ISRS de forma brusca puede provocar un síndrome de discontinuación (mareos, sensación de “descargas eléctricas”, irritabilidad, náuseas, insomnio). Para evitarlo se recomienda reducir la dosis gradualmente bajo supervisión médica. La paroxetina y la venlafaxina (no ISRS, pero similar en este aspecto) suelen asociarse con mayor riesgo de discontinuación.
Monitoreo y señales de alarma
- Visitas de seguimiento para evaluar eficacia, efectos secundarios y ajuste de dosis.
- Vigilar empeoramiento de los síntomas o aparición de ideas suicidas, especialmente en jóvenes y adolescentes; comunicarlo inmediatamente al médico o servicios de emergencia.
- Consultar ante síntomas sugestivos de síndrome serotoninérgico, sangrado inusual, reacción alérgica o signos de infección o confusión.
Comparación con otros antidepresivos
En general, los ISRS ofrecen eficacia similar a la de otros antidepresivos modernos con menos efectos anticolinérgicos y menor toxicidad en sobredosis que los antidepresivos tricíclicos. La elección concreta depende de la historia clínica, efectos secundarios previos, otras medicaciones y preferencias del paciente.
Consejos prácticos
- Tome la medicación tal y como se lo indique su médico: dosis, horario y duración.
- No deje de tomar el medicamento sin consultar al profesional que lo prescribe.
- Informe sobre todos los medicamentos y suplementos que toma para evitar interacciones.
- Hable con su médico si nota efectos secundarios molestos: a menudo se pueden manejar cambiando la dosis o el fármaco.
Si tiene dudas sobre un ISRS concreto o su situación personal, consulte con su médico, psiquiatra o farmacéutico. Un tratamiento adecuado y un seguimiento cercano aumentan las probabilidades de beneficio y reducen riesgos.

