Hermann Wilhelm Göring (12 de enero de 1893 en Rosenheim, Alta Baviera, Alemania - 15 de octubre de 1946 en Núremberg, Baviera, Alemania) fue un político y líder militar alemán. Como segundo al mando después de Hitler, fue uno de los líderes más poderosos del Partido Nazi (NSDAP). Entre 1932 y 1945, fue presidente del Reichstag alemán y también ministro del Tercer Reich, bajo el mando de Adolf Hitler. En la Segunda Guerra Mundial, fue el comandante en jefe de la fuerza aérea alemana. Göring desempeñó un papel clave en la creación y expansión del aparato represivo del régimen: contribuyó a la organización inicial de los campos de concentración y a la profesionalización de la policía política, la Gestapo, que a su vez fue subordinada y ampliada por las SS bajo la dirección de Heinrich Himmler. En 1941, dio a Reinhard Heydrich la orden formal para que preparase lo que se conoció como la Solución Final, la política genocida destinada a la exterminación de millones de judíos y otros grupos, entre ellos muchos polacos.

Orígenes y carrera temprana

Nacido en una familia acomodada de Baviera, Göring sirvió como piloto de combate en la Primera Guerra Mundial, donde se hizo famoso como as de la aviación y recibió múltiples condecoraciones. Tras el conflicto, mantuvo contactos con círculos nacionalistas y paramilitares. A partir de los años veinte se integró en el movimiento de Adolf Hitler y fue uno de sus confidentes y principales colaboradores, aprovechando su prestigio militar y su capacidad para atraer apoyos políticos.

Ascenso en el régimen nazi

Tras la llegada de los nazis al poder en 1933, Göring acumuló numerosos cargos: llegó a ser ministro prusiano del Interior, presidente del Reichstag y, en 1940, fue investido con el rango honorífico de Reichsmarschall, que lo situó formalmente como la más alta autoridad militar bajo Hitler. Fue también el encargado del ambicioso programa de rearme y de la dirección económica y militar que permitió la rápida militarización del país.

Funciones económicas y militares

Como responsable del denominado Four Year Plan desde 1936, Göring obtuvo poderes extraordinarios para dirigir la economía hacia la preparación para la guerra: controló prioridades industriales, materias primas y la conversión de la economía civil en una máquina de guerra. Paralelamente, como jefe de la Luftwaffe, dirigió la expansión de la aviación militar alemana y participó en la planificación de operaciones aéreas durante la guerra.

Implicación en crímenes del régimen

Göring no solo fue un administrador y militar: participó activamente en la política de persecución y expropiación. Ordenó y supervisó medidas represivas contra opositores políticos, judíos y otros perseguidos; autorizó la deportación y el despojo de bienes; y estuvo implicado en la logística y administración que hicieron posible el genocidio. Además, acumuló un vasto patrimonio personal, incluyendo colecciones de arte obtenidas por medios ilegítimos en territorios ocupados.

Conducta personal

Con el poder también llegó el enriquecimiento, la ostentación y la corrupción. Göring vivió con lujos extravagantes, fue un gran coleccionista de arte y recibió sobornos y botines de guerra. En lo personal, padeció problemas de salud y dependencia a narcóticos, consecuencia de lesiones sufridas años antes, lo que afectó su conducta y la percepción pública sobre su liderazgo en fases finales del conflicto.

Juicios de Núremberg y muerte

Göring fue una de las 25 personas acusadas en los juicios de Nuremberg. El tribunal decidió que era culpable de crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. La sentencia del 1 de octubre de 1946 decía que debía ser ahorcado. Sin embargo, se suicidó ingiriendo una pastilla de cianuro en la madrugada del 15 de octubre de 1946, pocas horas antes de la ejecución prevista, en su celda de Núremberg.

Legado y responsabilidad

La figura de Göring simboliza muchos rasgos del régimen nazi: la combinación de ambición militarista, voluntad de poder absoluto, enriquecimiento ilícito y responsabilidad en la administración del terror de Estado. Su papel en la organización del aparato represivo y en la puesta en marcha de políticas genocidas lo sitúa entre los principales responsables de las atrocidades cometidas por el Tercer Reich. El estudio de su carrera sirve para entender cómo se conjugaron liderazgo político, poder económico y violencia sistemática en la maquinaria nazi.