Guerra civil siria: qué es, causas y consecuencias (2011–presente)

Análisis claro y actualizado de la guerra civil siria (2011–presente): causas, actores, impacto humanitario y geopolítico, y consecuencias regionales.

Autor: Leandro Alegsa

La guerra civil siria, también conocida como levantamiento sirio (en árabe: الثورة السورية), o crisis siria (en árabe: الأزمة السورية), es un conflicto armado en curso en la República Árabe Siria. El conflicto comenzó en 2011 después de que el gobierno sirio detuviera violentamente las manifestaciones a favor de la democracia en la ciudad de Daraa, lo que dio lugar a una lucha a muerte entre el régimen sirio y múltiples grupos de la oposición. Desde entonces, se ha desarrollado hasta convertirse en uno de los conflictos más internacionalizados e impactantes de la historia del Oriente Medio moderno.

 

Causas

La guerra siria surgió por una combinación de factores políticos, sociales, económicos y sectarios. Entre las causas más citadas están:

  • Represión política: décadas de gobierno autoritario bajo la familia Asad, con limitadas libertades políticas y ausencia de mecanismos democráticos.
  • Protestas pro‑democracia: la oleada de movilizaciones vinculadas a la Primavera Árabe (2010–2011) encendió demandas por reformas; la respuesta violenta del Estado radicalizó a amplios sectores.
  • Factores económicos y sociales: desempleo, corrupción, desigualdad y sequías prolongadas que afectaron zonas rurales y aumentaron tensiones por la tierra y el agua.
  • Divisiones sectarias y étnicas: aunque al inicio el movimiento era mayoritariamente pacífico y transversal, la polarización entre comunidades (alawíes, suníes, kurdos y otras) contribuyó a la fragmentación.
  • Intervención extranjera: el apoyo externo a distintos bandos —armamento, financiación y combatientes— alimentó la escalada y la prolongación del conflicto.

Desarrollo del conflicto (línea general)

El conflicto pasó por varias fases que incluyen:

  • 2011–2012: protestas masivas, represión, militarización de la oposición y formación de grupos armados heterogéneos.
  • 2012–2014: fragmentación de la oposición en brazos moderados y extremistas; proliferación de grupos yihadistas; aumento de combates urbanos y operaciones de sitio.
  • 2014–2017: surgimiento y expansión del Estado Islámico (ISIS) en Siria e Irak, proclamación del califato en 2014; campañas internacionales contra ISIS lideradas por una coalición encabezada por Estados Unidos, y ofensivas terrestres de diversas fuerzas.
  • 2015 en adelante: intervención militar directa de Rusia (apoyando al gobierno) e intensificación del respaldo de Irán y de grupos como Hezbolá, lo que permitió al gobierno recuperar grandes territorios.
  • 2017–presente: el régimen recuperó la mayor parte de las ciudades importantes; sin embargo, persisten focos de resistencia (Idlib, zonas rurales y el noreste bajo control kurdo o fuerzas locales), ataques esporádicos, violencia de baja intensidad y tensiones internacionales.

Actores principales

El conflicto involucra una amplia multiplicidad de actores nacionales e internacionales:

  • Régimen sirio: dirigido por Bashar al‑Asad, apoyado principalmente por Rusia, Irán y grupos como Hezbolá.
  • Oposición armada: desde grupos moderados (Syrian National Army y otras facciones) hasta ramas islamistas y yihadistas. Muchas facciones han cambiado alianzas y territorio a lo largo del conflicto.
  • Fuerzas kurdas: unidades como las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) dominadas por las YPG, que controlan gran parte del noreste y han contado con apoyo militar de EE. UU. contra ISIS.
  • Estado Islámico (ISIS): surgió como actor dominante en amplias zonas durante varios años hasta sufrir derrotas territoriales entre 2017–2019 por acción conjunta de fuerzas locales y la coalición internacional.
  • Turquía: ha intervenido directamente en el norte de Siria para combatir a los kurdos y apoyar a grupos opositores, además de controlar zonas fronterizas.
  • Actores internacionales: Estados Unidos, Rusia, Irán, Turquía, y potencias regionales y globales con intereses estratégicos que han influido decisivamente en el curso del conflicto.

Consecuencias humanitarias y sociales

La guerra siria ha generado una grave crisis humanitaria y social de largo alcance:

  • Víctimas humanas: cientos de miles de muertos (las estimaciones varían según las fuentes) y un número muy elevado de heridos y desaparecidos.
  • Desplazamiento masivo: millones de personas desplazadas dentro del país y millones más que se han convertido en refugiadas en países vecinos y en otras regiones. Las cifras varían con el tiempo, pero la crisis de refugiados es una de las mayores desde la Segunda Guerra Mundial.
  • Colapso de servicios básicos: daños a hospitales, escuelas, infraestructura, suministro de agua y electricidad; crisis sanitaria agravada por desplazamientos y por la pandemia de COVID‑19.
  • Impacto económico: destrucción de la economía, pérdida de empleo, devaluación de la moneda, pobreza generalizada y dificultades para la reconstrucción.
  • Violaciones de derechos humanos: informes sobre ejecuciones extrajudiciales, torturas, uso de asedio y hambre como tácticas de guerra, ataques a la población civil y uso de armas químicas en distintos episodios documentados por organizaciones internacionales.
  • Trauma social y fractura comunitaria: generaciones afectadas por violencia prolongada, con consecuencias duraderas en la cohesión social y la reconciliación.

Intervención internacional y geopolítica

La guerra siria se ha convertido en un campo de competencia geopolítica:

  • Rusia: intervino militarmente en 2015 en apoyo del régimen, con bombardamientos, asesoría y presencia naval y aérea que fueron decisivos para la recuperación territorial del gobierno sirio.
  • Irán y Hezbolá: aportaron combatientes y apoyo militar y logístico al régimen, consolidando su influencia en Siria y en la región.
  • Estados Unidos y la coalición internacional: se centraron inicialmente en combatir a ISIS, apoyaron a fuerzas locales (especialmente kurdo‑árabes en el noreste) y aplicaron sanciones y acciones limitadas contra objetivos del régimen.
  • Turquía: ha intervenido para establecer zonas de influencia en el norte y limitar el avance de fuerzas kurdas que considera terroristas.
  • Diplomacia: procesos en Ginebra (ONU) y en el formato de Astana/Sochi (Rusia, Turquía, Irán) intentaron encontrar salidas políticas, con progresos limitados y sin resolución definitiva.

Uso de armas químicas

En distintos momentos del conflicto se denunciaron ataques con armas químicas, incluyendo el episodio de la Ghuta Oriental en 2013 y otros posteriores. Organismos internacionales como la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) han investigado y concluido en varios casos que hubo empleo de agentes tóxicos; la responsabilidad ha sido objeto de investigación y disputa internacional.

Sitio actual (2011–presente) y perspectivas

A fecha de 2024 el conflicto sigue sin una resolución política completa. El régimen controla la mayor parte del territorio urbano y las principales ciudades, mientras que:

  • Idlib: sigue siendo uno de los últimos bastiones de la oposición con presencia de grupos islamistas y bajo la influencia turca.
  • Noreste: áreas controladas por las fuerzas kurdas (SDF) mantienen una administración autónoma de facto, con tensiones constantes con Turquía y con el gobierno central.
  • Zonas desestabilizadas: existe violencia intermitente, insurgencia y riesgos de reaparición de grupos extremistas pese a la derrota territorial de ISIS.
  • Reconstrucción y retorno: la reconstrucción es parcial y lenta, condicionada por sanciones (incluida la Ley César), costes económicos y la falta de acuerdos políticos; el retorno masivo de refugiados es limitado debido a la inseguridad y a la falta de garantías.

Las perspectivas dependen de múltiples factores: voluntad y capacidad de las partes para avanzar en una solución política, la dinámica regional (intereses de potencias externas) y la ayuda humanitaria y económica que pueda movilizarse para la recuperación.

Conclusión

La guerra civil siria ha dejado una profunda huella sobre la población, la región y el sistema internacional. Aunque la dinámica ha cambiado desde los primeros años —con la recuperación territorial del régimen en buena parte del país y la pérdida del control territorial de actores como ISIS— la situación sigue siendo frágil. La reconstrucción, la rendición de cuentas por crímenes cometidos durante el conflicto, y la reconciliación nacional son retos enormes que requerirán esfuerzos sostenidos de la comunidad internacional, las partes sirias y de la propia sociedad civil.

Fondo

Desde 1970, Siria ha sido gobernada por el Partido Ba'ath. El general alauita Hafez al-Assad tomó el control del país ese año con un golpe de estado y se convirtió en presidente. Ha gobernado el país durante los siguientes 30 años hasta su fallecimiento. En 2000, su hijo Bashar al-Assad le sucedió como presidente de Siria. El régimen de Hafez al-Assad era supuestamente un régimen laico, aunque él mismo procedía de una familia alauita. Los alauíes son una minoría musulmana chií en Siria. Se calcula que alrededor del 10% de la población siria pertenece a la comunidad alauita. Aunque pertenecen al islam chií más amplio, tienen una comunidad secreta y exclusiva. Su doctrina y teología se mantiene entre los eruditos de la comunidad. Aunque la mayor parte del poder reside en la minoría alauita, la población siria es en realidad muy diversa. La población siria está formada por cristianos, drusos, yazidíes y otras minorías, pero la mayor comunidad religiosa del país es la del islam suní.

La guerra civil siria comenzó el 15 de marzo de 2011 con manifestaciones en Deraa, en las que se exigía al gobierno del Baas que dimitiera y pusiera fin al régimen autoritario de Assad. Estas manifestaciones fueron el resultado del creciente descontento de los ciudadanos sirios respecto a lo que se había convertido Siria bajo el régimen del presidente Bashar al-Assad. Sobre todo, los ciudadanos sirios estaban enfadados por la represión política del régimen de Assad. El hecho de que la familia Assad, que gobernaba desde 1971, fuera musulmana chiíta, mientras que la mayoría de los sirios eran musulmanes suníes, agravaba este descontento. Además, económicamente a Siria no le iba bien en los años anteriores al estallido de la guerra civil; la desigualdad era alta, las tasas de desempleo habían aumentado y una fuerte sequía había hecho que los alimentos y el agua escasearan. A causa de esta fuerte sequía, entre 2006 y 2011, desapareció casi el 85% del ganado, quitando la fuente de ingresos a muchos sirios agrarios. La mayoría de los aldeanos se trasladaron a las grandes ciudades, pero no pudieron encontrar trabajo allí, lo que provocó altas tasas de desempleo y un creciente descontento.

El levantamiento sirio que siguió puede verse en la perspectiva más amplia de la primavera árabe. En otros países árabes, antes de 2011, también aumentaba el descontento por el entorno político y económico actual. En diciembre de 2010, un tunecino llamado Mohamed Bouazizi se prendió fuego después de haber sido maltratado repetidamente por funcionarios del gobierno. Esto provocó un considerable malestar civil en el país y, finalmente, manifestaciones masivas. El presidente tunecino, Ben Ali, acabó dimitiendo y huyendo. Los países árabes circundantes le siguieron y en muchos de ellos la población comenzó a manifestarse exigiendo un cambio político. El pueblo sirio no tardó en seguir estos ejemplos.

 

Comenzando

En marzo de 2011, un grupo de niños de entre 10 y 15 años escribió un grafiti contra el régimen en una pared. El régimen detuvo rápidamente a estos niños y los torturó en la cárcel. En consecuencia, comenzaron a estallar manifestaciones en Daraa, exigiendo la liberación inmediata de estos niños. Las manifestaciones en Daraa se intensificaron después de que las fuerzas de seguridad sirias reaccionaran de forma extremadamente violenta, utilizando cañones de agua, gases lacrimógenos y fuego real. El régimen sirio respondió con cada vez más violencia. En consecuencia, las manifestaciones se extendieron por todo el país, lo que provocó la muerte y la detención de cientos de manifestantes. Esto dio lugar al inicio de una insurgencia armada, que comenzó con la formación del Ejército Sirio Libre en julio de 2011, formado por soldados del ejército desertores y voluntarios civiles. Se produjeron combates en muchos pueblos y ciudades de todo el país. A medida que la oposición militar se hacía cada vez más fuerte y organizada, las Naciones Unidas declararon oficialmente el levantamiento sirio como una guerra civil en diciembre de 2011.

 

Beligerantes

Actores sirios

En primer lugar, el actor más importante en la guerra civil siria son las Fuerzas Armadas Sirias, bajo el control del gobierno sirio. Las Fuerzas Armadas sirias luchan en apoyo del régimen de Assad y contra las fuerzas armadas de la oposición. Tanto el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas como la Red Siria de Derechos Humanos han llegado a la conclusión de que las Fuerzas Armadas Sirias son las culpables de los mayores y peores abusos contra los derechos humanos. Tras una gran cantidad de deserciones, las Fuerzas Armadas sirias dependen desde finales de 2015 en gran medida de milicias contratadas y de voluntarios de fuera de Siria.

En segundo lugar, las fuerzas de la oposición están formadas por un gran número de facciones, siendo el Ejército Sirio Libre una importante coalición de varias de estas milicias. El Ejército Sirio Libre fue fundado por oficiales desertores del ejército sirio con el objetivo de proteger a los civiles y derrocar al gobierno sirio. Afirmaba ser "el ala militar de la oposición siria". Entre 2011 y 2015, el Ejército Sirio Libre perdió la mayor parte de su influencia debido a la falta de financiación, los combates y los grupos islamistas rivales. Tras la intervención militar turca en 2016, la mayor parte del Ejército Sirio Libre se convirtió en el Ejército Nacional Sirio, también conocido como Ejército Sirio Libre respaldado por Turquía. El Ejército Nacional Sirio se convirtió en una coalición de fuerzas de la oposición, coordinada y financiada por Turquía. Los objetivos del Ejército Nacional Sirio son contrarrestar a las fuerzas gubernamentales sirias, las Fuerzas Democráticas Sirias y las fuerzas extremistas islamistas, como el Estado Islámico y Hay'at-Tahrir al-Sham.

En tercer lugar, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) son una alianza militar que gobierna la autodeclarada Administración Autónoma en el norte y el este de Siria. Su principal objetivo es establecer un sistema democrático y no religioso en Siria. Por lo tanto, han estado luchando principalmente contra el ISIL junto con los países occidentales. Además, se oponen al Ejército Nacional Sirio, ya que las fuerzas turcas consideran a los dirigentes kurdos de las FDS una organización terrorista y los combaten activamente.

En cuarto lugar, numerosos grupos islamistas han participado activamente en la guerra civil siria. Por ejemplo, a finales de 2011 el grupo islamista Frente al-Nusra comenzó a tener un mayor protagonismo en las fuerzas. Sin embargo, el grupo islamista más influyente y eficaz ha sido el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL), también conocido como Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS). Surgieron en abril de 2013 y, a partir de 2014, controlaban efectivamente el 30% de Siria y el 40% de Irak. En julio de 2014 cambiaron su nombre a simplemente Estado Islámico. El ISIL ha sido combatido por el Ejército Nacional Sirio, respaldado por Turquía, las Fuerzas Democráticas Sirias, las fuerzas gubernamentales sirias y una coalición de Estados occidentales dirigida por Estados Unidos. En consecuencia, en 2017 había perdido el 95% de su territorio y en 2018 fue declarado oficialmente derrotado por Estados Unidos. Esto parece no ser del todo cierto, ya que las noticias más recientes han demostrado que el IS está reapareciendo. En 2022, ya se han documentado varios atentados reivindicados por el Estado Islámico. El ISIL ha sido ampliamente conocido por su régimen terrorista, que incluye muchos abusos de los derechos humanos, como las ejecuciones públicas masivas y la tortura. El grupo atrajo a muchos jóvenes de todo el mundo por su actitud antioccidental y fuertemente islámica. En consecuencia, también han realizado atentados terroristas en Occidente, razón por la que Occidente se ha centrado tanto en luchar activamente contra el EI.

Participación extranjera

Aunque la guerra civil siria comenzó como un levantamiento civil, rápidamente se involucraron actores extranjeros. En la actualidad, la guerra civil siria no puede describirse simplemente como una guerra interna de dos bandos, sino que debe describirse como varias guerras indirectas superpuestas. La primera de ellas es entre Estados Unidos y Rusia. Desde 2015, Rusia ha estado respaldando al gobierno sirio. La razón principal es que la estabilidad en la región facilitará que Rusia ejerza su influencia. Además, es una oportunidad perfecta para mostrar las capacidades militares de Rusia. Por otro lado, Estados Unidos y la OTAN están involucrados en la guerra civil siria en parte para contrarrestar esta influencia rusa en la región de Oriente Medio y Norte de África.

La segunda guerra por delegación es entre Irán y Arabia Saudí. Irán ha apoyado al gobierno sirio desde el inicio del conflicto. Las razones son que Irán y Siria han sido aliados durante mucho tiempo y la supervivencia del régimen sirio es esencial para los intereses geopolíticos de Irán.  Irán ha apoyado al régimen sirio proporcionando suministros militares, ayudando a las milicias pro-Assad y enviando tropas de Hezbolá. Por otro lado, Arabia Saudí lleva desde 2012 financiando y armando a los rebeldes, junto con Qatar.  El motivo principal es contrarrestar el poderío iraní y lograr el dominio regional.

Además, Turquía es un actor extranjero esencial en la guerra civil siria. El principal objetivo de Turquía es impedir que las Fuerzas Democráticas Sirias logren crear un Estado autónomo. Como la dirección de las FDS, la Unidad de Defensa del Pueblo (YPG), es mayoritariamente kurda, la creación de un Estado autónomo sería un ejemplo para los kurdos de Turquía. Esto amenazaría la integridad territorial de Turquía.  Además, Turquía considera al YPG como una organización terrorista. A lo largo de la guerra, Turquía ha sido una fuerza dominante en el norte de Siria, proporcionando a la oposición ayuda militar, construyendo instituciones de gobierno y financiando proyectos de infraestructura.

El Reino Unido y Francia también han sido actores importantes en el conflicto, ya que han estado proporcionando ayuda a varias fuerzas de la oposición moderada. También se afirma que tanto Turquía como Irán han reclutado a mercenarios pakistaníes para que luchen por los bandos opuestos, lo que también podría haber hecho que lucharan entre ellos.

 

Curso de la guerra

Los críticos sostienen que la intervención occidental de entonces utilizó un enfoque demasiado optimista desde el principio. La mayoría de los políticos occidentales pensaron que el presidente Bashar al-Assad y su régimen caerían en un año. Subestimaron por completo la fuerza de su régimen. Por eso Occidente no intervino al principio del conflicto. Sólo cuando el Estado Islámico hizo su aparición, Occidente se comprometió más activamente en el conflicto, porque éste amenazaba su propia seguridad nacional. Sin embargo, nunca hubo un plan definido, sólo el deseo de apartar del poder al presidente y a su régimen actual en ese momento. Por otro lado, Rusia y China siempre se implicaron más activamente en el conflicto, apoyando al régimen sirio.

En julio de 2013, el gobierno sirio controlaba aproximadamente el 30-40% del territorio del país y el 60% de la población siria. A principios de 2022, el régimen de Assad vuelve a controlar más del 63% del territorio sirio, mientras que las fuerzas de la oposición controlan cerca del 11% y las Fuerzas Democráticas Sirias alrededor del 26%.

 

Derechos humanos

A lo largo del conflicto, varias instituciones han documentado multitud de graves violaciones de los derechos humanos, entre ellas Human Rights Watch, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Red Siria para los Derechos Humanos. Las organizaciones internacionales acusaron a las fuerzas del gobierno y de la oposición de violar los derechos humanos. La ONU dijo que la mayoría de los abusos fueron llevados a cabo por el gobierno sirio. Según Naciones Unidas, en 2022 más de 12 millones de sirios vivirán en situación de inseguridad alimentaria y más de 14,6 millones de sirios necesitarán ayuda humanitaria. Millones de ciudadanos siguen careciendo de electricidad, alimentos y agua potable. Esto se ve agravado por la invasión rusa de Ucrania en marzo de 2022, ya que esto dificulta las importaciones de alimentos esenciales. De los 14,6 millones de sirios que necesitan ayuda humanitaria, 1,48 millones de personas están en situación catastrófica, afirma la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.  Además, el coste económico de la guerra ha provocado que el 90% de los sirios vivan por debajo del umbral de la pobreza a partir de 2022.

Según los últimos datos de la Red Siria de Derechos Humanos (2022), más de 225.000 civiles han muerto desde el inicio del conflicto, entre ellos unos 30.000 niños. De unas 200 000 de estas muertes de civiles son culpables las fuerzas del régimen sirio. Según el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el número total de muertos de la guerra civil siria es de unos 350 000, aunque es casi seguro que se trata de un recuento inferior al real. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha afirmado haber documentado un número de muertos mucho mayor, argumentando que 610.000 personas han muerto desde el inicio del conflicto, de las cuales ya han identificado y documentado 500.000.  Además, la Agencia de la ONU para los Refugiados afirma que 6,6 millones de sirios han huido del país desde 2011 y que 6,7 millones de personas son desplazados internos.

Además, tanto la oposición como las fuerzas gubernamentales son culpables de cometer actos que equivalen a crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.  La alianza sirio-rusa es culpable de la mayoría de las violaciones de los derechos humanos, especialmente por los ataques indiscriminados contra la infraestructura civil. Sin embargo, la coalición dirigida por Estados Unidos también es culpable de utilizar armas indiscriminadas, aunque en un número mucho menor. Además, las fuerzas gubernamentales sirias y las milicias siguen deteniendo arbitrariamente, torturando, ejecutando y haciendo desaparecer a civiles sirios. Desde el comienzo de la guerra, casi 15.000 sirios han muerto a causa de la tortura y 100.000 sirios siguen desaparecidos. Además, en 2013 el régimen sirio utilizó supuestamente armas químicas, un agente nervioso llamado sarín. Esto llamó la atención de la comunidad internacional. Según se informa, el gobierno entregó sus armas químicas en 2014. Aunque los planos del sarín conducen al gobierno sirio, no hay pruebas suficientes para demostrar que fue el gobierno sirio el que lo desplegó.

Las Naciones Unidas afirman que la crisis humanitaria sigue empeorando en 2022 y que se está lejos de alcanzar un acuerdo de paz. Sin embargo, en la conferencia de Bruselas de 2022, los donantes internacionales han acordado proporcionar a Siria 6.700 millones de dólares para el apoyo y la reconstrucción.

 

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Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es la guerra civil siria?


R: La guerra civil siria es un conflicto armado en curso en la República Árabe Siria que comenzó en 2011 después de que el gobierno sirio detuviera violentamente las manifestaciones a favor de la democracia en la ciudad de Daraa.

P: ¿Con qué otros nombres se la conoce?


R: También se conoce como levantamiento sirio (en árabe: ַבֻזֹׁ ַב׃זׁםֹ) o crisis siria (en árabe: ַבֳׂדֹ ַב׃זׁםֹ).

P: ¿Dónde empezó?


R: Comenzó en 2011 después de que el gobierno sirio detuviera violentamente las manifestaciones a favor de la democracia en la ciudad de Daraa.

P: ¿Quiénes están involucrados en este conflicto?


R: El conflicto implica una lucha entre el régimen sirio y múltiples grupos de la oposición.

P: ¿Cómo se ha desarrollado este conflicto a lo largo del tiempo?


R: Este conflicto se ha desarrollado hasta convertirse en uno de los más internacionalizados e impactantes de la historia moderna de Oriente Medio.

P: ¿Qué ocurría antes de que comenzara este conflicto?


R: Antes de que comenzara este conflicto, había manifestaciones a favor de la democracia en Daraa.

P: ¿Por qué estas protestas desembocaron en una lucha violenta?


R: Estas protestas desembocaron en una lucha violenta porque se encontraron con la violencia del gobierno sirio.


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