Hemorragia (sangrado): definición, tipos, causas y gravedad
Hemorragia (sangrado): qué es, tipos, causas y cuándo es grave. Síntomas, riesgos y primeros auxilios para actuar a tiempo.
El sangrado, técnicamente conocido como hemorragia (en inglés: haemorrhage británico o hemorrhage estadounidense) es la pérdida de sangre o el escape de sangre del sistema circulatorio.
Las hemorragias pueden producirse de forma interna, cuando la sangre sale de los vasos sanguíneos del cuerpo, o de forma externa, ya sea a través de una abertura natural como la vagina, la boca, la nariz, el oído o el ano, o a través de una rotura en la piel.
El desangramiento es una pérdida importante de sangre. El desangramiento es la pérdida de sangre suficiente para causar la muerte. Una persona no tiene que perder toda su sangre para morir; la muerte puede ocurrir si se pierde entre la mitad y dos tercios del volumen sanguíneo total.
Normalmente, una persona sana puede soportar una pérdida del 10–15% del volumen total de sangre sin dificultades médicas graves, y la donación de sangre suele requerir el 8–10% del volumen de sangre del donante.
Tipos de hemorragia
- Externa: sangre visible que sale por una herida o por aberturas naturales (nariz, boca, etc.).
- Interna: sangre que se acumula dentro del cuerpo (cavidad torácica, abdominal, intracraneal, en tejidos) y no es visible desde el exterior.
- Por tipo de vaso:
- Arterial: sangre brillante y a chorro (pulsa con latido), suele ser más rápida y potencialmente más peligrosa.
- Venosa: sangre más oscura y flujo continuo, puede ser abundante si el vaso es grande.
- Capilar: sangrado superficial, suele ser menor y se controla con presión.
Causas comunes
- Traumatismos: cortes, heridas por arma, accidentes de tránsito.
- Procedimientos quirúrgicos o complicaciones postoperatorias.
- Úlceras digestivas, gastritis severa o varices esofágicas.
- Aneurismas rotos o lesiones vasculares internas.
- Complicaciones del embarazo y parto (hemorragia posparto).
- Trastornos de la coagulación (hemofilia, trombocitopenia) o uso de anticoagulantes/antitrombóticos.
- Ciertos cánceres, enfermedad inflamatoria o erosión de vasos por procesos infecciosos.
Gravedad y signos de alarma
La gravedad depende del volumen perdido, la rapidez del sangrado y el estado previo de la persona. Signos que indican gravedad o riesgo de shock hemorrágico:
- Palidez, piel fría y sudorosa, extremidades frías.
- Taquicardia (latidos rápidos) y presión arterial baja (hipotensión).
- Respiración rápida, confusión, mareo o pérdida de consciencia.
- Disminución del gasto urinario (poca orina).
- Sangrado abundante y continuo, hemorragia que no se detiene con presión.
Evaluación médica y diagnóstico
- Historia clínica y examen físico: localización, cantidad aproximada y momento del sangrado.
- Analítica: hemograma (para estimar pérdida y anemia), pruebas de coagulación (TP, TTPa), grupos sanguíneos.
- Imágenes: ecografía (FAST), radiografía, tomografía computarizada (TC) para localizar hemorragias internas.
- Endoscopias o angiografías para identificar y tratar sangrados digestivos o vasculares.
Primeros auxilios
- Aplicar presión directa sobre la herida con una gasa o paño limpio. Mantener la presión continua hasta la llegada de ayuda.
- Elevar la extremidad afectada por encima del nivel del corazón si no hay sospecha de fractura.
- No retirar objetos empotrados: fijarlos y controlar el sangrado alrededor de ellos.
- En sangrado nasal: inclinar la cabeza hacia adelante y aplicar presión nasal suave. No inclinar la cabeza hacia atrás.
- Si es un sangrado arterial severo y no responde a la presión, un torniquete puede salvar la vida; usarlo correctamente y anotar la hora de colocación. Es una medida de último recurso.
- Buscar ayuda urgente (servicio de emergencias) si el sangrado es abundante, no se controla o hay signos de shock.
Tratamiento médico
- Control local: sutura, cauterización, compresión con apósitos hemostáticos.
- Reposición de líquidos y sangre: sueroterapia intravenosa y transfusiones sanguíneas si es necesario.
- Corrección de coagulopatías: plasma, concentrados plaquetarios o fármacos para revertir anticoagulación (vitamina K, agentes específicos).
- Intervención endovascular (embolización) o cirugía para reparar vasos lesionados o remover la fuente de sangrado.
- Tratamiento específico según la causa (por ejemplo, terapia endoscópica para hemorragia digestiva).
Prevención y cuidados
- Control adecuado de medicamentos anticoagulantes y antiagregantes bajo supervisión médica.
- Tratamiento y seguimiento de úlceras, varices portal o enfermedades que predisponen al sangrado.
- Medidas de seguridad para evitar traumatismos (cinturón de seguridad, casco, prevención de caídas en ancianos).
- En el embarazo, control prenatal y atención especializada en el parto para reducir el riesgo de hemorragia posparto.
Cuándo acudir a urgencias
Busque atención inmediata si hay:
- Sangrado abundante que no se detiene con presión.
- Signos de shock: pérdida de consciencia, confusión, respiración muy rápida, pulso débil.
- Sangrado interno sospechado (dolor abdominal intenso, hinchazón, vómitos con sangre, heces negras o con sangre).
- Sangrado tras cirugía reciente o en personas con trastornos de la coagulación o en tratamiento con anticoagulantes.
Grupos con mayor riesgo
- Personas mayores (mayor fragilidad vascular y uso frecuente de fármacos que afectan la coagulación).
- Pacientes con enfermedades hepáticas, trastornos de la coagulación o cánceres.
- Embarazadas (riesgo de hemorragia obstétrica) y recién nacidos en determinadas condiciones.
Una hemorragia puede ir desde ligera y fácilmente tratable hasta potencialmente mortal. La identificación temprana, los primeros auxilios adecuados y la atención médica rápida son claves para reducir el riesgo de complicaciones y salvar vidas.

Un dedo sangrante
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es la hemorragia?
R: Una hemorragia es la pérdida de sangre o la salida de sangre del sistema circulatorio.
P: ¿Cómo puede producirse una hemorragia interna?
R: Las hemorragias pueden producirse internamente cuando la sangre se escapa de los vasos sanguíneos del interior del cuerpo.
P: ¿Cómo puede producirse una hemorragia externamente?
R: La hemorragia puede producirse externamente a través de una abertura natural como la vagina, la boca, la nariz, el oído o el ano o a través de una rotura en la piel.
P: ¿Qué es el desangramiento?
R: El desangrado es una pérdida importante de sangre.
P: ¿Qué es el desangrado?
R: El desangrado es la pérdida de sangre suficiente para causar la muerte.
P: ¿Puede morir una persona por perder toda su sangre?
R: Una persona no tiene que perder toda su sangre para morir. Las personas pueden morir por perder entre la mitad y dos tercios de su sangre.
P: ¿Cuál es la escala establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para medir los diferentes grados de pérdida de sangre?
R: La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció una escala para medir los diferentes grados de pérdida de sangre, del nivel 0 al 4. El nivel 0 indica que no hay pérdida de sangre, mientras que el nivel 4 representa el nivel más alto de hemorragia, con riesgo de muerte.
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