Fracturas óseas: definición, causas, síntomas y tratamiento

Guía completa sobre fracturas óseas: qué son, causas, síntomas y tratamientos efectivos para recuperarte rápido y prevenir complicaciones.

Autor: Leandro Alegsa

Las fracturas óseas se producen cuando un hueso resulta dañado por la tensión. El hueso puede fracturarse de muchas maneras diferentes.

La mayoría de los huesos humanos son fuertes y no se rompen cuando reciben impactos o fuerzas fuertes. Sin embargo, si esa fuerza es demasiado potente, o hay algún problema con el hueso, éste puede fracturarse.

 

Tipos de fracturas

  • Fractura simple o cerrada: el hueso se rompe pero la piel no se abre.
  • Fractura abierta (compuesta): el hueso atraviesa la piel o hay una herida que comunica el hueso con el exterior.
  • Fractura transversal, oblicua o en espiral: según la dirección de la línea de fractura.
  • Fractura conminuta: el hueso se rompe en varios fragmentos.
  • Fractura en tallo verde: parcial, típica en niños (el hueso se dobla y se fisura por un lado).
  • Fractura por compresión: común en vértebras, el hueso se aplasta.
  • Fractura por estrés: pequeñas fisuras por sobreuso repetitivo (atletas, militares).
  • Fractura patológica: ocurre en huesos debilitados por enfermedades como la osteoporosis, tumores o infecciones.

Causas y factores de riesgo

  • Traumatismos: caídas, golpes directos, accidentes de tráfico o deportivos.
  • Sobrecarga y uso repetitivo: actividad física intensa sin descanso (fracturas por estrés).
  • Enfermedades que debilitan el hueso: osteoporosis, cáncer con metástasis ósea, osteogénesis imperfecta, infecciones óseas.
  • Edad: los ancianos tienen mayor riesgo por pérdida de masa ósea; los niños son más propensos a fracturas en tallo verde.
  • Medicamentos y hábitos: algunos fármacos (corticoides a largo plazo), tabaquismo y mala alimentación aumentan el riesgo.

Síntomas y señales de alarma

  • Dolor intenso en el lugar de la lesión, que empeora con el movimiento.
  • Hinchazón, hematoma y sensibilidad al tacto.
  • Deformidad visible o angulación anormal del miembro.
  • Incapacidad para mover o soportar peso sobre la zona afectada.
  • Crepitación (sensación de roce entre fragmentos óseos) al mover la zona.
  • En fracturas abiertas: hueso visible, sangrado y riesgo de infección.
  • Signos de alarma que requieren atención inmediata: pérdida de pulso distal, entumecimiento, palidez o frío de la extremidad, sangrado abundante o shock.

Diagnóstico

El diagnóstico lo realiza un profesional mediante:

  • Historia clínica y examen físico: localización del dolor, deformidad, movilidad y neurovascularidad.
  • Radiografías (rayos X): la prueba inicial más utilizada para visualizar la fractura.
  • Tomografía computarizada (TC): útil para fracturas complejas, especialmente en articulaciones o columna.
  • Resonancia magnética (RM): valiosa para lesiones de tejidos blandos y fracturas por estrés no siempre visibles en rayos X.
  • Gammagrafía ósea: en ocasiones para detectar fracturas por estrés o metástasis.

Tratamiento

El objetivo es alinear los fragmentos óseos, inmovilizar la zona, controlar el dolor y prevenir complicaciones. El tratamiento depende del tipo y localización de la fractura, la edad y el estado general del paciente.

  • Primeros auxilios en el lugar: inmovilizar con una férula o improvisar apoyo, controlar sangrado con compresión (sin mover la fractura), no intentar recolocar el hueso, y trasladar al servicio de urgencias. Aplicar hielo para reducir hinchazón y elevar la extremidad si es posible.
  • Inmovilización: yeso o férula para mantener la alineación mientras el hueso cicatriza.
  • Reducción cerrada: manipulación externa para realinear el hueso sin cirugía, seguida de yeso o férula.
  • Cirugía (reducción abierta y fijación interna): placas, tornillos, clavos intramedulares u otros dispositivos cuando la fractura es inestable o desplazada.
  • Fijador externo: marco externo unido al hueso con pines; usado en fracturas abiertas o muy conminutas.
  • Antibióticos y tetanus: en fracturas abiertas para prevenir infección.
  • Manejo del dolor: analgésicos (paracetamol, AINEs) y, si es necesario, opioides a corto plazo bajo control médico.
  • Ingesta de nutrientes: dieta adecuada con calcio y vitamina D; en algunos casos suplementos y tratamiento de la osteoporosis.

Rehabilitación y recuperación

La fisioterapia es clave para recuperar movilidad, fuerza y función. El programa depende de la localización de la fractura y del tipo de tratamiento recibido.

  • Movilización temprana de las articulaciones no inmovilizadas para evitar rigidez.
  • Ejercicios progresivos de fuerza y equilibrio.
  • Reintroducción gradual del apoyo y de las actividades cotidianas según indicación médica.
  • Tiempo de consolidación: varía según edad y hueso; típicamente semanas a meses.

Complicaciones posibles

  • No unión (pseudoartrosis) o consolidación retardada.
  • Malunión: curación con deformidad o acortamiento.
  • Infección, especialmente en fracturas abiertas o tras cirugía.
  • Lesión de nervios o vasos sanguíneos.
  • Trombosis venosa profunda y embolia en fracturas de extremidades y cadera.
  • Síndrome compartimental: aumento de presión en un compartimento muscular que puede causar lesión tisular; urgencia quirúrgica.

Prevención

  • Medidas de seguridad: casco, protectores, cinturón de seguridad y modificaciones del hogar para prevenir caídas en personas mayores.
  • Ejercicio para mantener fuerza muscular, equilibrio y densidad ósea (ejercicio de carga).
  • Alimentación rica en calcio y vitamina D; evitar tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
  • Detección y tratamiento de la osteoporosis en personas de riesgo.

Cuándo buscar atención médica

  • Si hay dolor intenso tras un golpe o caída, deformidad visible, incapacidad para mover la parte afectada o soporte de peso.
  • En fracturas abiertas, sangrado profuso, pérdida de sensibilidad, palidez o frío de la extremidad.
  • Signos de infección durante la recuperación: fiebre, enrojecimiento creciente, supuración o aumento del dolor.

Con el diagnóstico y tratamiento adecuados la mayoría de las fracturas consolida correctamente. El pronóstico depende del tipo de fractura, la salud general del paciente y la rapidez con la que se inicia el tratamiento y la rehabilitación.

Tipos de fracturas

Hay muchos tipos diferentes de fracturas óseas. Las fracturas se suelen separar en categorías.

Abierto o cerrado

En una fractura abierta (también llamada fractura compuesta), el hueso roto atraviesa la piel. Esto puede provocar una infección, ya que la piel suele proteger al cuerpo de los gérmenes. Si la piel se rompe, los gérmenes pueden entrar en el cuerpo. Las fracturas abiertas también pueden dañar los músculos, tendones y ligamentos si los extremos afilados del hueso roto los atraviesan.

En una fractura cerrada, el hueso roto no atraviesa la piel.

Simple o complejo

En una fractura simple, el hueso roto es lo único que se daña.

En una fractura compleja, los extremos afilados del hueso roto dañan el tejido blando que rodea al hueso.

Fractura compuesta

Es el tipo de lesión en la que el hueso roto ha atravesado la piel, formando unas heridas. Por eso también se llama fractura abierta o fractura compuesta. En comparación con la fractura simple, la herida abierta es aún más peligrosa, ya que la persona que la sufre está expuesta a una infección. Por lo tanto, puede ser necesaria una operación para evitar que la herida se infecte.

Completo o incompleto

En una fractura completa, el hueso se rompe por completo. El hueso roto está en dos piezas separadas.

En una fractura incompleta, el hueso no está roto del todo. El hueso está parcialmente roto, pero sigue siendo una sola pieza. Hay varios tipos de fracturas incompletas, entre ellas:

  • Fractura capilar: Sólo se rompe la capa exterior del hueso. También se denomina fractura fisurada.
  • Fractura en bastón verde: Estas fracturas suelen producirse sólo en los niños, porque sus huesos son más flexibles que los de los adultos. En una fractura en bastón verde, sólo se rompe un lado del hueso. El hueso suele estar "doblado" y se rompe sólo en la parte exterior de la curva.

Otros tipos

En una fractura conminuta, al menos tres piezas de un hueso se han roto. Esto significa que el hueso está en cuatro piezas separadas o más (el hueso principal, más las tres o más piezas que se han roto).

A veces las personas tienen múltiples fracturas. Esto puede significar dos cosas diferentes:

  • Un hueso se rompe en dos lugares diferentes, o más; o
  • Una persona tiene fracturas en muchos huesos diferentes, todas causadas por la misma lesión (como un atropello).

Por término medio, una fractura tarda entre 6 y 8 semanas en curarse. Sin embargo, el tiempo de curación depende de muchos factores, como los huesos que se han roto, la gravedad de la fractura, la edad (los jóvenes suelen curarse más rápido) y la alimentación.

 

Diagnóstico

La mayoría de las fracturas se diagnostican mediante una radiografía. Si la radiografía no puede ver la fractura, otras exploraciones, como la resonancia magnética y la tomografía computarizada, pueden mostrar que existe una fractura.

 

Tratamiento

La mejor manera de "arreglar" una fractura ósea es asegurarse de que los extremos del hueso roto están alineados y bien unidos. Como dice la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos:

"Todas las formas de tratamiento de los huesos rotos siguen una regla básica: hay que volver a colocar las piezas rotas en su posición y evitar que se muevan de su sitio hasta que se curen.... Los extremos de los huesos rotos se curan "tejiendo" de nuevo con la formación de hueso nuevo alrededor del borde de las piezas rotas."

Para ayudar a disminuir el dolor de la fractura, los médicos pueden recetar medicamentos o sugerir analgésicos de venta libre.

Los científicos han ideado algunas formas de "regenerar el hueso" (hacer que el hueso vuelva a crecer). Sus numerosas ideas para futuras estrategias incluyen la terapia genética y el uso de impresoras 3D.

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Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es una fractura ósea?


R: Una fractura ósea se produce cuando un hueso se daña debido a un esfuerzo.

P: ¿Cómo puede fracturarse un hueso?


R: Un hueso puede fracturarse de muchas maneras.

P: ¿Cuándo no suelen romperse los huesos cuando reciben impactos o fuerzas fuertes?


R: La mayoría de los huesos humanos son fuertes y no se rompen cuando reciben impactos o fuerzas fuertes.

P: ¿Puede un hueso fracturarse por una fuerza potente aunque sea fuerte?


R: Sí, si la fuerza es demasiado fuerte o el hueso tiene algún defecto, puede fracturarse.

P: ¿Qué puede causar una fractura ósea?


R: Las fracturas óseas pueden deberse al estrés, a accidentes o a problemas médicos.

P: ¿Cómo se tratan las fracturas óseas?


R: El tratamiento de las fracturas óseas puede incluir reposo, inmovilización, cirugía y rehabilitación.

P: ¿Las fracturas óseas pueden curarse por sí solas?


R: En algunos casos, las fracturas óseas pueden curarse por sí solas con reposo y cuidados adecuados, pero en otros es necesaria la atención médica.


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