Raquitismo en niños: causas, síntomas, prevención y tratamiento
Raquitismo en niños: guía completa sobre causas, síntomas, prevención y tratamiento. Aprende a detectar déficit de vitamina D y calcio y a proteger sus huesos.
El raquitismo es una enfermedad que se da en los niños pequeños. Se da en niños que no reciben suficiente vitamina D y calcio. Provoca espacios más grandes en el interior de los huesos y hace que se sequen, como esponjas. Puede hacer que las piernas se curven una hacia la otra (para que las rodillas se toquen) o se alejen.
El raquitismo en los adultos se denomina osteomalacia.
La palabra "raquitismo" viene del griego rhakhis, que significa "columna vertebral".
Causas
El raquitismo se produce cuando hay un déficit prolongado de vitamina D, calcio o ambas. La vitamina D es necesaria para que el organismo absorba el calcio de los alimentos y lo deposite en los huesos. Entre las causas y factores de riesgo están:
- Deficiencia de vitamina D por exposición solar insuficiente (p. ej., vida en interiores, uso excesivo de protector solar, vivir en latitudes altas o en invierno).
- Alimentación con poca vitamina D y calcio; la leche materna tiene poco contenido de vitamina D a menos que la madre esté suplida.
- Piel oscura (la melanina reduce la síntesis de vitamina D por la piel).
- Prematuridad o bajo peso al nacer.
- Trastornos que impiden la absorción intestinal de grasas y vitaminas liposolubles (p. ej., fibrosis quística, enfermedad celíaca).
- Enfermedad renal o hepática crónica que afecta el metabolismo de la vitamina D.
- Algunos medicamentos (por ejemplo anticonvulsivantes) que aceleran el metabolismo de la vitamina D.
Síntomas y signos
Los signos del raquitismo suelen aparecer durante los primeros años de vida, cuando los huesos crecen rápido. Entre los más habituales se encuentran:
- Retraso en el crecimiento y baja talla para la edad.
- Deformidades óseas: piernas arqueadas (hiperplasia en forma de "arcada"), piernas en paréntesis ("rodillas separadas" o genu varo/valgo), deformidades del tórax.
- Dolor y sensibilidad ósea, especialmente en piernas, caderas y columna.
- Debilidad muscular y retraso para caminar.
- Retraso en la erupción dental, caries y otros problemas dentales.
- Fracturas más frecuentes y, en casos severos, convulsiones por niveles muy bajos de calcio (hipocalcemia).
Diagnóstico
El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud combinando la historia clínica, el examen físico y pruebas complementarias:
- Radiografías: muestran cambios característicos en los huesos en crecimiento (anchamiento y separación de las placas de crecimiento).
- Análisis de sangre: 25-hidroxivitamina D (para evaluar reserva de vitamina D), calcio, fosfato, fosfatasa alcalina y hormona paratiroidea (PTH).
- En algunos casos, pruebas para detectar causas secundarias (enfermedad renal, problemas de absorción, genética).
Tratamiento
El tratamiento busca corregir las deficiencias y permitir que los huesos se formen normalmente. Debe ser indicado y supervisado por un pediatra o un especialista. Las medidas habituales incluyen:
- Suplementos de vitamina D para restaurar los niveles adecuados. La dosis y duración dependen de la gravedad y de la edad del niño; en rickets activo suelen darse pautas terapéuticas definidas por el médico.
- Suplementos de calcio si la dieta es insuficiente o hay hipocalcemia.
- Corrección de la causa subyacente (por ejemplo, tratar una enfermedad intestinal que impide absorber la grasa).
- En deformidades óseas importantes y no corregibles con suplementos, puede ser necesaria la valoración por ortopedia y, en algunos casos, cirugía para corregir la alineación.
- Seguimiento con analíticas y radiografías para confirmar la mejoría.
Prevención
La prevención del raquitismo es factible en la mayoría de los casos mediante medidas simples:
- Asegurar una exposición solar segura: exposición breve y regular de cara, brazos y piernas al sol sin protector solar (según la edad y la intensidad solar local) ayuda a la síntesis de vitamina D. Evitar quemaduras solares; aconseje al pediatra la cantidad adecuada según su región.
- Alimentación adecuada: incluir alimentos ricos en calcio (lácteos, vegetales de hoja verde, alimentos fortificados) y fuentes de vitamina D (pescados grasos, alimentos fortificados como algunas leches y cereales).
- Suplementación en lactantes: los bebés alimentados exclusivamente con lactancia materna habitualmente necesitan suplementos de vitamina D desde los primeros días o semanas de vida; consulte al pediatra.
- Control y seguimiento de los niños con factores de riesgo (prematuros, piel oscura, enfermedades crónicas).
Complicaciones si no se trata
Si no se corrige, el raquitismo puede dejar deformidades óseas permanentes, retraso de crecimiento, problemas dentales persistentes y, en casos graves, episodios de hipocalcemia que pueden provocar convulsiones.
Cuándo acudir al médico
Consulte con el pediatra si nota:
- Retraso en el crecimiento o en hitos motores (por ejemplo, demora para sentarse o caminar).
- Deformidades visibles en las piernas o el tórax.
- Dolor óseo persistente, debilidad marcada o calambres.
- Convulsiones o temblores musculares.
La detección y el tratamiento tempranos suelen dar buenos resultados y reducen el riesgo de secuelas. Para recomendaciones concretas sobre dosis de suplementos y manejo, siga las indicaciones del pediatra o del especialista en endocrinología pediátrica.
Causa
Las personas necesitan tanto la vitamina D como el calcio para fortalecer sus huesos.
La vitamina D ayuda a los huesos a absorber (captar) el calcio. Un nivel bajo de vitamina D dificulta la absorción del calcio.
El cuerpo humano fabrica la vitamina D 3en la piel, a partir del colesterol. Después, el hígado transforma la vitamina D 3en calcitriol, que envía el calcio de la sangre a los huesos. Los huesos necesitan calcio para mantenerse fuertes. Sin embargo, la piel no produce vitamina D 3a menos que reciba suficiente luz ultravioleta. La luz solar contiene luz ultravioleta, por lo que tomar el sol es una forma de obtener suficiente D 3.
Las personas necesitan el calcio para la calcificación. La calcificación utiliza el calcio para ayudar a que los huesos sean más grandes y fuertes. Un nivel bajo de calcio hace que los huesos sean delicados y más fáciles de romper.
Prevención
El raquitismo puede prevenirse si la persona ingiere mucho calcio y vitamina D.
La mejor manera de hacerlo es tomando mucha luz solar y comiendo alimentos que contengan mucha vitamina D y calcio. Sin embargo, las personas que no pueden obtener suficiente vitamina D y calcio de esta manera pueden tomar suplementos (píldoras de vitaminas que contienen calcio y vitamina D).
Calcio
Entre los alimentos que contienen mucho calcio se encuentran:
- Leche y otros productos lácteos como los quesos
- Algunas verduras verdes, como el brócoli, las espinacas y la col rizada
- Hoy en día, muchos productos están "fortificados" con vitamina D: la vitamina se añadió cuando se fabricó el alimento. Estos alimentos incluyen algunos tipos de zumo de naranja, cereales de desayuno, panes e incluso agua embotellada. La etiqueta del alimento dirá la cantidad de calcio que contiene.
Los huesos absorben mejor el calcio cuando lo toman en cantidades de 500 a 600 gramos o menos. Por ello, los médicos sugieren consumir cantidades más pequeñas de alimentos con calcio, en diferentes momentos del día, en lugar de hacerlo todo de una vez.
Vitamina D
Hay tres formas de obtener vitamina D: la luz solar, los alimentos o los suplementos (píldoras vitamínicas que contienen vitamina D). Sin embargo, muchas personas no pueden obtener suficiente vitamina D sólo con la dieta.
Sólo hay unos pocos alimentos que contienen mucha vitamina D. Entre ellos están:
- "Peces grasos" capturados en la naturaleza, como la caballa, el salmón y el atún
- Yema de huevo cocida
- La vitamina D se añade a algunos alimentos, como algunos tipos de productos lácteos, cereales y zumos de naranja
La leche materna puede no contener suficiente vitamina D para prevenir el raquitismo. A los bebés que sólo son alimentados con leche materna, y no con ningún otro alimento, se les puede dar gotas de vitamina D para asegurarse de que no padecen raquitismo. Sin embargo, esto no supone un riesgo importante si la madre y el niño tienen cierta exposición a la luz solar. Los niños de piel oscura tienen más probabilidades de necesitar vitamina D adicional.

Los cuerpos de estas personas están produciendo vitamina D mientras juegan al sol
Factores de riesgo
Estas cosas hacen que una persona sea más propensa a padecer raquitismo:
- Tienen entre tres y 36 meses. Los niños de esta edad corren el mayor riesgo de padecer raquitismo porque sus huesos crecen muy deprisa y se supone que se hacen más grandes y fuertes durante este tiempo
- Nacieron prematuramente (antes de lo normal)
- Viven en las zonas del norte del mundo, donde hay menos sol
- Pasan muy poco tiempo al aire libre
- Siempre llevan protección solar cuando salen a la calle
- Incluso los protectores solares suaves disminuyen la cantidad de vitamina D que el cuerpo produce en un 95% (al impedir que el cuerpo tome la vitamina D de la luz solar)
- Sin embargo, la gente debe seguir usando protección solar cuando pueda sufrir quemaduras solares
- No consumen suficientes alimentos que contengan calcio o vitamina D, debido a la intolerancia a la lactosa o a una dieta vegetariana estricta
- No pueden producir o utilizar la vitamina D debido a un trastorno médico, como la enfermedad celíaca, o porque toman ciertos medicamentos anticonvulsivos

Radiografía de un niño con raquitismo, mostrando las piernas curvadas hacia fuera
Síntomas
Los signos y síntomas del raquitismo incluyen:
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