Nautilus es el nombre común de los cefalópodos de la familia Nautilidae. Son los únicos miembros vivos de la subclase Nautiloidea. Su aspecto no ha cambiado mucho en millones de años. El término nautilus con cámara también se utiliza para cualquier especie de los Nautilidae.
Muchos biólogos los consideran "fósiles vivientes", porque son los únicos descendientes vivos del grupo que dio origen a los ammonites en la era paleozoica.
En la actualidad, existen seis especies vivas en dos géneros. La especie Nautilus pompilius, de Australia Occidental, es la más grande y conocida. Llega a tener hasta 27 cm de diámetro. Sin embargo, la mayoría de los demás nautilos no superan los 20 cm. El nautilus del ombligo, Nautilus macromphalus, es la especie más pequeña, que suele medir sólo 16 cm.
La rádula es ancha y tiene exactamente nueve dientes. Hay dos pares de branquias.
Morfología y anatomía
El rasgo más distintivo del nautilus es su concha externa, enrolada en espiral y dividida internamente en cámaras separadas por tabiques (septa). La cámara más externa —la cámara viva— aloja el animal; las cámaras internas se llenan de gas o líquido y, a través del sifúnculo, permiten regular la flotabilidad para ascender o descender en la columna de agua.
- Concha: planispiral, con patrones y bandas en tonos claros y oscuros que varían según la especie y el individuo.
- Tentáculos: presenta decenas de tentáculos delgados (no tienen ventosas como los pulpos o calamares) que actúan como órganos táctiles y adhesivos.
- Ojos: de tipo primitivo (en algunos casos similares a cámara estenopeica), menos complejos que los de otros cefalópodos, pero adecuados para detectar cambios en la luz y movimiento.
- Órganos internos: la rádula con nueve dientes, dos pares de branquias y un sifúnculo que conecta las cámaras de la concha.
Hábitat y distribución
Los nautilos viven principalmente en el océano Índico y Pacífico tropical y subtropical, en las laderas de arrecifes coralinos y fondos rocosos. Durante el día se mantienen en profundidades mayores (hundras para evitar depredadores y luz intensa) y ascienden por la noche a zonas menos profundas para alimentarse. Sus rangos de profundidad pueden variar según la especie y la época, pero suelen encontrarse entre 100 y varios cientos de metros.
Alimentación y comportamiento
- Alimentación: son omnívoros y carroñeros. Se alimentan de crustáceos, peces muertos, moluscos y otros animales bentónicos. Detectan alimento con sus tentáculos y lo introducen en la boca para raspar con la rádula.
- Movimiento: se desplazan mediante propulsión por chorro (expulsando agua por el hyponome) y también pueden arrastrarse por el fondo con los tentáculos.
- Comportamiento: muchas especies realizan migraciones verticales diarias (suben por la noche para alimentarse y bajan de día) y muestran actividad principalmente nocturna.
Reproducción y ciclo de vida
La reproducción es lenta y de baja fecundidad en comparación con otros invertebrados marinos. La fecundación es interna: el macho transfiere espermatóforos a la hembra mediante un tentáculo especializado. La hembra produce pocos huevos grandes, que deposita en grietas o cavidades; el desarrollo embrionario es largo (varios meses a más de un año en algunas observaciones). Las crías eclosionan como pequeños ejemplares ya formados (no hay fase larvaria planctónica prolongada), lo que contribuye a su rango de dispersión relativamente limitado.
Su crecimiento es lento y la esperanza de vida puede superar la década; estudios sugieren que algunos individuos viven 10–20 años o más, dependiendo de la especie y las condiciones ambientales.
Importancia, amenazas y conservación
El nautilus es valioso tanto para la biología evolutiva (como ejemplo de morfología conservada) como para la economía local y el comercio de conchas y objetos decorativos. Sin embargo, esta demanda comercial ha provocado capturas intensivas en algunas zonas.
- Amenazas principales: pesca dirigida por su concha, captura accidental, pérdida de hábitat y efectos del cambio climático sobre la temperatura y la concentración de oxígeno en aguas profundas.
- Conservación: varias especies han sido consideradas en riesgo y, debido al comercio internacional de conchas, se han tomado medidas de regulación. En años recientes las especies de Nautilus y Allonautilus han sido objeto de acuerdos internacionales para controlar la exportación y comercialización. La biología de crecimiento lento y baja reproducción hace que poblaciones afectadas tarden mucho en recuperarse.
Curiosidades
- Son llamados frecuentemente "fósiles vivientes" por su similitud con formas fósiles muy antiguas.
- Su concha ha servido como modelo en estudios sobre biomineralización, hidrodinámica y evolución de los cefalópodos.
Para conservar a estos animales es importante combinar investigación (para conocer mejor su biología y distribución), manejo pesquero sostenible, cumplimiento de normativas internacionales y medidas locales que protejan sus hábitats y regulen el comercio de conchas.







