Un metaloide o semimetal es un elemento químico que presenta características intermedias entre los elementos metálicos y los no metálicos. En apariencia puede tener brillo metálico pero ser frágil; en comportamiento eléctrico puede conducir mejor que un no metal pero peor que un metal. Los metaloides suelen formar enlaces covalentes y mostrar propiedades químicas mixtas entre metales y no metales.

El semimetal más conocido y de mayor uso tecnológico es el silicio. El silicio tiene una conductividad eléctrica intermedia y su comportamiento como material se describe mejor como semiconductor: su conductividad aumenta con la temperatura y puede controlarse mediante dopado, por eso es un semiconductor clave en la electrónica moderna.

Propiedades típicas

  • Apariencia física: a menudo muestran brillo metálico pero son frágiles y no maleables como los metales puros.
  • Conductividad eléctrica: intermedia entre conductores y aislantes; muchos son semiconductores cuyo comportamiento depende de la temperatura y de impurezas.
  • Propiedades químicas: pueden formar óxidos ácidos o anfóteros; su reactividad suele situarse entre la de los metales y los no metales.
  • Enlaces: tienden a formar enlaces covalentes y estructuras cristalinas que difieren de los metales típicos.
  • Usos: materiales para semiconductores, aleaciones, retardantes de llama, catalizadores y compuestos químicos especializados.

Diferencia entre "metaloide" y "semimetal"

Los términos a veces se usan indistintamente, pero conviene distinguirlos: metaloide se refiere a la posición y comportamiento químico del elemento (propiedades intermedias), mientras que semimetal puede emplearse en física para describir un tipo concreto de estructura de bandas en la que la banda de valencia y la de conducción se solapan ligeramente. En la práctica muchos autores usan ambos términos para los mismos elementos, pero hay excepciones y diferencias según el contexto (química vs. física).

Posición en la Tabla Periódica y ejemplos

Una forma visual para localizar los metaloides es mirar la Tabla Periódica y seguir la llamada "escalera" o línea diagonal que separa metales y no-metales. En esa región aparecen los elementos que con mayor frecuencia se clasifican como metaloides. Entre los ejemplos más citados están:

  • Boro (B)
  • Silicio (Si) — el silicio es el más importante tecnológicamente
  • Germanio (Ge)
  • Arsénico (As)
  • Antimonio (Sb)
  • Telurio (Te)
  • Polonio (Po) (clasificación discutida debido a su radioactividad y propiedades metálicas)
  • Astatino (At) (elemento extremadamente raro y de clasificación incierta)

Algunos autores incluyen al aluminio en la frontera, pero la mayoría lo considera un metal. Asimismo, la pertenencia de polonio y astatino varía según la fuente.

Aplicaciones prácticas

  • Semiconductores: silicio y germanio en dispositivos electrónicos y fotónicos.
  • Aleaciones y materiales estructurales: antimonio y telurio en materiales especiales.
  • Compuestos industriales: boratos, compuestos de antimonio y telurio usados en retardantes de llama, vidrio y cerámica.
  • Usos especializados: compuestos de arsénico en electrónica y polonio en fuentes de ionización (con consideraciones de seguridad por su radiactividad).

En resumen, los metaloides ocupan una zona intermedia de la Tabla Periódica y combinan propiedades de metales y no metales. Su clasificación exacta puede variar según criterios químicos o físicos y según la fuente, pero su importancia tecnológica (especialmente del silicio y el germanio) es indudable.