Qatar (/ˈkæˌtɑːr/, /ˈkɑːtɑːr/ (audio speaker icon escuchar), /ˈkɑːtər/ o /kəˈtɑːr/ (audio speaker icon escuchar); árabe: قطر Qaṭar [ˈqɑtˤɑr]; pronunciación vernácula local: [ɡɪtˤɑr]), oficialmente el Estado de Qatar (árabe: دولة قطر Dawlat Qaṭar), es un país soberano de Asia occidental. Se encuentra en la pequeña península de Qatar, en la costa noreste de la península arábiga. Su única frontera terrestre es con Arabia Saudí al sur, y el resto de su territorio está rodeado por el Golfo Pérsico. Un estrecho en el Golfo Pérsico separa a Qatar del cercano país insular de Bahrein, además de compartir fronteras marítimas con los Emiratos Árabes Unidos e Irán.

Historia breve

Tras el dominio otomano, Qatar pasó a ser formalmente un protectorado británico en la época moderna hasta que alcanzó la independencia el 3 de septiembre de 1971. Desde principios del siglo XIX la familia Al Thani (Casa de Thani) ha sido la dinastía gobernante; el jeque Jassim bin Mohammed Al Thani es considerado fundador del Estado moderno de Qatar.

Régimen político y reformas recientes

Qatar es una monarquía hereditaria gobernada por la familia Al Thani. El titular del puesto es el emir, actualmente el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, que asumió el poder el 25 de junio de 2013 tras la abdicación de su padre, el jeque Hamad bin Khalifa Al Thani. El emir nombra al primer ministro y a los miembros del gabinete, que componen el Consejo de Ministros, principal autoridad ejecutiva.

En 2003 se aprobó una constitución mediante referéndum con una amplia mayoría. Uno de los cambios constitucionales fue la previsión de un Consejo Consultivo (Majlis al-Shura) cuyo formato ha ido evolucionando. En octubre de 2021 Qatar celebró las primeras elecciones para 30 de los 45 escaños del Consejo Consultivo desde 1970; los restantes 15 miembros siguen siendo designados por el emir. El poder ejecutivo permanece concentrado en la figura del emir, que tiene la última palabra en asuntos clave.

El sistema jurídico combina elementos de derecho civil y derecho islámico (sharía) en materias personales y familiares. La legislación qatarí limita la organización de partidos políticos y sindicatos, aunque existen organizaciones laborales y programas de protección social y salud para ciertos colectivos.

Geografía y medio ambiente

Qatar ocupa la península homónima y numerosas islas costeras en el Golfo Pérsico. El clima es desértico, con veranos extremadamente calurosos e inviernos templados. La orografía es en su mayoría llana, y los recursos hídricos superficiales son escasos; el país depende en gran medida de la desalinización del agua de mar. En las últimas décadas se han desarrollado proyectos de conservación costera, manglares y esfuerzos para mitigar el impacto ambiental del desarrollo urbano y energético.

Economía y energía

Qatar es una economía de altos ingresos con un sector energético dominante. Posee vastas reservas de gas natural (las terceras o cuartas mayores del mundo según diversas estimaciones) y también importantes reservas de petróleo. Gran parte de su riqueza proviene del gas natural licuado (GNL) y de la explotación del North Field, la mayor acumulación de gas del mundo compartida con Irán (donde se conoce como South Pars). En la última década se han llevado a cabo grandes proyectos de expansión de la producción de GNL para atender la demanda global.

El país cuenta con un fondo soberano, el Qatar Investment Authority (QIA), que invierte en activos internacionales (inmuebles, finanzas, empresas y deporte) y diversifica la economía. Gracias a sus ingresos hidrocarburíferos, Qatar presenta una de las rentas per cápita más elevadas del mundo y está clasificado por la ONU como de muy alto desarrollo humano. No obstante, el gobierno impulsa políticas de diversificación económica, inversión en educación, investigación y tecnología para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Población y sociedad

La población de Qatar está formada por una minoría de ciudadanos qataríes y una amplia mayoría de trabajadores expatriados procedentes de Asia, Oriente Medio, África y Occidente. En años recientes la población total ha oscilado en torno a los 2,5–3 millones de personas, con importantes fluctuaciones por la entrada y salida de trabajadores migrantes según la actividad económica.

El islam suní es la religión predominante; hay también comunidades chiíes y comunidades religiosas cristianas, hinduistas y otras entre la población expatriada. El árabe es el idioma oficial, aunque el inglés es ampliamente usado en negocios, educación y relaciones oficiales.

Derechos laborales y humanos

El modelo económico de Qatar se apoya en un amplio contingente de trabajadores migrantes. Tras la intensa atención internacional por las condiciones laborales durante la preparación del Mundial de Fútbol 2022, el gobierno introdujo reformas laborales destinadas a mejorar las condiciones: medidas para proteger el pago de salarios, la eliminación gradual de permisos de salida y de cambio de empleo en ciertos sectores y la introducción de un salario mínimo no discriminatorio. Estas reformas han sido valoradas como avances por organismos internacionales, si bien organizaciones de derechos humanos (como Human Rights Watch y Amnistía Internacional) y sindicatos han señalado que aún persisten problemas en la implementación y cumplimiento, y que siguen existiendo vulnerabilidades para muchos trabajadores migrantes.

Cultura, educación y sanidad

Qatar ha invertido intensamente en infraestructuras culturales y educativas. En Doha se encuentran instituciones prestigiosas como la Education City (con campus de universidades internacionales), el Museo de Arte Islámico y varios museos, teatros y centros culturales. La red sanitaria pública y privada ha crecido en calidad y cobertura, y el país atrae profesionales sanitarios internacionales.

La cultura qatarí combina tradiciones beduinas —como la pesca de perlas y la navegación en dhow— con una fuerte modernización urbana. Al mismo tiempo, el gobierno promueve la identidad nacional y la protección del patrimonio.

Política exterior y seguridad

Qatar desempeña un papel activo en la política regional y global: aloja la base aérea estadounidense de Al Udeid (clave para operaciones en la región), mantiene relaciones diplomáticas con potencias regionales e internacionales y actúa con frecuencia como mediador en conflictos (por ejemplo, Afganistán, Darfur y otras crisis). Desde 1996 su cadena de noticias Al Jazeera ha ampliado considerablemente la influencia mediática de Qatar.

En junio de 2017 varios Estados vecinos (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto) impusieron un bloqueo diplomático y económico a Qatar, alegando entre otras cosas el apoyo a grupos que consideraban problemáticos; ese boicot terminó en enero de 2021 con la declaración de Al-Ula, y desde entonces las relaciones con la mayoría de esos países han ido normalizándose.

Infraestructura y eventos internacionales

Qatar ha desarrollado una infraestructura moderna: aeropuertos internacionales, puertos, carreteras y un sistema de metro en Doha. La organización de la Copa Mundial de la FIFA de 2022 supuso la construcción de estadios, hoteles y mejoras urbanas. El país fue el primer Estado árabe en albergar un Mundial de fútbol; el acontecimiento también aceleró reformas laborales y urbanísticas, y abrió debates sobre derechos humanos, sostenibilidad y legado postevento.

Retos y perspectivas

  • Diversificación económica: reducir la dependencia del gas y del petróleo mediante inversiones en tecnología, turismo, finanzas y servicios.
  • Sostenibilidad ambiental: gestionar recursos hídricos, reducir emisiones y adaptar la infraestructura a un clima extremo.
  • Integración social y derechos laborales: consolidar la aplicación de reformas laborales y mejorar la protección de los trabajadores migrantes.
  • Equilibrio geopolítico: mantener un papel influyente en la región, desarrollando relaciones con actores diversos (Estados del Golfo, Turquía, Irán, Estados Unidos, Europa y Asia).

En resumen, Qatar es un pequeño Estado del Golfo con gran influencia internacional proporcional a su tamaño, sustentada en recursos energéticos, una política exterior activa y ambiciosos planes de desarrollo económico y cultural. Al mismo tiempo, enfrenta desafíos sociales, ambientales y políticos que condicionarán su evolución en las próximas décadas.

La siguiente sección del texto original proporciona más detalles históricos y políticos:

Tras el dominio otomano, Qatar se convirtió en un protectorado británico a principios del siglo XX, hasta que obtuvo la independencia en 1971. Qatar ha sido gobernado por la Casa de Thani desde principios del siglo XIX. El jeque Jassim bin Mohammed Al Thani fue el fundador del Estado de Qatar. Qatar es una monarquía hereditaria y su jefe de Estado es el emir jeque Tamim bin Hamad Al Thani. Si debe llamarse monarquía constitucional o absoluta es una cuestión de opinión. En 2003, la constitución fue aprobada por abrumadora mayoría en un referéndum, con casi un 98% a favor. A principios de 2017, la población total de Qatar era de unos 2,6 millones de habitantes: 313.000 ciudadanos qataríes y 2,3 millones de expatriados.

Qatar es una economía de altos ingresos y es un país desarrollado, con las terceras mayores reservas de gas natural y de petróleo del mundo. El país tiene la mayor renta per cápita del mundo. Qatar está clasificado por la ONU como un país de muy alto desarrollo humano y es el Estado árabe más avanzado en cuanto a desarrollo humano. Qatar es una potencia importante en el mundo árabe, ya que apoyó a varios grupos rebeldes durante la Primavera Árabe tanto financieramente como a través de su grupo mediático de expansión mundial, Al Jazeera Media Network. Para su pequeño tamaño, Qatar tiene mucha influencia en el mundo, y ha sido identificado como una potencia media. Qatar organizará la Copa Mundial de la FIFA de 2022, convirtiéndose en el primer país árabe en hacerlo.

Qatar es una monarquía constitucional o absoluta gobernada por la familia Al Thani. La dinastía Al Thani gobierna Qatar desde que la casa familiar se estableció en 1825. En 2003, Qatar adoptó una constitución que preveía la elección directa de 30 de los 45 miembros del Consejo Legislativo. La constitución fue aprobada por abrumadora mayoría en un referéndum, con casi un 98% de votos a favor.

El octavo emir de Qatar es Tamim bin Hamad Al Thani, cuyo padre Hamad bin Khalifa Al Thani le entregó el poder el 25 de junio de 2013. El canciller supremo tiene el poder exclusivo de nombrar y destituir al primer ministro y a los ministros del gabinete que, juntos, constituyen el Consejo de Ministros, que es la autoridad ejecutiva suprema del país. El Consejo de Ministros también inicia la legislación. Las leyes y decretos propuestos por el Consejo de Ministros se remiten al Consejo Consultivo (Majilis Al-Shura) para su discusión, tras lo cual se presentan al Emir para su ratificación. La Asamblea Consultiva tiene un poder limitado para redactar y aprobar las leyes, pero el Emir tiene la última palabra en todos los asuntos. El Consejo actual está formado en su totalidad por miembros nombrados por el Emir, ya que no se han celebrado elecciones legislativas desde 1970, cuando hubo elecciones parciales al órgano. Se espera que las elecciones legislativas se celebren en 2016.

La legislación qatarí no permite la creación de organismos políticos o sindicatos.