El Cretácico Superior es la última época geológica del Cretácico. Comenzó hace 100,5 millones de años y terminó hace 66 millones de años.

El Cretácico se divide tradicionalmente en Cretácico Inferior (temprano), y Cretácico Superior (tardío), debido a las diferentes rocas. Las rocas reflejan las condiciones en las que se formaron. De menor a mayor, se subdivide en las edades cenomaniana, turoniana, coniaciana, santoniana, campaniana y maastrichtiana.

El Cretácico Superior es la época de la tiza. La tiza está compuesta por innumerables millones de placas calcáreas (CaCO3 ) llamadas cocolitos. Son tan pequeñas que apenas pueden verse con un microscopio de luz; los detalles requieren un microscopio electrónico. Las placas están formadas por algas planctónicas unicelulares llamadas cocolitóforos, y se depositaron en los mares de alta mar.

La única otra roca que se encuentra en la tiza es el sílex, que es silíceo (sílice, SiO2 ). Esto se deriva de las algas y los animales que tienen esqueletos de sílice. Sin duda, esto marca períodos en los que el clima era algo diferente.

El Cretácico fue el último periodo en el que los dinosaurios fueron los animales terrestres dominantes. El Triceratops, el Tiranosaurio y el Velociraptor vivieron en esta época. El enorme Mosasaurus era el depredador marino dominante. En el periodo Cretácico, las aves se diversificaron más. Las plantas con flores se desarrollaron más y se convirtieron en las plantas dominantes en tierra. El Cretácico Superior terminó con el evento de extinción K/T.

Duración y subdivisión detallada

El Cretácico Superior abarca aproximadamente desde 100,5 hasta 66 millones de años atrás. Sus edades, con los límites internacionales más utilizados (según la Comisión Internacional de Estratigrafía), son aproximadamente:

  • Cenomaniano: 100,5–93,9 Ma
  • Turoniano: 93,9–89,8 Ma
  • Coniaciano: 89,8–86,3 Ma
  • Santoniano: 86,3–83,6 Ma
  • Campaniano: 83,6–72,1 Ma
  • Maastrichtiano: 72,1–66,0 Ma

Rocas, sedimentos y ejemplos

La tiza característica del Cretácico Superior se acumuló en mares relativamente cálidos y tranquilos, ricos en cocolitóforos. Ejemplos famosos de acantilados de tiza son los White Cliffs of Dover (Inglaterra) y varios afloramientos costeros en Francia y Dinamarca. El sílex forma nódulos o capas dentro de las paredes de tiza; su origen está relacionado con la concentración de sílice procedente de microfósiles silíceos (radiolarios, esponjas) y la diagenesis química en el sedimento.

Clima y nivel del mar

El Cretácico Superior fue, en general, un periodo de clima cálido (un "greenhouse" sin casquetes polares permanentes). Los niveles del mar eran altos y amplias áreas continentales quedaron sumergidas bajo mares epicontinentales, como la famosa Western Interior Seaway que dividió Norteamérica. La circulación oceánica y los altos niveles de dióxido de carbono (CO2) favorecieron temperaturas suaves incluso en latitudes altas. Hubo, sin embargo, fluctuaciones climáticas regionales y episodios de anoxia oceánica a lo largo del periodo.

Fauna

La diversidad biológica del Cretácico Superior fue alta y se caracteriza por:

  • Dinosaurios: Terópodos (como Tiranosaurio o especies similares), ornitópodos (hadrosáuridos), ceratópsidos (como Triceratops), anquilosaurios y otros grupos. Los dinosaurios alcanzaron gran variedad de tamaños y nichos ecológicos.
  • Reptiles marinos: Mosasaurios (p. ej. Mosasaurus), plesiosaurios y otros depredadores dominaban los océanos.
  • Pterosaurios: Aun presentes, aunque muchos grupos estaban declinando en diversidad frente a las aves avanzadas.
  • Aves: Se diversificaron notablemente; coexistían aves primitivas (enantiornitas) y linajes más cercanos a las aves modernas (ornitururos).
  • Mamíferos: Eran generalmente pequeños y nocturnos, con gran diversificación de formas aunque sin el dominio ecológico que alcanzarían en el Paleógeno.
  • Vida marina: Invertebrados marinos (bivalvos, ammonites hasta su extinción al final del Cretácico), foraminíferos, cocolitóforos y arrecifes formados por esponjas y rudistas en algunos lugares.

Flora

Una de las transformaciones más importantes del Cretácico Superior fue la expansión y diversificación de las plantas con flores (angiospermas). Estas plantas se convirtieron en componentes dominantes de muchos ecosistemas terrestres, lo que transformó las relaciones planta-herbívoro y favoreció la diversificación de insectos polinizadores. Aun así, gimnospermas, helechos y otras plantas continuaron siendo importantes en varios hábitats.

Evento de extinción K/T (K–Pg)

Evento de extinción K/T (Cretácico–Terciario), actualmente denominado K–Pg (Cretácico–Paleógeno), ocurrido hace aproximadamente 66 millones de años, marcó el final del Cretácico Superior. Fue una extinción masiva que provocó la desaparición de los dinosaurios no avianos, numerosos grupos marinos (como los ammonites) y muchas otras formas de vida.

Las evidencias principales que han permitido reconstruir este evento incluyen:

  • Una anomalía global de iridio en sedimentos límite K–Pg (estudiada por Alvarez y colaboradores), un elemento más abundante en meteoritos que en la corteza terrestre.
  • Presencia de cuarcitas con deformaciones (shocked quartz) y microesferas de vidrio que indican impactos violentos.
  • El cráter de Chicxulub (península de Yucatán, México), con un diámetro de ~150 km, cuya edad se ajusta a la del límite K–Pg y cuya energía sería suficiente para provocar efectos globales inmediatos.
  • Registros sedimentarios de tsunamis, incendios generalizados y colapsos en la productividad terrestre y marina tras el evento.

Además del impacto, se suele reconocer un papel importante de la erupción a gran escala de las trampas de Decán en la India: episodios prolongados de vulcanismo masivo que liberaron enormes cantidades de CO2, SO2 y aerosoles, capaces de alterar el clima y los ecosistemas antes y después del impacto. La combinación de ambos factores (impacto súbito + vulcanismo prolongado y otras presiones ecológicas) explica mejor la magnitud y selectividad de la extinción.

Consecuencias y legado

El final del Cretácico Superior y la extinción K–Pg redefinieron los ecosistemas globales. Con la eliminación de los dinosaurios no avianos y la reducción de otros grupos dominantes, los mamíferos encontraron nichos ecológicos vacantes y experimentaron una rápida diversificación durante el Paleógeno. Este cambio marcó el inicio de la era de los mamíferos y, en última instancia, la configuración de los ecosistemas modernos.