Jeremy Bernard Corbyn (nacido el 26 de mayo de 1949) es un político británico de larga trayectoria. Fue el líder del Partido Laborista y líder de la oposición entre 2015 y 2020, y es el miembro del Parlamento (MP) por Islington Norte desde 1983. Elegido líder del Partido Laborista en 2015, Corbyn se define como socialista democrático y ha sido una figura central de la izquierda británica contemporánea.

Origen, primeros años y activismo local

Corbyn nació en Chippenham, en Wiltshire. Antes de dedicarse a la política a tiempo completo, trabajó como representante de varios sindicatos y participó en campañas comunitarias y de base. Fue elegido concejal de Haringey en 1974 y más tarde desempeñó el cargo de secretario del Partido Laborista de la circunscripción de Islington (CLP). Su trayectoria en la política local y sindical le dio visibilidad antes de acceder a la Cámara de los Comunes como diputado.

Trabajo parlamentario y causas defendidas

Como diputado, Corbyn ha destacado por su activismo en causas internacionales y de derechos civiles, y ha obtenido diversos reconocimientos por su trabajo como activista por los derechos humanos. Es conocido por su independencia en el voto: frecuentemente votó en contra del activismo del partido cuando este aplicó el látigo, en particular durante las mayorías del llamado Nuevo Laborismo bajo Tony Blair y Gordon Brown.

Corbyn ha trabajado activamente contra la austeridad, denunciando los recortes en servicios públicos y en la financiación de la asistencia social implementados desde 2010. También ha perseguido medidas para evitar que grandes empresas y personas con altos ingresos evadan impuestos.

Posición en política exterior y desarme

Es un reconocido activista antibélico y antinuclear. Defiende un enfoque exterior basado en el no intervencionismo militar y apoya una política unilateral de desarme nuclear, es decir, el abandono por parte del Reino Unido de armas nucleares aunque otros países mantengan las suyas. Corbyn ha formado parte de organizaciones y movimientos como el Grupo de Campaña Socialista, la Campaña de Solidaridad con Palestina, Amnistía Internacional y la Campaña por el Desarme Nuclear (CND). Fue presidente nacional de la Coalición Stop the War entre junio de 2011 y septiembre de 2015, cargo desde el que articuló gran parte de su discurso contra intervenciones militares.

Liderazgo del Partido Laborista (2015–2020)

Tras la derrota del partido en las elecciones generales de 2015 y la dimisión de Ed Miliband, Corbyn presentó su candidatura al liderazgo laborista el 6 de junio de 2015. Pese al escepticismo inicial, logró reunir el apoyo necesario —entre sindicatos, afiliados y nuevos simpatizantes— y fue elegido líder el 12 de septiembre de 2015 con el 59,5% de los votos en la primera vuelta.

En junio de 2016, después del resultado favorable al "leave" en el referéndum sobre la UE, una moción de censura impulsada por varios diputados fue aprobada contra su liderazgo; la moción se aprobó por 172 votos a favor y 40 en contra, acompañada por la dimisión de alrededor de dos tercios de su gabinete en la sombra. Esto dio lugar a una segunda contienda por el liderazgo, en la que compitió con Angela Eagle y Owen Smith. Eagle se retiró y el 24 de septiembre de 2016 Corbyn ganó la reelección con el 61,8% de los votos.

Ante las elecciones generales de 2017, Corbyn promovió la idea de una "alternativa real" al gobierno conservador. El Partido Laborista obtuvo un incremento de apoyo y consiguió un resultado mejor al esperado por muchos analistas: el partido ganó 32 escaños netos, lo que redujo la mayoría absoluta de los conservadores y colocó al Partido Laborista como la principal fuerza de oposición, aunque sin alcanzar para formar gobierno.

Brexit, elecciones de 2019 y salida del liderazgo

En 2019 Corbyn propuso planes destinados a evitar un Brexit sin acuerdo. Su estrategia incluía la formación de un gobierno provisional y la celebración de una "votación pública sobre los términos de la salida de la Unión Europea, incluida la opción de permanecer". El enfoque del liderazgo laborista respecto al Brexit fue objeto de debate interno y externo.

Durante su liderazgo surgieron fuertes controversias sobre el manejo del antisemitismo dentro del partido. Corbyn criticó públicamente el antisemitismo y pidió actuaciones contra él; no obstante, críticos dentro y fuera del partido le consideraron responsable por una gestión insuficiente que permitió que muchos incidentes no fueran tratados con la contundencia adecuada.

En las elecciones generales de 2019, el Partido Laborista sufrió una derrota amplia, quedando con poco más de 200 escaños —su peor resultado desde 1935—. Tras el resultado, Corbyn anunció que no dirigiría al partido en las siguientes elecciones. Se celebró un concurso de liderazgo que ganó Sir Keir Starmer, que asumió la jefatura del partido el 4 de abril de 2020.

Sanciones internas y situación posterior

El 29 de octubre de 2020 Corbyn fue suspendido del Partido Laborista después de criticar públicamente las conclusiones de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC) sobre el antisemitismo en el partido. Un mes después recuperó la condición de miembro del partido, si bien su permiso del grupo parlamentario —el látigo— quedó suspendido, situación que generó un amplio debate sobre la disciplina interna y la reconciliación dentro del laborismo.

Políticas, legado y percepción pública

Corbyn promovió propuestas centradas en la ampliación de la propiedad pública de servicios estratégicos, el aumento de la inversión en servicios públicos y la banca pública, el fortalecimiento de los derechos laborales y fiscales más progresivos para financiar el gasto social. Sus posiciones en política exterior, su oposición a las intervenciones militares y su defensa de causas como los derechos palestinos y el desarme nuclear lo convirtieron en una figura polarizadora: ampliamente admirada por sectores de la izquierda y, a la vez, objeto de fuertes críticas por parte de sectores conservadores y de algunos medios de comunicación.

Su liderazgo cambió la orientación interna del Partido Laborista, atrayendo a miles de nuevos afiliados y simpatizantes, y también generó tensiones internas que desembocaron en luchas por el control del aparato partidario. Su legado político sigue siendo objeto de debate: para sus partidarios representa la recuperación de un programa de izquierda socialdemócrata y antiausteridad; para sus detractores, su dirección condujo a resultados electorales adversos y a problemas de gestión disciplinaria.

Actividad actual y contexto

Tras dejar el liderazgo, Corbyn continuó activo como diputado por Islington Norte, participando en debates parlamentarios y en campañas sobre los temas que ha defendido durante décadas: derechos humanos, servicios públicos, justicia fiscal, y política exterior no intervencionista. Su papel en la política británica continúa siendo relevante como voz crítica dentro y fuera del partido, y como figura identificada con la corriente izquierdista del laborismo.

Corbyn sigue siendo una figura pública cuya influencia se mide tanto por su capacidad de movilización en movimientos sociales como por la controversia política que le rodea. Su biografía política refleja décadas de activismo, un liderazgo que transformó el debate interno del Partido Laborista y un periodo de intensos debates públicos sobre identidad, antisemitismo y la dirección futura de la izquierda británica.