El derecho inglés, también llamado common law, es el sistema jurídico de Inglaterra y Gales. Se divide generalmente en derecho penal y derecho civil. Se extendió a muchas partes del antiguo Imperio Británico, como Australia, Canadá, Estados Unidos y Nueva Zelanda, y muchos otros países.

El derecho inglés es único en el sentido de que se basa en la aplicación del precedente legal a las decisiones presentes y futuras de los jueces. Un juez debe seguir las decisiones legales pasadas tomadas por los tribunales superiores, pero no necesariamente las tomadas por los tribunales inferiores. El derecho inglés no se basa en una constitución y no existe una codificación de las leyes. Sin embargo, existen publicaciones no oficiales que proporcionan listas organizadas de las leyes vigentes. El Parlamento tiene la facultad de crear leyes que se consideran automáticamente válidas y no pueden ser revisadas por los tribunales. Sólo el Parlamento tiene la facultad de modificar una ley.

Principios fundamentales

El common law se apoya en dos pilares básicos:

  • Precedente (stare decisis): las decisiones judiciales anteriores orientan y, en muchos casos, obligan a los tribunales inferiores cuando se enfrentan a casos similares.
  • Desarrollo judicial: las reglas y principios se construyen caso por caso mediante la interpretación y aplicación de la ley por los jueces, lo que permite una evolución gradual y adaptativa del derecho.

Dentro del análisis judicial se distinguen conceptos clave como la ratio decidendi (la razón jurídica vinculante de una sentencia) y los obiter dicta (comentarios no vinculantes). Los tribunales superiores pueden overrule decisiones anteriores cuando lo consideran necesario, y los tribunales pueden distinguish un caso previo si los hechos son significativamente distintos.

Jerarquía judicial y efecto del precedente

La fuerza del precedente depende de la jerarquía del tribunal que dictó la decisión. A grandes rasgos:

  • Las decisiones del Supreme Court (antes la Cámara de los Lores) son vinculantes para todos los tribunales inferiores.
  • El Court of Appeal vincula a los tribunales inferiores, aunque en ocasiones su propia jurisprudencia puede ser revisada por el Supreme Court.
  • Los tribunales superiores especializados (High Court y sus divisiones, tribunales de apelación criminal, etc.) desarrollan precedentes en áreas concretas.
  • Los tribunales inferiores y los tribunales administrativos están vinculados por las decisiones superiores, pero sus resoluciones sólo son persuasivas para instancias superiores.

También existen órganos como el Privy Council que siguen actuando como tribunal de apelación final para algunos países y territorios que mantienen ese recurso, lo que añade matices a la jerarquía internacional del common law.

Equidad (equity) y remedios

Históricamente, la equidad (administrada por la Cancillería) complementó al common law, ofreciendo soluciones cuando la rigidez de la ley común no permitía un resultado justo. Aunque en el derecho contemporáneo las jurisdicciones de derecho y equidad están fusionadas procesalmente, la distinción sigue vigente en:

  • Remedios específicos: injunctions (interdictos), specific performance (cumplimiento forzado) y medidas sobre trusts.
  • Principios propios de equidad, como la discrecionalidad del juez, la prevención del enriquecimiento injusto y las maximas equity.

Legislación y soberanía parlamentaria

El derecho inglés combina la ley creada por los tribunales con la ley estatutaria aprobada por el Parlamento. La doctrina de la soberanía del Parlamento establece que una ley del Parlamento no puede ser invalidada por los tribunales; éstos interpretan y aplican la ley estatutaria, pero no la anulan. Existen mecanismos modernos que matizan esta postura (por ejemplo, la Human Rights Act 1998 permite a los tribunales declarar la incompatibilidad de una ley con los derechos europeos incorporados, sin anularla), y la devolución de competencias a Escocia, Gales e Irlanda del Norte ha introducido complejidades adicionales.

Además de las leyes estatutarias, el sistema incorpora:

  • Reglamentos y legislación delegada (statutory instruments).
  • Normas y decisiones administrativas de tribunales y organismos regulatorios.
  • Publicaciones y compilaciones no oficiales que facilitan el acceso y la organización de la normativa y la jurisprudencia.

Expansión y adaptación internacional

El common law se difundió por gran parte del mundo durante la expansión del Imperio Británico. Muchos países mantuvieron el sistema anglosajón, a veces adaptándolo al contexto local. Características importantes de esa difusión:

  • En algunos Estados, como Estados Unidos, el common law se combinó con una Constitución escrita y con códigos civiles estatales que han modificado o codificado partes del derecho común.
  • Países como Canadá, Australia y Nueva Zelanda mantienen sistemas mayoritariamente basados en el common law, con sus propias cortes supremas nacionales.
  • En lugares con tradiciones civiles previas o fuertes influencias locales (por ejemplo, Escocia, varias jurisdicciones de África y Asia), surgieron sistemas mixtos que combinan elementos del common law y del derecho civil.
  • El common law ha influido especialmente en áreas como el derecho mercantil y la resolución alternativa de disputas, favoreciendo la uniformidad de prácticas comerciales internacionales.

Ventajas y críticas

Entre las ventajas del common law se destacan:

  • Flexibilidad: evolución gradual mediante decisiones judiciales que permiten adaptar el derecho a nuevas realidades.
  • Detallismo práctico: gran desarrollo de reglas aplicables a supuestos concretos gracias a la abundante jurisprudencia.
  • Previsibilidad: la doctrina del precedente ayuda a prever el resultado de controversias similares.

Críticas habituales incluyen:

  • Posible rigidez cuando precedentes antiguos se mantienen pese a cambios sociales o tecnológicos.
  • Déficit democrático: la creación de normas por parte de jueces plantea debates sobre legitimidad comparada con la legislación parlamentaria.
  • Complejidad y accesibilidad: la dispersión de normas entre jurisprudencia, estatutos y reglamentos puede dificultar el acceso claro al derecho.

Comparación con sistemas codificados

A diferencia de los sistemas de derecho civil (civil law), donde predominan códigos y doctrinas legisladas, el common law confía más en las decisiones judiciales y en la interpretación casuística. Esto no impide que existan leyes codificadas en el Reino Unido o que la jurisprudencia se apoye en principios doctrinales; la diferencia principal es la fuente primaria del derecho y el papel central de los jueces en su desarrollo.

Conclusión

El derecho inglés (common law) es un sistema dinámico que combina precedentes judiciales, principios de equidad y legislación parlamentaria. Su difusión global y su capacidad de adaptación han tenido un impacto profundo en el derecho comparado y en la práctica jurídica internacional. Comprender su estructura —jerarquía de tribunales, función del precedente y relaciones con la legislación— es esencial para interpretar cómo se formulan y aplican las normas en las jurisdicciones que lo siguen.