Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) (a menudo llamado UKIP, dicho "you-kipp") es un partido político del Reino Unido. Sus políticas promueven el conservadurismo, el nacionalismo y el euroescepticismo. Su principal objetivo político fue durante décadas que el Reino Unido abandonase la Unión Europea.

El partido se fundó en 1993, inicialmente por académicos y activistas euroescépticos, y obtuvo sus primeros escaños en el Parlamento Europeo en 1999. En esa elección consiguió 3 escaños; en 2004 subió a 12, en 2009 alcanzó 13 y en 2014 obtuvo su mejor resultado europeo con 24 escaños (fue en ese momento la fuerza más votada en las elecciones al Parlamento Europeo en el Reino Unido). Tras la victoria del referéndum del Brexit (2016) y los cambios internos posteriores, el partido perdió muchos apoyos y representación.

En las elecciones generales del Reino Unido de 2015 el UKIP recibió 3,8 millones de votos (12,6% del total), pero el sistema electoral británico "first-past-the-post" le dio solo un escaño en la Cámara de los Comunes, lo que refleja la dificultad de los partidos pequeños para transformar voto nacional en puestos parlamentarios. El 9 de octubre de 2014 Douglas Carswell se convirtió en el primer diputado elegido para el UKIP tras ganar una elección parcial (por el escaño de Clacton); Carswell abandonó el partido en marzo de 2017. En noviembre de 2014 otro diputado que había abandonado los conservadores, Mark Reckless, ganó una elección parcial por UKIP, aunque el partido no mantuvo esos avances en las elecciones generales siguientes.

El UKIP ha tenido varios líderes destacados: fue fundado por Alan Sked y, entre sus figuras más conocidas, estuvo Nigel Farage, que lideró el partido en distintos periodos y fue su rostro más reconocido públicamente hasta que impulsó en 2019 la creación del Brexit Party (más tarde Reform UK). Tras el referéndum de 2016 y la salida formal del Reino Unido de la UE, el partido sufrió divisiones internas, cambios de liderazgo (por ejemplo, Paul Nuttall, Henry Bolton y Gerard Batten entre otros) y una fuerte caída en apoyos.

Los partidarios del UKIP creen mayoritariamente en las siguientes ideas y políticas:

  • - El Reino Unido debe abandonar la Unión Europea y recuperar plena soberanía legislativa.
  • - Mayor uso de referendos y mecanismos de democracia directa en asuntos clave.
  • - Control estricto de la inmigración y políticas fronterizas más rigurosas para reducir la entrada neta de inmigrantes.
  • - Reducción de la influencia de Bruselas en la legislación y en regulaciones nacionales; menor contribución al presupuesto europeo.
  • - Posturas a favor de libre mercado, desregulación y, en general, impuestos más bajos para estimular la economía.
  • - Defensa de ciertas libertades civiles como la oposición a la implantación obligatoria de tarjetas de identificación.

El partido también ha protagonizado controversias y críticas: ha sido acusado por opositores y algunos medios de tolerar o permitir mensajes xenófobos, islamófobos o vinculados a la extrema derecha en determinadas etapas internas. En respuesta a preocupaciones sobre vínculos con grupos extremos, en 2008 el UKIP prohibió la afiliación de personas que habían sido miembros del Partido Nacional Británico (BNP).

Tras el referéndum de 2016 el UKIP consideró que había cumplido su objetivo principal, pero sufriendo además la fuga de muchos militantes y votantes hacia otras formaciones pro-Brexit, lo que redujo drásticamente su relevancia política. A partir de finales de la década de 2010 y comienzos de la de 2020 el UKIP quedó ampliamente marginalizado en la política británica, con una representación reducida y menor presencia en los medios y en las instituciones.

En resumen, el UKIP fue una fuerza política clave del euroescepticismo y jugó un papel importante en el impulso del debate sobre el Brexit; tras la salida del Reino Unido de la UE perdió gran parte de su apoyo y ha pasado a ser, en gran medida, un partido con influencia mucho menor que en su apogeo.