Síndrome de abstinencia por cocaína: qué es, síntomas y tratamiento
Síndrome de abstinencia por cocaína: identifica síntomas, conoce tratamientos efectivos y recursos de apoyo para una recuperación segura y guiada.
El síndrome de abstinencia de la cocaína se produce cuando una persona que consume mucha cocaína deja de consumirla. También puede ocurrir cuando una persona que consume mucha cocaína empieza a consumir menos cocaína que antes.
La cocaína (también llamada coca) es un potente estimulante. Es una droga ilegal fuera del uso hospitalario. Hace que la gente se sienta muy feliz, habladora, enérgica y no quiera comer tanto.
Qué es el síndrome de abstinencia por cocaína
El síndrome de abstinencia es el conjunto de síntomas físicos y psicológicos que aparecen cuando una persona que consumía cocaína reduce drásticamente la dosis o deja de tomarla de forma abrupta. No todas las personas que consumen cocaína desarrollan un síndrome de abstinencia intenso, pero el riesgo aumenta con el uso frecuente, en altas dosis y cuando hay dependencia.
Síntomas
Los síntomas pueden variar en tipo e intensidad. Suelen incluir:
- Síntomas psicológicos: ansiedad, irritabilidad, ideas obsesivas sobre consumir, depresión marcada, abatimiento, anhedonia (incapacidad para sentir placer), llanto fácil, pensamientos suicidas en casos graves.
- Síntomas físicos: fatiga extrema, aumento del apetito, alteraciones del sueño (insomnio al principio seguido de hipersomnia o sueño prolongado), dolores musculares, temblores, sudoración y malestar general.
- Síntomas cognitivos: dificultad para concentrarse, lentitud mental, pérdida de memoria a corto plazo.
- En algunos casos: paranoia, alucinaciones y episodios de agitación o conducta agresiva, que requieren evaluación médica urgente.
Cuándo aparecen y cuánto duran
- Los síntomas de abstinencia suelen empezar en las primeras 24–48 horas después de la última toma, aunque la sensación de “bajón” puede notarse desde las horas siguientes.
- El pico de intensidad suele ocurrir entre el segundo y el quinto día, con un curso agudo que puede durar de varios días a unas pocas semanas.
- Algunas manifestaciones, especialmente la depresión y los antojos (craving), pueden persistir semanas o meses y son factores importantes de recaída.
Factores que influyen en la gravedad
- Duración y frecuencia del consumo.
- Cantidad y pureza de la cocaína utilizada.
- Vía de administración (fumar/“crack” y esnifar suelen producir dependencia más rápida que consumir en menor frecuencia).
- Presencia de trastornos psiquiátricos previos (depresión, ansiedad, trastorno bipolar, psicosis).
- Consumo simultáneo de otras sustancias (alcohol, benzodiacepinas, opiáceos, cannabis).
Diagnóstico
El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud con la historia clínica y la valoración del consumo de sustancias. No existe una prueba de laboratorio que confirme el síndrome de abstinencia por sí solo, aunque pruebas toxicológicas pueden mostrar consumo reciente de cocaína. Es importante evaluar riesgo suicida, ideación psicótica y condiciones médicas asociadas.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y reducir el riesgo de recaída. Las opciones incluyen:
- Soporte médico y observación: en casos moderados a graves puede requerirse ingreso para observación y manejo sintomático.
- Tratamiento farmacológico sintomático: no existe un fármaco específico aprobado para “curar” la abstinencia de cocaína, pero se usan medicamentos para tratar síntomas concretos: antidepresivos si hay depresión persistente, ansiolíticos a corto plazo para ansiedad intensa (con precaución por riesgo de dependencia), antipsicóticos si hay psicosis o agitación severa, y fármacos para el insomnio según cada caso.
- Intervenciones psicológicas y psicoterapéuticas: la terapia cognitivo-conductual (TCC), la entrevista motivacional y los programas de manejo por contingencias han demostrado reducir el consumo y las recaídas. El apoyo psicosocial y los grupos de ayuda (p. ej., grupos de apoyo locales) son fundamentales.
- Desintoxicación supervisada: en centros especializados se ofrece una desintoxicación segura con monitorización médica, cuidados nutricionales y control de sueño y dolor.
- Rehabilitación y seguimiento a largo plazo: programas ambulatorios o residenciales, seguimiento psicológico y tratamiento de comorbilidades psiquiátricas para reducir la reincidencia.
Complicaciones
Entre las complicaciones posibles están la ideación o conducta suicida, episodios psicóticos, crisis hipertensivas o cardiovasculares si hay recaídas con consumo intenso, infecciones o desnutrición en consumidores crónicos, y problemas sociales y laborales derivados de la dependencia.
Prevención y consejos prácticos
- No intentar afrontarlo solo si ha habido consumo prolongado o síntomas severos: buscar atención profesional facilita un retiro más seguro.
- Evitar el consumo simultáneo de alcohol o benzodiacepinas sin supervisión médica.
- Mantener una red de apoyo: familiares, amigos y grupos de ayuda pueden ofrecer contención.
- Adoptar medidas de autocuidado: dormir lo posible, alimentarse bien, hidratarse y realizar actividad física ligera según tolerancia.
- Planificar seguimiento: la abstinencia inicial es vulnerable a recaídas; acudir a terapia y programas de seguimiento reduce ese riesgo.
Cuándo buscar ayuda urgente
- Si aparece pensamiento suicida o conducta autolesiva.
- Si hay alucinaciones persistentes, agitación extrema o comportamiento violento.
- Si aparecen dolor torácico intenso, dificultad respiratoria, convulsiones o pérdida del conocimiento.
Pronóstico
Muchas personas mejoran con apoyo médico y psicológico adecuado. No obstante, el riesgo de recaída es alto, especialmente durante los primeros meses. El tratamiento integral que combine intervenciones médicas, terapia psicológica y apoyo social ofrece las mejores probabilidades de recuperación a largo plazo.
Nota: si tú o alguien cercano está en una situación de consumo problemático de cocaína, consulta con un profesional de la salud, centro de adicciones o servicio de urgencias para recibir orientación y tratamiento personalizado.
Efectos secundarios de la cocaína
Los efectos secundarios más peligrosos de la cocaína son:
- Aumento de la temperatura corporal (fiebre alta)
- Ritmo cardíaco irregular o rápido
- Presión arterial alta
- Aumento del riesgo de infarto
- Trazos
- Muerte súbita por paro cardíaco
- Agresión repentina
- Paranoia repentina y muy grave
- Sentir, ver u oír cosas que no existen realmente (alucinaciones), incluida la sensación de que hay insectos bajo la piel (esto se llama formicación o bichos de la coca)
Efectos de abstinencia de la cocaína
Después de consumir cocaína con regularidad, algunos consumidores se vuelven adictos. Cuando una persona que está acostumbrada a consumir cocaína deja de hacerlo de inmediato, pasará por lo que se llama un "choque" junto con muchos otros síntomas de abstinencia de la cocaína, como:
- Paranoia
- Depresión
- Agotamiento (sentirse muy cansado)
- Ansiedad
- Picazón
- Cambios de humor (cambios rápidos en las emociones)
- Irritabilidad (sentirse fácilmente molesto)
- Fatiga (sensación de cansancio), dormir muchas horas
- Insomnio (problemas para dormir)
- Un deseo muy fuerte de más cocaína
- Náuseas y vómitos.
Algunos consumidores de cocaína afirman tener síntomas similares a los de los pacientes con esquizofrenia y sentir que su mente está perdida. Algunos consumidores también informan de formicación: sensación de que hay cosas que se arrastran por la piel (también llamadas "bichos de la coca" o "arañas"). Estos síntomas pueden durar semanas o, en algunos casos, meses.
Incluso después de que desaparezcan muchos síntomas de abstinencia, la mayoría de los consumidores sienten que necesitan seguir consumiendo cocaína. Esta sensación puede durar años y puede empeorar en momentos de estrés. Alrededor del 30-40% de los adictos a la cocaína empiezan a consumir otros tipos de drogas o alcohol después de dejarla. []
Tratamiento
Terapia
Los programas de doce pasos como Cocaína Anónima (inspirados en Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos) se han utilizado ampliamente para ayudar a las personas adictas a la cocaína. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia motivacional (TM) han demostrado ser más útiles que los programas de 12 pasos en el tratamiento de la dependencia de la cocaína. Sin embargo, ambos enfoques tienen una tasa de éxito bastante baja.
La ibogaína se ha investigado como tratamiento para la dependencia de la cocaína. Se utiliza en clínicas de México, los Países Bajos y Canadá, pero no puede utilizarse legalmente en los Estados Unidos.
Se han estudiado tratamientos no farmacológicos como la acupuntura y la hipnosis. Sin embargo, estos estudios no han demostrado claramente que la acupuntura o la hipnosis ayuden con la abstinencia de la cocaína.
La adicción a la cocaína sigue siendo la segunda adicción más difícil de gestionar, por detrás de la adicción a la heroína.
Medicamentos
Los medicamentos que se han estudiado para tratar el síndrome de abstinencia de la cocaína son la acetilcisteína, el baclofeno, el bupropión, la vanoxerina y la vigabatrina.
Kim Janda lleva años trabajando en una vacuna que permita tratar los trastornos por consumo de cocaína.
El antidepresivo desipramina y los estimulantes metilfenidato y pemolina se han utilizado para tratar la dependencia de la cocaína en personas que también padecen una enfermedad mental.
Se han utilizado varios fármacos para tratar el síndrome de abstinencia de la cocaína y el deseo de consumirla:
- El medicamento anticonvulsivo carbamazepina (Tegretol);
- Medicamentos que aumentan la cantidad de dopamina en el cerebro, como la L-DOPA/carbidopa
- Aminoácidos
- Tirosina
- Triptófano
Por último, se han utilizado fármacos que provocan una "reacción de aversión" (una reacción muy mala) cuando se administran con la cocaína. El más común de estos fármacos es la fenelzina.
Tratamientos basados en la recompensa
El 14 de febrero de 2011, dos psicólogos suizos publicaron una investigación de dos años sobre la adicción a la cocaína. Descubrieron que los adictos que apostaban eran menos propensos a consumir cocaína o a recaer en ella. Creen que el juego puede reenfocar el "centro de recompensa" del cerebro de la cocaína al juego. Dijeron que la psicoterapia debería utilizarse junto con el juego. Se están llevando a cabo más investigaciones sobre las tasas de recaída a largo plazo (el número de personas que finalmente vuelven a consumir cocaína).[]
Sin embargo, un estudio más reciente analizó la gestión de contingencias basada en premios: un método de tratamiento que ofrece a los adictos oportunidades de ganar premios si no consumen cocaína. Este estudio descubrió que la gestión de contingencias basada en premios ayudaba a los adictos a la cocaína a no consumirla, tanto si habían apostado recientemente como si no. Esto sugiere que es la posibilidad de obtener una recompensa, y no el juego en sí, lo que ayuda a los adictos a la cocaína a no consumirla.
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