Los ornitópodos son el infraorden de los dinosaurios con forma de pájaro. Comenzaron como pequeños herbívoros bípedos que corrían, y crecieron en tamaño y número hasta convertirse en uno de los grupos de herbívoros más exitosos del Cretácico. Aparecieron en el interval o del Jurásico temprano y, a lo largo del Mesozoico, diversificaron formas y tamaños: desde pequeños corredores ágiles hasta enormes «picos de pato» que llegaban a medir decenas de toneladas.
Características y aparato masticador
Su mayor ventaja evolutiva fue el desarrollo progresivo de un aparato de masticación que se convirtió en el más sofisticado jamás desarrollado por un reptil. Tenían picos, múltiples filas de dientes, bolsas en las mejillas y una verdadera masticación. Una masticación eficaz significa una digestión más rápida, ya que el material se rompe en trozos más pequeños.
Más en detalle: disponían de un pico córneo anterior (la rhamphoteca) para cortar la vegetación, y detrás de éste dientes especializados. En los grupos más avanzados —especialmente los hadrosáuridos, los llamados «picos de pato»— los dientes formaban baterías dentales compactas con cientos de piezas que se superponían y permitían un desgaste y reemplazo continuo. La oclusión entre los dientes y el movimiento lateral de la mandíbula permitían triturar eficazmente material vegetal duro y fibroso. Además, la presencia de bolsas en las mejillas sugiere que estos animales retenían y masticaban alimento, un rasgo poco común entre los reptiles modernos.
Evolución y diversidad
Los ornitópodos abarcan grupos como los heterodontosáuridos (pequeños y ágiles), los hypsilophodontidae y dryosáuridos (bípedos corredores), y los grandes iguanodontianos e hadrosauridae (más robustos y, en muchos casos, cuadrúpedos facultativos). Entre los géneros representativos se encuentran Iguanodon, Dryosaurus, Tenontosaurus, y en los hadrosáuridos, Edmontosaurus, Maiasaura o Parasaurolophus, que muestran crestas y variaciones craneales sorprendentes.
La diversidad morfológica refleja distintas estrategias de alimentación y locomoción: mientras los taxones primitivos eran decididamente bípedos y corredores, los iguanodontianos desarrollaron extremidades delanteras más robustas y pasaron a un modo de vida más facultativamente cuadrúpedo, permitiendo pastar mientras usaban las patas delanteras para apoyo y manipulación.
Comportamiento y ecología
La evidencia fósil sugiere que muchos ornitópodos vivían en manadas o grupos sociales, formaban colonias de anidación y, en al menos algunas especies como Maiasaura, pudieron existir cuidados parentales hacia las crías. Su éxito ecológico se debe en gran parte a su capacidad para procesar eficientemente una amplia gama de vegetación: helechos, cicadófitas, coníferas y, ya en el Cretácico superior, angiospermas.
Distribución y registro fósil
Alcanzaron su apogeo en el pico de pato, antes de ser eliminados por el evento de extinción del Cretácico-Terciario con todos los demás dinosaurios no avianos. Se conocen miembros de los siete continentes, aunque los restos de la Antártida no tienen nombre, y en general son raros en el hemisferio sur. Los hadrosáuridos, en particular, dejaron abundantes restos en depósitos continentales de Norteamérica, Asia y Europa, incluidos esqueletos articulados, nidos y trazas de huellas.
Relaciones filogenéticas
Pertenecen al gran clado de los ornitisquios y, dentro de éste, los ornitópodos están estrechamente emparentados con otros grupos herbívoros. Son el grupo hermano de los dinosaurios con cuernos (Ceratopsia) y de los dinosaurios de cabeza dura (Pachycephalosauria), formando relaciones próximas en la historia evolutiva de los ornitisquios.
Importancia paleobiológica
Los ornitópodos ilustran cómo la evolución puede favorecer la especialización alimentaria: su complejo aparato masticador y las adaptaciones locomotoras les permitieron explotar con éxito variados nichos herbívoros durante decenas de millones de años. Su estudio aporta información clave sobre la evolución de la herbivoría vertebrada, la ecología de los ecosistemas mesozoicos y los efectos de los grandes eventos de extinción.

