Las personas con daltonismo no pueden diferenciar ciertos colores. Es posible que no vean los colores en absoluto. El daltonismo suele afectar la percepción del rojo y el verde (los tipos más frecuentes), aunque también puede afectar la percepción del azul y el amarillo o provocar una incapacidad total para distinguir colores (monocromatismo).
La mayoría de los casos de daltonismo son heredables, normalmente como herencia mendeliana simple. A veces, es el resultado de daños en los ojos, los nervios o el cerebro. Puede ser causado por el contacto con ciertas sustancias químicas. En los casos hereditarios más comunes las mutaciones afectan a los genes que codifican las opsinas de los conos (las células responsables de la visión del color); muchos de estos genes están en el cromosoma X, por eso los hombres se ven afectados con mucha más frecuencia.
La mayor parte del daltonismo es permanente. Algunas afecciones pueden provocar un daltonismo temporal. Durante ciertos tipos de migraña, algunas personas son incapaces de diferenciar ciertos colores. No hay tratamiento para el daltonismo permanente.
Hay muchos más hombres daltónicos que mujeres. Entre el 5% y el 8% de los hombres, pero menos del 1% de las mujeres, son daltónicos.
El daltonismo suele considerarse una discapacidad. Sin embargo, las personas daltónicas tienen una ventaja: a veces ven mejor a través de algunos tipos de camuflaje.
Causas
Las causas pueden agruparse en heredadas y adquiridas:
- Heredadas: Mutaciones en genes que afectan las proteínas sensibles a la luz (opsinas) de los conos. Los defectos rojo-verde suelen ser recesivos ligados al cromosoma X, lo que explica la mayor prevalencia en hombres. Los defectos azul-amarillo son menos comunes y con frecuencia son autosómicos.
- Adquiridas: Enfermedades o lesiones que afectan la retina, el nervio óptico o las vías visuales del cerebro, como degeneración macular, retinopatía diabética, glaucoma, neuritis óptica, traumatismos o lesiones cerebrales. También pueden producirlo ciertos fármacos (por ejemplo, algunos antituberculosos como el etambutol), la exposición a ciertas sustancias químicas o intoxicaciones y algunas enfermedades sistémicas.
Tipos
Los principales tipos de trastornos de la visión cromática incluyen:
- Protanopía y protanomalía: alteración de la percepción del rojo (protanopía = ausencia del detector de rojo; protanomalía = anomalía en su sensibilidad).
- Deuteranopía y deuteranomalía: alteración de la percepción del verde (los defectos de tipo deuterano son los más frecuentes).
- Tritanopía y tritanomalía: alteración de la percepción del azul-amarillo (menos frecuentes y no ligados al cromosoma X).
- Monocromatismo: ausencia total de visión cromática; la visión se limita a tonos de gris (muy infrecuente).
Síntomas y repercusiones prácticas
Los síntomas habituales son dificultad para distinguir colores concretos (p. ej., rojo y verde), confusión al elegir ropa, problemas para leer gráficos o mapas de colores y dificultades con señales de tráfico en algunos casos. En general, el daltonismo no altera la agudeza visual, pero puede condicionarla en determinadas profesiones o actividades. Muchas personas desarrollan estrategias para compensar la limitación (memorizar posiciones de semáforos, usar etiquetas o códigos contrastantes, etc.).
Diagnóstico
El diagnóstico lo realiza un profesional de la visión mediante pruebas específicas:
- Test de Ishihara: placas con puntos de colores que forman números; es el cribado más habitual para defectos rojo-verde.
- Farnsworth-Munsell 100 Hue y otros test de ordenación: evalúan con más detalle la discriminación cromática.
- Anomaloscopio: prueba de referencia para diferenciar tipos y cuantificar anomalías (más usada en centros especializados).
- Evaluación clínica: examen oftalmológico completo para detectar causas adquiridas y, si procede, pruebas complementarias (campo visual, OCT, pruebas neurológicas).
- Estudios genéticos: pueden confirmar el diagnóstico y proporcionar información para el consejo genético en familias con daltonismo heredado.
Tratamiento y manejo
No existe una cura para el daltonismo heredado. El enfoque se centra en el manejo y la adaptación:
- Medidas prácticas: organización del entorno (etiquetas, texturas y contrastes), uso de aplicaciones móviles o etiquetas electrónicas que identifiquen colores.
- Lentes y filtros: hay gafas y filtros (p. ej., lentes con filtro de ciertas longitudes de onda) que mejoran la discriminación de color en algunos tipos de daltonismo, aunque su eficacia varía y no restauran la visión normal del color.
- Consejo genético: para familias que desean comprender el riesgo de transmisión y opciones reproductivas.
- Tratamiento de causas adquiridas: cuando el daltonismo es secundario a una enfermedad o fármaco, tratar la causa subyacente puede mejorar la visión cromática si el daño no es irreversible.
Implicaciones laborales y legales
Algunas profesiones —por ejemplo, pilotos, controladores aéreos, fuerzas de seguridad o ciertos puestos industriales— exigen requisitos de visión de color específicos. Las normativas varían según el país. En la mayoría de los casos, las personas daltónicas pueden conducir y realizar la mayoría de las actividades cotidianas sin limitaciones importantes, aunque conviene informarse sobre regulaciones profesionales concretas.
Pronóstico y prevención
En la mayoría de los casos hereditarios el daltonismo es estable a lo largo de la vida y no progresivo. Las formas adquiridas pueden empeorar si la enfermedad subyacente progresa; por ello, el control y el tratamiento oportuno de enfermedades oculares y sistémicas es importante. No existe una forma general de prevenir los defectos genéticos, pero la detección precoz y el consejo genético ayudan a las familias a tomar decisiones informadas.
Si sospecha que usted o un niño tiene dificultades para distinguir colores, consulte con un profesional de la visión para realizar las pruebas adecuadas y recibir orientación sobre medidas de adaptación y seguimiento.




