Marihuana (cannabis) medicinal: definición, usos y riesgos

Marihuana medicinal: definición, usos y riesgos — descubre cómo el cannabis ayuda en náuseas, dolor crónico y apetito, efectos secundarios y estado legal actual.

Autor: Leandro Alegsa

La marihuana medicinal, también conocida como cannabis medicinal, es el cannabis y los cannabinoides que los médicos administran a sus pacientes. El uso de la marihuana como medicina no se ha probado mucho porque puede ser difícil conseguir suficiente cantidad para probarla y por otras regulaciones gubernamentales.

El cannabis medicinal puede ayudar con las náuseas y los vómitos durante la quimioterapia. Puede mejorar el apetito en personas con VIH/SIDA. Puede reducir el dolor crónico y los espasmos musculares.

El uso a corto plazo hace más probable que haya efectos secundarios. Los efectos secundarios más comunes son la sensación de cansancio, los mareos y las alucinaciones. Los efectos a largo plazo de la marihuana no están claros. Entre las preocupaciones se encuentran los problemas de memoria, el riesgo de adicción y que los niños la tomen por accidente.

La planta de cannabis se ha utilizado como medicina durante miles de años en muchas culturas. Su uso actual es controvertido.

La marihuana medicinal puede administrarse de diferentes maneras. Entre ellas están la vaporización, fumar cogollos secos, comer alimentos que contengan cannabis, tomar cápsulas o usar pastillas.

El uso recreativo de la marihuana es ilegal en la mayor parte del mundo. El uso médico del cannabis es legal en algunos países, como la República Checa, Canadá, Austria, los Países Bajos, Italia y Alemania. Australia está trabajando para aprobar una ley que permita el uso de la marihuana con fines médicos y científicos. En Estados Unidos, la ley federal dice que todo uso de la marihuana es ilegal. Pero más de 30 estados y el Distrito de Columbia ya no arrestan a las personas por tener marihuana medicinal, siempre y cuando sigan las normas estatales en la materia.

Qué es y cómo funciona

El cannabis contiene cientos de compuestos; los más estudiados son los cannabinoides como el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). El THC produce efectos psicoactivos (sensación de “colocón”) y tiene actividad analgésica, antiemética y estimulante del apetito. El CBD no es psicoactivo en las mismas proporciones y se investiga por sus posibles efectos anticonvulsivantes, antiinflamatorios y ansiolíticos. Estos compuestos actúan sobre el sistema endocannabinoide del cuerpo, que participa en la regulación del dolor, el apetito, el ánimo y otras funciones.

Usos con mayor evidencia

  • Náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia: hay evidencia de que algunos cannabinoides (y fármacos sintéticos relacionados) pueden reducir náuseas y vómitos cuando otros tratamientos no son suficientes.
  • Pérdida de apetito y caquexia en VIH/SIDA: el cannabis puede aumentar el apetito y el consumo calórico en algunas personas con pérdida de peso.
  • Dolor crónico y dolor neuropático: ciertos estudios muestran alivio moderado del dolor crónico, especialmente neuropático, en algunos pacientes.
  • Espasticidad en esclerosis múltiple: algunas formulaciones han demostrado reducir la espasticidad y mejorar la calidad del sueño en pacientes con esclerosis múltiple.
  • Epilepsia refractaria: preparaciones ricas en CBD han demostrado efectividad en síndromes epilépticos infantiles específicos (por ejemplo, Dravet y Lennox-Gastaut).

Formas de administración y características

  • Inhalación (fumar o vaporizar): inicio rápido de efecto (minutos) y duración más corta; fumar puede irritar las vías respiratorias.
  • Oral (aceites, cápsulas, comestibles): inicio más lento (30–120 minutos), efecto más prolongado y difícil de dosificar con precisión en comestibles caseros.
  • Sublingual y sprays: absorción intermedia, más control sobre la dosis que los comestibles.
  • Tópicos: útiles para dolor localizado y dermatitis; suelen producir efectos locales y menos efectos psicoactivos centrales.
  • Medicamentos sintéticos: como el dronabinol y nabilona (derivados del THC) están aprobados en algunos países para indicaciones concretas.

Efectos secundarios y riesgos

El uso de cannabis puede provocar efectos adversos, que dependen de la dosis, la vía de administración, la edad y la susceptibilidad individual.

  • Efectos agudos: somnolencia, mareo, confusión, boca seca, taquicardia, ansiedad o pánico, paranoia y en casos raros psicosis transitoria.
  • Efectos crónicos: problemas de memoria y atención (especialmente si el consumo comienza en la adolescencia), riesgo de dependencia (la estimación varía, pero existe un riesgo mayor en consumidores tempranos y con uso frecuente), y problemas respiratorios si se fuma habitualmente.
  • Otros riesgos: síndrome de hiperémesis cannabinoide (vómitos repetidos en consumidores crónicos), interacción con fármacos metabolizados por enzimas hepáticas (p. ej. CYP450) y riesgo para el feto si se consume durante el embarazo.

Contraindicaciones y precauciones

  • No recomendable en embarazo y lactancia.
  • Evitar en adolescentes y en personas con antecedentes de trastornos psiquiátricos graves (psicosis, esquizofrenia) salvo supervisión especializada.
  • Tener precaución si se combinan con alcohol, sedantes u otros depresores del sistema nervioso central.
  • Almacenar fuera del alcance de los niños y en envases seguros para evitar ingestas accidentales.

Seguridad y dosificación

La dosificación debe ajustarse individualmente y, cuando sea posible, comenzar con dosis bajas e ir aumentando lentamente (“start low, go slow”). Los productos estandarizados y los medicamentos farmacéuticos permiten un control de dosis mejor que los preparados caseros. El seguimiento médico es importante para evaluar eficacia, efectos adversos e interacciones.

Aspectos legales y acceso

La regulación del cannabis medicinal varía mucho entre países y regiones. En algunos lugares existe un programa médico regulado con productos autorizados; en otros, el acceso es limitado o ilegal. Aunque en ciertas jurisdicciones se permite el uso médico, la situación legal puede cambiar y conviene verificar la normativa local. En el texto inicial se mencionan países donde existe algún marco legal y la compleja situación en Estados Unidos, la que refleja la diferencia entre leyes federales y estatales.

Investigación y limitaciones

Aunque hay áreas con evidencia prometedora, muchas preguntas siguen abiertas: diferencias entre cepas y formulaciones, dosis óptimas, efectos a largo plazo y beneficio en condiciones específicas. Las dificultades en la investigación incluyen la variabilidad de los productos, la regulación que limita el acceso a muestras estandarizadas y el pequeño tamaño de algunos estudios. Se necesitan ensayos clínicos más amplios y bien diseñados.

Conclusión

El cannabis medicinal puede ofrecer beneficios en ciertas condiciones (náuseas inducidas por quimioterapia, pérdida de apetito, dolor neuropático, espasticidad, algunos tipos de epilepsia), pero su uso implica riesgos y efectos secundarios que deben ser considerados. La decisión de usarlo debe tomarse en conjunto con profesionales sanitarios, valorando la evidencia, la situación legal y las alternativas terapéuticas disponibles.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es la marihuana medicinal?


R: La marihuana medicinal, también conocida como cannabis medicinal, es el cannabis y los cannabinoides que recetan los médicos a sus pacientes.

P: ¿Cómo puede ayudar la marihuana medicinal a las personas?


R: La marihuana medicinal puede ayudar con las náuseas y los vómitos durante la quimioterapia, mejorar el apetito en personas con VIH/SIDA, reducir el dolor crónico y los espasmos musculares.

P: ¿Cuáles son los efectos secundarios a corto plazo del consumo de marihuana medicinal?


R: Entre los efectos secundarios a corto plazo más comunes del consumo de marihuana medicinal se encuentran la sensación de cansancio, los mareos y las alucinaciones.

P: ¿Existen efectos a largo plazo asociados al consumo de marihuana medicinal?


R: Los efectos a largo plazo del uso de la marihuana medicinal aún no están claros pero algunas preocupaciones incluyen problemas de memoria, riesgo de adicción y que los niños la tomen por accidente.

P: ¿Cómo se ha utilizado históricamente la planta de Cannabis como medicina?


R: La planta de Cannabis se ha utilizado como medicina durante miles de años en muchas culturas.

P: ¿Cómo se puede tomar el cannabis medicinal? R: El cannabis medicinal puede tomarse de diferentes maneras, como vaporizándolo, fumando cogollos secos, comiendo alimentos que contengan cannabis, tomando cápsulas o utilizando pastillas.

P: ¿Es legal el uso recreativo de la marihuana en todas partes? R: No , el uso recreativo de la marihuana es ilegal en la mayor parte del mundo . Sin embargo, algunos países como la República Checa, Canadá, Austria, Países Bajos, Italia y Alemania han legalizado su uso con fines medicinales. En los EE.UU. también algunos estados permiten su uso si uno sigue las reglas del estado con respecto a su uso .


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