Ictus (accidente cerebrovascular): definición, síntomas y prevención
Ictus: descubre qué es, síntomas, factores de riesgo y cómo prevenirlo. Actúa rápido para reducir secuelas y salvar vidas.
Ictus (también llamado accidente cerebrovascular) ocurre cuando una parte del cerebro deja de recibir sangre. Esto puede suceder porque una arteria que la suministra se obstruye o porque se rompe y sangra dentro del tejido cerebral. Cuando falta flujo sanguíneo las neuronas dejan de recibir oxígeno y glucosa y pueden dañarse de forma irreversible: por eso se dice que "el tiempo es cerebro".
Tipos de ictus
Hay dos grandes tipos:
- Ictus isquémico: causado por una isquemia (falta de flujo sanguíneo) debida a la oclusión de una arteria por un trombosis o una embolia (un coágulo que viaja desde otra parte del cuerpo).
- Ictus hemorrágico: causado por una hemorragia cuando un vaso se rompe y la sangre se filtra dentro del cerebro o dentro de las membranas que lo recubren.
También existe el episodio isquémico transitorio (EIT o TIA, por sus siglas en inglés), que produce síntomas breves (habitualmente menos de 24 horas) y es una señal de alarma de alto riesgo de ictus definitivo.
Síntomas frecuentes
Un ictus se manifiesta por pérdida rápida de funciones cerebrales. Los síntomas dependen de la zona afectada, pero los más habituales son:
- Pérdida súbita de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo (por ejemplo hemiplejia, incapacidad para mover uno o más miembros de un lado).
- Dificultades para hablar o entender (afasia).
- Pérdida parcial de la visión o de un lado del campo visual.
- Dolor de cabeza muy intenso y repentino (más típico en ictus hemorrágico), mareo severo, pérdida de equilibrio o coordinación.
- Confusión, somnolencia o pérdida de conciencia.
Una regla práctica para reconocer un ictus rápidamente es comprobar:
- ¿La persona puede sonreír normalmente?
- ¿Puede levantar ambos brazos por igual?
- ¿Habla con claridad o su lenguaje está alterado?
- Si cualquiera de estas funciones falla, es urgente anotar la hora de inicio de los síntomas y solicitar ayuda médica inmediata (en muchos países el número de emergencias es 112).
Cómo afecta según el lado cerebral
Los ictus pueden ocurrir en el hemisferio izquierdo o derecho del cerebro. Si el daño está en el lado izquierdo, suele afectar al lado derecho del cuerpo y con frecuencia altera el lenguaje. Si afecta al lado derecho, compromete el lado izquierdo del cuerpo y puede provocar problemas de percepción espacial; a veces la persona no reconoce que está enferma o descuida el lado afectado.
Factores de riesgo
Algunos factores aumentan la probabilidad de sufrir un ictus. Entre ellos están la edad avanzada, la hipertensión arterial, antecedentes de ictus, la diabetes, el colesterol alto, el tabaquismo, la fibrilación auricular, la migraña con aura y la trombofilia (tendencia a la trombosis). De estos, la hipertensión arterial, y el tabaquismo, la son dos de los más modificables mediante tratamiento y cambios en el estilo de vida.
Podemos agruparlos en:
- No modificables: edad, sexo (ciertos grupos), antecedentes familiares).
- Modificables: hipertensión, tabaquismo, diabetes, dislipidemia, obesidad, sedentarismo, consumo excesivo de alcohol, fibrilación auricular no tratada.
Qué hacer si sospechas un ictus
- Llama al servicio de emergencias inmediatamente (por ejemplo 112 en España) y describe los síntomas y la hora de inicio.
- No le des nada de beber ni de comer, y evita que tome medicamentos por su cuenta (incluido aspirina) hasta que lo valore el personal sanitario.
- Mantén a la persona en posición cómoda, con la cabeza ligeramente elevada si está consciente; si está inconsciente pero respira, colócala en posición lateral de seguridad.
- Apunta la hora exacta en que comenzaron los síntomas: es esencial para decidir tratamientos específicos de reperfusión.
Diagnóstico y tratamiento
En urgencias se realiza una valoración clínica y pruebas de imagen (tomografía computarizada —TC— o resonancia magnética) para distinguir ictus isquémico de hemorrágico. El tratamiento depende del tipo:
- Ictus isquémico: en casos seleccionados se puede administrar trombólisis con fármacos trombolíticos intravascularmente (habitualmente dentro de las primeras 4,5 horas desde el inicio) y, si procede, realizar trombectomía mecánica para extraer el coágulo (en ventanas de tiempo más amplias y según criterios). Además se usan antiagregantes y control de factores de riesgo.
- Ictus hemorrágico: el manejo se centra en controlar la presión arterial, detener la hemorragia si es posible, y en algunos casos puede requerir cirugía o intervención endovascular. El tratamiento para el control de la presión intracraneal y la prevención de complicaciones es fundamental.
La atención precoz en unidades especializadas reduce el riesgo de daño permanente y de muerte. Un ictus es una emergencia médica: si no se trata rápidamente puede provocar daños permanentes o la muerte.
Prevención
Medidas eficaces para reducir el riesgo de ictus:
- Controlar la hipertensión arterial, que es el factor de riesgo más importante.
- Dejar de fumar (tabaquismo) y evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Tratar la diabetes y la hipercolesterolemia según indicación médica.
- Realizar ejercicio físico regular, mantener un peso saludable y seguir una dieta equilibrada (rica en frutas, verduras, pescado y baja en grasas saturadas y sal).
- Controlar y tratar la fibrilación auricular y otras cardiopatías: en muchos casos la anticoagulación reduce el riesgo de ictus embólico.
- Revisiones médicas periódicas para identificar y tratar factores de riesgo (incluyendo pruebas para detectar estenosis carotídea u otras causas en pacientes seleccionados).
Recuperación y rehabilitación
El ictus puede dejar secuelas físicas, cognitivas y emocionales. La rehabilitación temprana y multidisciplinaria (fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, apoyo psicológico) mejora la recuperación funcional y la calidad de vida. La duración y el grado de recuperación varían según la severidad y la localización del daño, la edad y la salud previa del paciente.
Mensaje clave
Un ictus requiere reconocimiento y actuación inmediatos. Conocer los síntomas, controlar los factores de riesgo y actuar rápidamente puede salvar vidas y reducir la discapacidad. Si sospechas un ictus, busca ayuda médica de urgencia.
Reproducir medios de comunicación Un sencillo vídeo explicativo de un derrame cerebral.
¿Cómo se identifican los accidentes cerebrovasculares?
Pre-hospitalario
La escala de ictus prehospitalaria de Cincinnati se diseñó para ayudar a los profesionales médicos "prehospitalarios" (como los técnicos de emergencias) a identificar un posible ictus antes de que el paciente llegue al hospital. Comprueba tres signos básicos. Si alguno de estos signos no es normal, el paciente puede estar sufriendo un ictus y debe ser trasladado a un hospital lo antes posible.
- Caída facial: Haz que la persona sonría o muestre sus dientes.
- Normal: ambos lados de la cara se mueven por igual
- Anormal: Un lado de la cara no se mueve tan bien como el otro (o no se mueve en absoluto); parte de la cara parece estar caída
- Deriva de brazos: Haga que la persona cierre los ojos y mantenga los brazos estirados durante unos 10 segundos.
- Normal: ambos brazos se mueven por igual o no se mueven
- Anormal: Un brazo no se mueve, o un brazo se desplaza hacia abajo en comparación con el otro lado
- Discurso: Haz que la persona diga: "A un perro viejo no se le pueden enseñar trucos nuevos", o algún otro refrán sencillo y conocido.
- Normal: El paciente utiliza palabras correctas sin arrastrar las palabras.
- Anormal: El habla del paciente es arrastrada, el paciente utiliza palabras incorrectas o es incapaz de hablar
Alrededor del 72% de los pacientes que no pueden realizar una de estas tres tareas con normalidad están sufriendo un ictus isquémico. Más del 85% de los pacientes que no pueden realizar las tres tareas están sufriendo un ictus agudo.
"Detectar una apoplejía"
La campaña "Detecta un ictus", creada por la Asociación Americana del Corazón y la Asociación Americana del Ictus, enseña a la gente corriente a reconocer un ictus. Enseña las pruebas básicas de la Escala de Accidentes Cerebrovasculares de Cincinnati, utilizando el acrónimo FAST:
- F: Cara - Caída facial. ¿Está un lado de la cara caído o adormecido? Pida a la persona que sonría. ¿La sonrisa de la persona es irregular?
- R: Brazo - Debilidad del brazo. ¿Un brazo está débil o entumecido? Pida a la persona que levante ambos brazos. ¿Un brazo se desplaza hacia abajo?
- S: Habla - Dificultad para hablar. ¿Tiene dificultades para hablar? ¿La persona no puede hablar o es difícil de entender? Pida a la persona que repita una frase sencilla, como "El cielo es azul". ¿Se repite la frase correctamente?
- T: Hora - Hora de llamar al 911. Si alguien muestra alguno de estos síntomas, incluso si los síntomas desaparecen, es el momento de llamar al 9-1-1.
En el hospital
Una vez que el paciente está en el hospital, los médicos pueden averiguar con seguridad si está sufriendo un ictus observando su cerebro con máquinas especiales de exploración, como una resonancia magnética o un escáner de TC.
Prevención
Los accidentes cerebrovasculares pueden ser mortales. Para prevenir un derrame cerebral, los médicos aconsejan a la gente:
- Controlar la presión arterial
- Dejar de fumar
- Hacer ejercicio al menos una vez a la semana
- Mantener un peso saludable
- No beber demasiado
- Realice revisiones periódicas
Estadísticas
- 795.000 personas en Estados Unidos sufren un ictus cada año
- Una de cada cuatro personas que sufren un ictus muere (137.000 muertes por ictus al año)
- Actualmente, 3 millones de personas en EE.UU. tienen discapacidades por accidentes cerebrovasculares
- En Estados Unidos, los accidentes cerebrovasculares cuestan 57.900 millones de dólares al año (daños y pérdidas de trabajo)
- ⅔ de los accidentes cerebrovasculares se producen en personas de 65 años o más
- Los accidentes cerebrovasculares afectan más a los hombres que a las mujeres
- Las mujeres tienen más probabilidades de morir de ictus que los hombres
- Los accidentes cerebrovasculares son más frecuentes en los afroamericanos
- Los accidentes cerebrovasculares tienen más probabilidades de ser mortales en los afroamericanos
- Las tasas de ictus en los adultos mayores están disminuyendo, pero las tasas en los jóvenes están aumentando (los científicos creen que está relacionado con la obesidad)
- La fisioterapia puede ayudar a los pacientes
- Algunas personas están en una silla de ruedas después de sufrir un derrame cerebral
- El 10% de los supervivientes no sufre ninguna discapacidad a largo plazo
- El 10% de los supervivientes sufre tantas discapacidades que tiene que permanecer en un centro de atención 24 horas
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es un derrame cerebral?
R: Un derrame cerebral es una enfermedad en la que una parte del cerebro pierde su riego sanguíneo debido a una falta de flujo sanguíneo. Esto puede ocurrir si una arteria que suministra sangre al cerebro se obstruye, o si se rompe y tiene una fuga.
P: ¿Cuáles son los dos tipos de ictus?
R: Los dos tipos de ictus son cuando hay un coágulo de sangre que obstruye la arteria y cuando se rompe un vaso sanguíneo y hay sangre libre en el cerebro.
P: ¿Cuáles son algunos de los síntomas de una apoplejía?
R: Los síntomas de una apoplejía pueden incluir hemiplejía (incapacidad para mover una o más extremidades de un lado del cuerpo), afasia (incapacidad para entender o utilizar el lenguaje) o incapacidad para ver un lado del campo visual.
P: ¿Tener un derrame cerebral se considera una urgencia?
R: Sí, tener un derrame cerebral se considera una emergencia ya que puede causar daños permanentes y puede provocar la muerte si no se trata rápidamente.
P: ¿Tener un derrame cerebral afecta a ambos lados del cerebro?
R: Sí, las apoplejías pueden producirse en ambos lados del cerebro. Cuando ocurre en el lado izquierdo, afecta al lado derecho de su cuerpo mientras que cuando ocurre en el lado derecho, afecta a su lado izquierdo así como cambia las percepciones espaciales y hace que la gente no reconozca su enfermedad.
P: ¿Qué aumenta el riesgo de que alguien sufra un ictus? R: Los factores que aumentan el riesgo de que alguien sufra un ictus son la edad avanzada, la hipertensión, los ictus previos, la diabetes, el colesterol alto, el tabaquismo, la fibrilación auricular, la migraña con aura y la trombofilia (tendencia a la trombosis). De estos factores, la hipertensión y el tabaquismo son los más fáciles de solucionar.
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