El granado (Punica granatum) es un arbusto caducifolio o un pequeño árbol frutal que crece entre 5 y 10 m de altura. La granada es originaria de la región que se extiende desde Anatolia hasta el norte de la India o el sur de Asia.

Aunque anteriormente se situaba en su propia familia, las Punicaceae, estudios filogenéticos recientes han demostrado que la Punica pertenece a la familia Lythraceae, y está clasificada en esa familia por el Grupo de Filogenia de las Angiospermas.

Hoy en día, se cultiva ampliamente en todos los países mediterráneos. Es el símbolo más reconocible de Turquía y se utiliza en bebidas como el Şalgam.


 

Descripción y características

El granado presenta un porte variable: puede mantenerse como arbusto pluritrónco o formarse como árbol de un solo tronco. Sus hojas son opuestas, simples y de color verde brillante. Produce flores muy vistosas, tubulares y de color rojo anaranjado a escarlata, que atraen abejas y otros polinizadores. El fruto, la granada, es una baya carnosa con una corteza rígida y numerosas semillas cubiertas por arilos jugosos (las "pepitas" comestibles).

Clima y suelo

  • Clima: Prefiere climas mediterráneos, cálidos y secos. Tolera temperaturas altas y cierta sequía, aunque la floración y calidad del fruto mejoran con riegos regulares. Las variedades comerciales suelen soportar heladas ligeras; la resistencia al frío depende del cultivar y de la duración de las bajas temperaturas.
  • Suelo: Se adapta a suelos diversos, desde franco a arcilloso, siempre que estén bien drenados. Tolera suelos pobres y salinos moderados. El pH ideal está entre ligeramente ácido y neutro (≈5,5–7,5).

Siembra y multiplicación

  • Semillas: Germinan con facilidad, pero las plantas pueden ser muy variables en características del fruto.
  • Esquejes: Los esquejes semi-maduros y los leñosos echan raíces con éxito y permiten mantener las características de la planta madre.
  • Acodo y injerto: Técnicas utilizadas para obtener plantas comerciales de calidad y para adaptar cultivares sobre patrones vigorosos o resistentes.
  • Época de plantación: En climas templados se planta a finales del invierno o en primavera para asegurar un buen enraizamiento antes del calor veraniego.

Plantación y manejo

  • Distancia de plantación: 3–5 m entre ejemplares, según el sistema (seto, espaldera o árbol aislado).
  • Riego: Regular en el primer año para afianzar la planta; después disminuye la frecuencia, manteniendo humedad en épocas de llenado del fruto para evitar rajado.
  • Abonado: Aplicar un abonado equilibrado en primavera; evitar excesos de nitrógeno que favorecen el crecimiento vegetativo en detrimento de la fructificación.
  • Poda: Formativa en los primeros años para definir estructura y, posteriormente, poda de mantenimiento para eliminar madera muerta, ramas cruzadas y favorecer la ventilación y la entrada de luz. Se poda generalmente tras la cosecha o a finales del invierno.

Floración, fruto y recolección

La floración se produce en primavera y los frutos maduran entre finales del verano y el otoño, según la variedad y la zona climática. La madurez se determina por el color homogéneo del fruto, el sonido metálico al golpearlo suavemente y la separación del pedúnculo. La recolección se realiza con cuidado para evitar daños en la corteza que favorezcan enfermedades.

Cultivares comerciales y usos

Existen numerosas variedades, con frutos desde dulces a muy ácidos, y de distintos tamaños. Entre las más conocidas a nivel mundial se encuentran ‘Wonderful’ (muy cultivada en California y otros países) y la tradicional española ‘Mollar de Elche’. Las granadas se consumen frescas, en jugos, salsas, mermeladas, como ingrediente en cocina y repostería, y para la extracción de arilos y zumos para consumo y procesado (jarabes, concentrados, vinagres y condimentos).

Propiedades nutricionales y medicinales

La granada es rica en agua, azúcares naturales, vitamina C, potasio y compuestos fenólicos (punicalaginas, antocianos, taninos) con potente actividad antioxidante. Tradicionalmente se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, digestivas y cardioprotectoras; sin embargo, las aplicaciones terapéuticas deben basarse en evidencia científica y en el consejo de profesionales sanitarios.

Plagas y enfermedades

  • Plagas comunes: pulgones, cochinillas, mosca de la fruta (en algunas regiones), chinches que pueden provocar manchas o pérdidas de calidad.
  • Enfermedades: hongos como Alternaria o Botrytis, pudriciones radiculares por exceso de humedad y algunas bacteriosis. El rajado del fruto es un problema fisiológico relacionado con riegos irregulares y cambios bruscos de humedad.
  • Control: Buenas prácticas agronómicas (riego regular, poda para ventilación, saneamiento), control biológico y, cuando sea necesario, tratamientos fitosanitarios autorizados respetando los períodos de seguridad.

Conservación y comercialización

Las granadas conservan bien si se almacenan en frío (4–10 °C) y alta humedad relativa; pueden mantenerse en buen estado varias semanas a meses según la variedad y las condiciones. Los arilos o el zumo se procesan para su comercialización en fresco o industrialmente.

Usos ornamentales y culturales

Además de su valor alimentario, el granado se utiliza en jardinería por sus flores decorativas y su porte atractivo. Culturalmente, la granada es símbolo de fertilidad, abundancia y prosperidad en múltiples tradiciones del Mediterráneo y Oriente Próximo, y aparece en mitologías, iconografía religiosa y festividades.

Consejos prácticos

  • Plantar en posición soleada para asegurar buena floración y maduración del fruto.
  • Evitar suelos mal drenados; utilizar enmiendas y pendientes si es necesario.
  • Regar de forma regular en verano, pero evitando el encharcamiento.
  • Elegir el cultivar adecuado según uso: consumo en fresco, zumo o procesado.

Con pocos cuidados básicos y un clima adecuado, el granado es un frutal resistente y de alto valor gastronómico y paisajístico, muy apreciado en huertos y jardines mediterráneos y subtropicales.