Al Ikhwan el Muslimeen, la Sociedad de los Hermanos Musulmanes, a menudo llamada Hermandad Musulmana o La Hermandad, es un movimiento islamista. En la actualidad, existe en muchos estados y suele ser uno de los mayores grupos políticos de oposición. Es el grupo político islámico más antiguo y más grande del mundo, y el "movimiento islamista más influyente del mundo". Hassan al-Banna fundó el grupo en Egipto en 1928.

Origen e historia temprana

La Hermandad Musulmana nació en 1928 en Ismailía, Egipto, fundada por el maestro y predicador Hassan al‑Banna. Surgió como respuesta al colonialismo, la decadencia percibida de la sociedad islámica y la influencia occidental en el mundo musulmán. Desde sus primeros años combinó la actividad religiosa, la caridad social y la movilización política, proponiendo la sharía como marco moral y legal para la sociedad.

Durante las décadas siguientes, la Hermandad se expandió dentro y fuera de Egipto gracias a redes de educación, asociaciones de caridad, centros comunitarios y mezquitas. Enfrentó persecuciones y episodios de ilegalización en distintos momentos, especialmente cuando sus postulados o su crecimiento fueron considerados una amenaza por autoridades seculares. Figuras como Sayyid Qutb (ejecutado en 1966) ejercieron gran influencia ideológica en generaciones posteriores; sus escritos radicalizaron a una fracción de la militancia y sirvieron de base para corrientes más revolucionarias.

Ideología y métodos

La Hermandad se define como un movimiento islamista suní que busca la reforma moral, social y política de la nación musulmana mediante la aplicación gradual de la ley islámica. Algunas características centrales son:

  • Da'wah (llamamiento): trabajo de predicación y educación religiosa en la sociedad.
  • Servicio social: creación de escuelas, clínicas, organizaciones benéficas y redes de ayuda para ganar apoyo popular.
  • Participación política: desde la protesta y la oposición hasta la presentación a elecciones y la ocupación de cargos públicos, según el contexto nacional.
  • Pluralidad interna: conviven corrientes moderadas que privilegian la participación política gradual y otras más radicales que critican la vía institucional.

Organización

La Hermandad tradicionalmente mantiene una estructura jerárquica con líderes centrales (el Murshid al‑'Am, guía supremo) apoyados por consejos consultivos y redes locales. Su fuerza radica en una densa presencia a nivel local: células, mezquitas, asociaciones de beneficencia y vínculos comunitarios que permiten una base social amplia y disciplinada.

Influencia política y social

Desde mediados del siglo XX la Hermandad ha influido decisivamente en la política de distintos países árabes y en el auge del islamismo político en general. Ejemplos relevantes:

  • En Egipto, tras la revolución de 2011 la Hermandad logró una victoria electoral y llevó a Mohammed Morsi a la presidencia en 2012; fue derrocado en 2013 y desde entonces el movimiento sufrió una dura represión y fue declarado ilegal por las autoridades.
  • En Palestina, Hamas surgió como una rama derivada de la Hermandad en la Franja de Gaza en los años 80, convirtiéndose en un actor político y militar propio.
  • En países como Jordania, Siria, Marruecos y Túnez, la herencia, los afiliados o grupos inspirados por la Hermandad han participado con diversas formas de presencia política, desde organizaciones legales hasta grupos proscritos o marginados.

Controversias y represión

La Hermandad ha sido objeto de controversia por su visión islámica del Estado, sus métodos y, en algunos casos, la relación de miembros o facciones con la violencia política. El movimiento ha declarado oficialmente en muchas fases su rechazo a la violencia como estrategia política, pero no ha estado libre de implicaciones de exmiembros en atentados o en radicalización. Esto ha servido de argumento a gobiernos para perseguirla y prohibirla.

Tras el golpe de 2013 en Egipto, el Estado egipcio llevó a cabo detenciones masivas, juicios y la disolución de la Hermandad en ese país. Varios Estados, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, han incluido a la Hermandad en listas de organizaciones terroristas; otros países y gobiernos no comparten esa calificación y han optado por distinguir entre la Hermandad institucional y grupos violentos separados.

Presencia internacional y legado

Más allá de Egipto, la Hermandad ha dejado una huella significativa en movimientos políticos islamistas a lo largo del mundo árabe y musulmán. Su modelo de combinar trabajo social y activismo político inspiró a partidos y movimientos que, en algunos casos, se moderaron y adaptaron a sistemas multipartidistas, y en otros se radicalizaron o tomaron vías distintas.

En la actualidad la Hermandad es un fenómeno fragmentado: en algunos lugares actúa como un actor político formal, en otros como una red clandestina o una referencia ideológica. Su influencia perdura en debates sobre la relación entre religión y Estado, la construcción de ciudadanía y la respuesta de los regímenes autoritarios frente a la movilización popular.

Situación actual

Tras años de represión en varios países, la Hermandad sigue buscando espacios de influencia mediante asociaciones civiles, diásporas y alianzas políticas. Su supervivencia se debe a una mezcla de arraigo social, flexibilidad organizativa y la continuidad de las demandas sociales y económicas que permitieron su auge: pobreza, desigualdad, cuestionamiento de regímenes autoritarios y búsqueda de identidad religiosa y política.

Para comprender la Hermandad Musulmana hoy hay que tener en cuenta su historia compleja: fundación antiimperialista y religiosa, transformación en actor político de masas, ramificaciones que dieron lugar a grupos autónomos como Hamas, la polarización que provocó reacciones estatales violentas, y una realidad contemporánea marcada por la fragmentación y la adaptación a contextos nacionales diversos.