El sijismo (/ˈsɪkɪzəm/), también conocido como sikhi (Punjabi: ਸਿੱਖੀ Sikkhī, [ˈsɪkʰiː], de ਸਿੱਖ, sij, 'discípulo', 'buscador' o 'aprendiz') o sijismo, es una religión originaria de la India. Es una de las religiones dhármicas o índicas que se originaron en el subcontinente indio y cuyos seguidores se llaman "sijs" o "sikhs". La palabra sikh proviene de la raíz sánscrita śiṣya (discípulo) o śikṣa (instrucción). Su libro sagrado es el Adi Guru Granth Sahib Ji (habitualmente abreviado como Guru Granth Sahib). Guru significa maestro y Granth significa libro o texto en sánscrito y en las lenguas derivadas del subcontinente.

Orígenes e historia temprana

El sijismo fue fundado alrededor de 1469 con el nacimiento de Guru Nanak Dev, considerado el primero de los Diez Gurús Sikh. Guru Nanak (1469–1539) formuló una enseñanza centrada en la unidad de Dios, la igualdad humana y la práctica espiritual activa en la vida cotidiana. Sus composiciones (hymnos y oraciones, llamados shabads) fueron la base de la tradición litúrgica sij y posteriormente se incorporaron en el canon religioso.

A lo largo de los siglos XVI y XVII, los nueve Gurús que siguieron desarrollaron la comunidad sij (la panth), institucionalizaron prácticas religiosas, promovieron la igualdad social y, frente a la persecución de algunos gobernantes, también definieron una dimensión marcial y de defensa de la justicia social. En 1699, el Décimo Gurú, Guru Gobind Singh, estableció la Khalsa, una comunidad de sikhs iniciados con identidad propia y disciplina colectiva, en la festividad de Vaisakhi. Ese acto incluyó la ceremonia de iniciación conocida como Khande di Pahul (o Amrit Sanskar).

El Guru Granth Sahib y la línea de Gurús

El texto que los sijs veneran como autoridad espiritual y guía es el Siri Guru Granth Sahib. Muchas de las composiciones que forman este canon fueron recopiladas inicialmente por el quinto Gurú, Guru Arjan Dev, en el Adi Granth (publicado en 1604). En 1708, antes de su muerte, Guru Gobind Singh declaró al Granth Sahib como su sucesor eterno y ordenó que los sikhs lo aceptaran como su Guru perpetuo: "Sab Sikhan ko hukam hai Guru Manyo Granth" ("A todos los sikhs se les ordena tomar el Granth como Guru"). A diferencia de otras tradiciones, el canon sij incluye obras no solo de los Gurús sikhs, sino también de santos y poetas de corrientes bhakti y sufí (por ejemplo, figuras como Kabir y Baba Farid), lo que refleja una apertura hacia enseñanzas espirituales que condenaban la superstición y la discriminación de castas.

Creencias fundamentales

  • Monoteísmo y unidad de Dios: El sijismo enfatiza la creencia en un único Dios trascendente e inmanente (a menudo referido como Waheguru). Aunque a veces descrito con términos monoteístas occidentales, su énfasis es místico: lo Uno se manifiesta en la diversidad.
  • Igualdad y rechazo del sistema de castas: El sijismo defiende la igualdad de todas las personas independientemente de su casta, género o credo.
  • Vida activa y ética: La fe sij promueve la práctica de la meditación en el Nombre de Dios (Naam Japna), el trabajo honesto (Kirat Karni) y la generosidad o servicio desinteresado (Seva).
  • Comunidad y convivencia: La Sangat (comunidad de creyentes) y el Pangat (comer juntos en igualdad) son elementos centrales; en los gurdwaras se sirve el langar, una cocina comunitaria gratuita abierta a todas las personas.

Prácticas, ritos y símbolos

La vida religiosa sij incluye la recitación de himnos (Gurbani), oraciones diarias (Nitnem), lecturas continuas del Guru Granth Sahib (Akhand Path) y festividades como el nacimiento de los Gurús (Gurpurbs) y Vaisakhi. Entre los símbolos y prácticas distintivas se destacan las llamadas "Cinco K" ( artículos de fe que llevan los sikhs iniciados en la Khalsa):

  • Kesh — cabello sin cortar.
  • Kanga — un pequeño peine de madera para mantener el cabello ordenado.
  • Kara — un brazalete metálico (generalmente de acero) que simboliza la unidad con Dios y la acción correcta.
  • Kachera — ropa interior de algodón que simboliza la disciplina y la modestia.
  • Kirpan — una daga o espada corta que representa la obligación de defender la justicia y proteger a los débiles.

Gurdwara y lugares sagrados

El lugar de culto sij es el gurdwara, donde se reúne la comunidad para orar, escuchar lecturas del Guru Granth Sahib y compartir el langar. El gurdwara más conocido y sagrado para muchos sikhs es el Harmandir Sahib (conocido como el Templo Dorado) en Amritsar, Punjab.

Demografía y diáspora

Hoy en día hay aproximadamente entre 25 y 30 millones de sikhs en el mundo, lo que convierte al sijismo en una de las religiones organizadas más importantes a nivel global. La mayoría vive en el estado de Punjab en la India, pero existe una diáspora significativa en países como Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Malasia, Australia y otros. Desde finales del siglo XIX y especialmente durante el periodo colonial británico y las migraciones del siglo XX, muchos sijs emigraron a Norteamérica, África y el sudeste asiático; allí desempeñaron roles importantes, por ejemplo, en la construcción de ferrocarriles, en la apertura del Oeste norteamericano y en obras de infraestructura como el Canal de Panamá.

Identidad y aportes culturales

Los sikhs suelen reconocerse por el turbante (Dastaar o Pagri), que para muchos es un signo de identidad religiosa y dignidad; lo pueden llevar tanto hombres como mujeres. La lengua litúrgica y cultural principal del sijismo es el punjabi, escrito en la escritura Gurmukhi, creada para preservar las enseñanzas de los Gurús. A lo largo de la modernidad, la comunidad sij ha contribuido en política, artes, empresariado y servicio público en los países donde se asientan.

Notas sobre interpretación

Muchas fuentes describen al sijismo como una religión monoteísta. Sin embargo, como señala la estudiosa Eleanor Nesbitt, la interpretación del sijismo desde categorías monoteístas semíticas puede resultar limitante; el énfasis sij está en la conciencia mística del Uno que se expresa a través de la multiplicidad de la creación, combinando devoción, ética social y experiencia directa de lo divino.

En conjunto, el sijismo es una tradición que integra experiencia mística, compromiso social, prácticas comunitarias y una identidad religiosa claramente definida por sus textos sagrados, sus Gurús y sus instituciones, con una fuerte llamada a la igualdad, la justicia y el servicio desinteresado.