Loricifera es un filo de animales marinos ecdisozoos recientemente descubierto. Este filo incluye los primeros animales conocidos que existen en un entorno completamente anóxico (sin oxígeno). El filo fue descrito en 1983 por Reinhardt Kristensen.
Son un filo de animales muy pequeños que viven en los sedimentos. En la actualidad existen veintidós especies descritas en ocho géneros. Además, hay unas 100 especies más que se han recogido, pero aún no se han descrito. Su tamaño oscila entre 100 µm y 1 mm aproximadamente.
Su hábitat se encuentra en los espacios entre la grava marina a la que se adhieren. Son uno de los grupos de metazoos más recientemente descubiertos. Se adhieren con bastante firmeza a la grava, lo que explica que hayan permanecido sin descubrir durante tanto tiempo. El primer espécimen se recogió en la década de 1970 y se describió en 1983. Se encuentran en todas las profundidades del agua, en diferentes tipos de sedimentos y en todas las latitudes. Todavía no se han encontrado en el registro fósil.
Morfología
Los loricíferos son animales intersticiales con un cuerpo segmentado y protegido por una estructura externa rígida llamada lorica, de la que deriva su nombre. La lorica está formada por placas quitinosas y, a menudo, espinas o apéndices. En la parte anterior poseen un ajuste eversible llamado introvert cubierto de filas de espinas o scalids, que les sirve para la locomoción y la captura de partículas. Detrás del introvert aparece el cuello y el tórax, con órganos internos muy compactos debido al reducido tamaño corporal.
Ciclo de vida y reproducción
Presentan desarrollo directo con larvas características, conocidas como larvas de tipo Higgins en muchas especies. La reproducción suele ser sexual y la mayoría son dioicos (sexos separados), aunque algunos estudios sugieren variaciones en el ciclo de vida y formas juveniles que complican la identificación de las etapas. La fecundación y el desarrollo ocurren en el sedimento; debido a su pequeño tamaño y a la vida intersticial, muchos aspectos de su biología reproductiva aún son poco conocidos.
Ecología y alimentación
Viven en los espacios porosos entre granos de sedimento y se alimentan principalmente de materia orgánica disuelta, detritos y bacterias. Su presencia es habitual en fondos marinos blandos, arenas y limos, desde áreas costeras hasta grandes profundidades abisales. Su capacidad de adherirse a la grava les permite resistir corrientes y permanecer en microhábitats estables.
Adaptaciones al anoxia
En 2010 se describió una especie, Spinoloricus cinzia, hallada en cuencas hipersalinas y permanentemente anóxicas del Mediterráneo (por ejemplo, la cuenca de L’Atalante). Estos ejemplares mostraron adaptaciones celulares inusuales: organelos mitocondriales modificados que parecen funcionar en condiciones anaeróbicas (similares a hidrogenosomas) y la presencia de microorganismos simbiontes en su interior. Este hallazgo fue el primero en documentar metazoos que viven de forma continuada en un ambiente sin oxígeno, lo que amplía las fronteras conocidas de habitabilidad para animales multicelulares.
Relaciones evolutivas y taxonomía
Los loricíferos pertenecen al clado Ecdysozoa y están emparentados con otros pequeños grupos escalidóforos como los Kinorhyncha y los Priapulida. Juntos conforman un conjunto de animales con introvertes provistos de scalids, que comparten caracteres morfológicos y patrones de desarrollo. La diversidad descrita hasta ahora es baja en comparación con la diversidad potencial estimada por muestreos moleculares y morfológicos en sedimentos marinos.
Recolección, estudio y conservación
Debido a su tamaño microscópico y a su vida intersticial, los loricíferos se recogen mediante muestreos de sedimento (tamizado fino, centrifugación y extracción con soluciones espesantes). Su fragilidad y la especificidad de muchos de sus hábitats hacen que parte de su diversidad sea difícil de evaluar. Aunque no existen amenazas directas conocidas a escala global, la contaminación de sedimentos, la alteración de fondos marinos y el cambio climático podrían afectar a microhábitats donde viven especies endémicas.
Importancia científica
El estudio de los loricíferos aporta información clave sobre la evolución de los ecdisozoos, la vida intersticial marina y los límites fisiológicos de los metazoos. El descubrimiento de especies adaptadas a ambientes anóxicos abrió nuevas preguntas sobre la capacidad de los animales multicelulares para vivir sin oxígeno y sobre las adaptaciones metabólicas y simbióticas que lo permiten.
Aunque sigue siendo un grupo poco conocido, la combinación de técnicas morfológicas y moleculares está revelando una diversidad mayor de la esperada y promete ofrecer más hallazgos relevantes en los próximos años.

