Un crimen de guerra es un delito que se produce en el contexto de una guerra o está asociado a ella. Hay leyes internacionales de guerra que dicen lo que la gente puede hacer durante las guerras y lo que no puede hacer. Un crimen de guerra infringe estas normas.

En la actualidad, estas normas son leyes internacionales denominadas Convenciones de Ginebra y Convención de La Haya. Además de esas convenciones históricas, otros instrumentos contemporáneos relevantes son el Estatuto de Roma (que creó la Corte Penal Internacional) y los Protocolos adicionales a las Convenciones de Ginebra.

¿Qué es exactamente un crimen de guerra?

De forma simple, un crimen de guerra es una violación grave de las normas del derecho internacional humanitario cometida durante un conflicto armado. Estas normas buscan limitar los efectos de la guerra protegiendo a las personas que no participan, o han dejado de participar, en las hostilidades (por ejemplo, civiles, heridos y prisioneros) y regulando los medios y métodos de combate.

Principales normas: Ginebra, La Haya y el Estatuto de Roma

  • Convenciones de Ginebra (1949): protegen a los heridos y enfermos, a los náufragos, a los prisioneros de guerra y a los civiles. Establecen las denominadas "infracciones graves" (grave breaches) que obligan a los Estados a investigar y sancionar.
  • Convención de La Haya (1907) y costumbre: regula las normas sobre conducta en campañas militares, medios y métodos de guerra, y protección de bienes culturales.
  • Estatuto de Roma (1998): define muchos crímenes de guerra contemporáneos y permite a la Corte Penal Internacional (CPI) enjuiciar a individuos cuando los sistemas nacionales no lo hacen.
  • Protocolos adicionales y la costumbre internacional completan y desarrollan estas normas, especialmente en conflictos no internacionales (guerras civiles).

Ejemplos de crímenes de guerra

Entre las conductas que suelen considerarse crímenes de guerra están:

  • Homicidio voluntario de civiles o prisioneros.
  • Tortura y tratos inhumanos.
  • Tomar rehenes.
  • Atacar intencionalmente a la población civil o a bienes civiles sin objetivo militar.
  • Utilizar armas prohibidas o métodos de lucha indiscriminados (por ejemplo, armas químicas, ataques que no distinguen entre civiles y combatientes).
  • Violencia sexual (violación, esclavitud sexual, explotación sexual).
  • Saquear propiedad protegida.
  • Privar intencionalmente de protección o suministro esencial a la población civil (ej.: causar hambre).
  • Atacar personal o instalaciones médicas y de socorro claramente identificadas.

Personas y bienes protegidos

  • Civiles: no deben ser objeto de ataques.
  • Prisioneros de guerra: tienen derechos y deben ser tratados humanamente.
  • Heridos y enfermos, personal sanitario, y personal humanitario: deben ser respetados y protegidos.
  • Bienes culturales y bienes indispensables para la supervivencia de la población: deben evitarse en ataques indiscriminados o deliberados.

Normas clave: distinción, proporcionalidad y precaución

  • Distinción: las partes en conflicto deben distinguir siempre entre combatientes y civiles; los ataques deben dirigirse sólo contra objetivos militares.
  • Proporcionalidad: no se puede lanzar un ataque que cause daños colaterales civiles excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa buscada.
  • Precaución: se deben tomar todas las medidas factibles para minimizar daños a civiles y bienes civiles.
  • Prohibición de la perfidia: no se permite el empleo de métodos que engañen a la parte enemiga mediante la confianza en signos de protección (por ejemplo, fingir rendición para atacar).

Responsabilidad penal y enjuiciamiento

  • Responsabilidad individual: los autores materiales, los superiores y los comandantes pueden ser penalmente responsables por crímenes de guerra.
  • Responsabilidad de mando: los comandantes pueden ser responsables si sabían, o deberían haber sabido, de los actos y no tomaron medidas para prevenirlos o castigar a los responsables.
  • Mecanismos de enjuiciamiento: tribunales nacionales, tribunales internacionales ad hoc (por ejemplo, TPIY, TPIR) y la Corte Penal Internacional.
  • Principio de complementariedad: la CPI actúa solo cuando los Estados no investigan o juzgan genuinamente.
  • Obligación de los Estados: investigar, procesar o extraditar a presuntos responsables (aut dedere aut judicare) y reparar a las víctimas cuando proceda.

Diferencias con otros delitos internacionales

Los crímenes de guerra se distinguen de:

  • Crímenes contra la humanidad: requieren un ataque sistemático o generalizado contra la población civil y pueden ocurrir en tiempos de paz o guerra.
  • Genocidio: actos cometidos con la intención específica de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Mecanismos de cumplimiento y reparación

  • Sanciones penales: condenas, penas de prisión e inhabilitaciones por tribunales nacionales o internacionales.
  • Reparaciones a las víctimas: compensaciones, restitución y medidas de rehabilitación.
  • Investigación y documentación: importancia de la recopilación de pruebas, protección de testigos y cooperación internacional para enjuiciar eficazmente.
  • Jurisdicción universal: algunos Estados pueden juzgar crímenes de guerra aunque no exista vínculo territorial o nacional con el delito.

En resumen, los crímenes de guerra son violaciones graves de normas diseñadas para limitar los horrores de los conflictos armados. Las Convenciones de Ginebra, la Convención de La Haya y otros instrumentos modernos establecen obligaciones claras que buscan proteger a las víctimas, castigar a los responsables y garantizar la rendición de cuentas.