El ultravioleta es la parte del espectro electromagnético que se muestra en la parte izquierda de la imagen de abajo como negro, porque los humanos no pueden ver la luz de tan corta longitud de onda (o alta frecuencia). Muchos animales, como algunos insectos, algunos reptiles, cocodrilos, salamandras y pequeñas aves, pueden ver cosas que reflejan esta luz. UV es una abreviatura común de ultravioleta, utilizada principalmente en contextos técnicos.

El ultravioleta está más allá de la luz violeta visible en términos de frecuencia, longitud de onda y energía. Sus longitudes de onda están entre unos 10 nanómetros (nm) y unos 400 nanómetros. La frecuencia y la longitud de onda están estrechamente relacionadas. La ecuación que muestra esta relación es: ν = c/λ . Decir que algo tiene una longitud de onda corta es lo mismo que decir que tiene una frecuencia alta.

Clasificación y rangos comunes

El ultravioleta se divide habitualmente en subregiones según la longitud de onda y los efectos físicos o biológicos:

  • UVA (315–400 nm): penetra más en la piel, está asociada al bronceado y al envejecimiento cutáneo.
  • UVB (280–315 nm): produce quemaduras solares y es importante para la síntesis de vitamina D en humanos.
  • UVC (100–280 nm): tiene fuerte efecto germicida pero la mayor parte es absorbida por la atmósfera (ozono) y no llega a la superficie terrestre.
  • UV de vacío / extremo (aprox. 10–100/200 nm): estas longitudes de onda se denominan a veces "vacuum UV" o "extreme UV" y son absorbidas fácilmente por el aire; se usan en aplicaciones especializadas.

Relación energía–frecuencia–longitud de onda

Además de ν = c/λ, la energía de un fotón de luz ultravioleta se puede calcular con la expresión:

E = h·ν = h·c/λ,

donde h es la constante de Planck y c la velocidad de la luz. Por eso, longitudes de onda más cortas (menor λ) corresponden a fotones de mayor energía, capaces de producir ionización y daños químicos en moléculas como el ADN.

Fuentes naturales y artificiales

  • Naturales: el Sol es la principal fuente natural de radiación UV que llega a la Tierra (principalmente UVA y parte de UVB; la atmósfera filtra la mayor parte del UVC).
  • Artificiales: lámparas de mercurio, lámparas germicidas (254 nm), lámparas de bronceado, LEDs UV, fuentes para análisis espectroscópico y arcos de soldadura.

Efectos biológicos y en materiales

  • Salud humana: la exposición controlada a UVB favorece la síntesis de vitamina D, pero la exposición excesiva (UVB y UVA) puede provocar quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de cáncer cutáneo. Los ojos pueden sufrir fotokeratitis y otras lesiones por UV.
  • Biología y ecología: muchos insectos y aves detectan luz UV y la utilizan para la navegación o para localizar flores (patrones de néctar reflejados en UV). Algunas especies muestran colores que sólo se aprecian en UV.
  • Materiales: la radiación UV degrada polímeros, pinturas y textiles con el tiempo (fotodegradación), causando pérdida de color y fragilización.

Atravesamiento atmosférico

La capa de ozono absorbe gran parte de la radiación UV de onda corta: la radiación UVC prácticamente no alcanza la superficie y la mayor parte del UVB también es atenuado. La concentración de ozono y las condiciones atmosféricas determinan la cantidad de UV que llega al suelo.

Medición y unidades

  • Longitud de onda: nanómetros (nm), donde 1 nm = 10−9 metros.
  • Frecuencia: hertz (Hz).
  • Fluencia o irradiancia UV: se mide en unidades de potencia por área (por ejemplo W/m²) y se usan índices (como el Índice UV) para comunicar el riesgo de exposición solar.

Aplicaciones

  • Desinfección: lámparas UVC (p. ej. 254 nm) para esterilizar agua, aire y superficies.
  • Forense y detección: luz UV resalta manchas, huellas y materiales fluorescentes.
  • Medicina y dermatología: terapias UV para ciertas afecciones de la piel (bajo supervisión médica).
  • Industria: curado de resinas y adhesivos, inspección de materiales y fotolitografía en microfabricación.

Protección y seguridad

Para minimizar riesgos:

  • Usar protector solar que proteja contra UVB y UVA.
  • Emplear gafas con bloqueo UV certificado.
  • Evitar la exposición prolongada a fuentes artificiales de UVC sin protección; en entornos industriales utilizar barreras y equipos de protección.

En resumen, el ultravioleta (≈10–400 nm) es una región del espectro con gran importancia científica, tecnológica y biológica: posee mayor energía que la luz visible, está subdividida en varias bandas con efectos diferentes y tiene aplicaciones útiles (y riesgos) que requieren medidas de control y protección.