El Vaucluse (occitano: Vauclusa) es un departamento del sureste de Francia en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul. Su prefectura es Aviñón.

Recibe su nombre de un famoso manantial, en la comuna Fontaine-de-Vaucluse. El nombre de Vaucluse procede del latín Vallis Clausa ("valle cerrado"), ya que el valle termina aquí en un acantilado del que surge un manantial.



Situado entre la llanura del Ródano y las montañas del Luberon y el Mont Ventoux, el departamento combina paisajes agrícolas, montañosos y riberas fluviales. El clima es predominantemente mediterráneo: veranos calurosos y secos e inviernos suaves en las zonas bajas, con temperaturas más frías y nevadas ocasionales en las cumbres, como la del Mont Ventoux (que alcanza casi 1.912 metros) y que es un icono popular entre ciclistas.

La economía local se basa en la agricultura (vinicultura —por ejemplo, los vinos de Châteauneuf-du-Pape—, frutas, aceite de oliva y lavanda), el turismo cultural y rural, y una actividad comercial concentrada en Aviñón y otras subprefecturas. Aviñón, la capital, es famosa por su patrimonio histórico: el Palacio de los Papas (Palais des Papes), el puente medieval (conocido por la canción “Sur le pont d’Avignon”) y el festival anual de teatro de julio, el Festival d’Avignon, que atrae a público internacional.

Otros puntos de interés incluyen:

Fontaine-de-Vaucluse, con su impresionante manantial karstico, uno de los más caudalosos y profundos de Europa.
• El Parque Natural Regional del Luberon, conocido por sus pueblos pintorescos (Gordes, Roussillon), senderos y paisajes de ocre.
• Las rutas del vino y las bodegas de la región de Châteauneuf-du-Pape y el valle del Ródano.
• Fortificaciones y restos romanos repartidos por el territorio, que reflejan una larga presencia humana desde la antigüedad.

En materia de comunicaciones, el Vaucluse está bien comunicado por carretera y ferrocarril: la estación TGV de Aviñón conecta con París y el sur de Francia, y la autopista A7 facilita el tránsito por el valle del Ródano. Esto, junto con su patrimonio, paisaje y gastronomía, convierte al departamento en un destino popular tanto para el turismo cultural como para el turismo de naturaleza.

Para el visitante, es recomendable combinar la visita a Aviñón con excursiones rurales (Luberon, mont Ventoux), rutas gastronómicas y la exploración de manantiales y gargantas que muestran la riqueza natural y cultural de Vaucluse.