Pelo es el nombre que recibe la fibra filamentosa que crece desde la piel de los mamíferos. En conjunto, los pelos que cubren a un animal forman el pelaje o manto; en muchos textos se relaciona directamente con la propia piel, que aloja los folículos pilosos. En las ovejas y las cabras ciertas fibras más rizadas y densas reciben el nombre específico de lana. A nivel molecular, el pelo y la lana están formados por queratinas, que son proteínas estructurales resistentes.

Composición y estructura

Cada pelo nace en un folículo piloso ubicado en la piel. Se puede distinguir básicamente:

  • Raíz: la parte dentro del folículo.
  • Tallo o eje: la porción visible que sobresale de la piel; está formada por capas de queratina (cutícula, corteza y a veces médula).
  • Glándulas asociadas: sebáceas que lubrican y, en muchos mamíferos, glándulas sudoríparas o olorosas que participan en comunicación química.

La queratina que compone el pelo es una proteína fibrosa rica en residuos de cisteína (enlaces disulfuro), lo que le confiere fuerza y elasticidad. La estructura microscópica (presencia o ausencia de médula, patrón de escamas en la cutícula, grado de rizado) distingue un pelo de otra fibra como la lana.

Funciones principales

  • Termorregulación: el pelo atrapa aire y aísla del frío; el manto denso o la subcapa (underfur) aumentan la capacidad aislante.
  • Protección: protege la piel frente a la abrasión, radiación UV y algunos insectos; los pelos pueden actuar como barrera física.
  • Camuflaje y señalización: el color y patrón del pelaje ayudan a ocultarse o a comunicarse con congéneres (marcas, contrastes, muda estacional).
  • Funciones sensoriales: vibrisas o bigotes (pelos táctiles) detectan el entorno y ayudan en la orientación y la caza.
  • Repelencia al agua: en algunos mamíferos, la estructura y la secreción de aceites hacen que el pelaje sea hidrorrepelente.

Tipos de pelo y de lana

  • Pelos de protección (guard hairs): más largos y rígidos que protegen al subpelo.
  • Subpelo u underfur: fibras finas y densas que proporcionan aislamiento térmico.
  • Vibrisas: pelos sensoriales rígidos (bigotes).
  • Lana: se refiere a fibras rizadas y elásticas como las de las ovejas; características importantes de la lana son el rizado (crimp), la finura de la fibra y la capacidad de hilar y formar tela (fieltrado).
  • Fibras especiales: en cabras como las cabras se obtienen fibras finas conocidas comercialmente (por ejemplo, cashmere); otras especies producen mohair, angora, etc.

Crecimiento y ciclo del pelo

El crecimiento del pelo ocurre por fases: anágen (crecimiento activo), catágen (transición) y telógen (reposo y caída). La duración de cada fase determina la longitud máxima del pelo. Muchos mamíferos experimentan mudas estacionales (exceso de caída y regeneración) para adaptar su pelaje a las condiciones climáticas.

Coloración

El color del pelo depende de la cantidad y tipo de melanina depositada en la corteza del pelo. Variaciones genéticas, hormonales y ambientales (como la exposición solar) influyen en patrones de color, manchas y siquiera cambios estacionales (p. ej., pelaje invernal más claro).

Adaptaciones y evolución

Durante la evolución, algunos humanos y otros animales han reducido la cantidad de pelo visible: factores propuestos incluyen regulación térmica, control de parásitos y selección sexual. También hay mamíferos que carecen prácticamente de pelo, como el elefante o ciertas grandes especies marinas como la ballena, donde la vida acuática y el grosor de la piel hacen redundante un manto denso.

Usos humanos de la lana y el pelo

  • Textiles: la lana de oveja es apreciada por su aislamiento, elasticidad y capacidad de absorber humedad sin perder calor; otras fibras animales (cachemira, mohair, angora) se usan en prendas finas.
  • Productos técnicos: lanas y pelos se usan en aislantes, filtros y compuestos por sus propiedades térmicas o mecánicas.
  • Cuidado y cría: la industria ovina realiza esquila periódica para extraer la lana; prácticas de manejo y selección genética buscan mejorar calidad, finura y rendimiento.

Cuidado y mantenimiento del pelaje

En animales domésticos y en la ganadería, el cuidado del pelaje incluye cepillado, control de parásitos, baños y nutrición adecuada. En humanos, el pelo cumple funciones estéticas y sociales además de biológicas; su cuidado varía según tipo (terminal, vello, lanugo) y cultura.

Resumen

El pelo y la lana son estructuras queratínicas con funciones variadas: aislamiento, protección, comunicación y sensación. Su forma, color y densidad han evolucionado para adaptarse a nichos ecológicos concretos, y las fibras animales siguen siendo una materia prima valiosa para usos textiles y técnicos.