Edith White Bolling Galt Wilson (15 de octubre de 1872 - 28 de diciembre de 1961), segunda esposa del presidente estadounidense Woodrow Wilson, fue Primera Dama de los Estados Unidos de 1915 a 1921. Conoció al Presidente en marzo de 1915 y se casaron nueve meses después.
Su marido había sufrido una larga enfermedad. Había muchas cosas que el Presidente debía hacer y que no podía hacer. Ella le ayudó. Por ello, algunas personas la llamaron "la presidenta secreta" y "la primera mujer que dirigió el gobierno".
Primeros años y vida antes de la Casa Blanca
Edith Bolling nació en Wytheville, Virginia, en 1872. Estudió música y recibió educación en instituciones del sur de Estados Unidos, actividad que la acercó a círculos sociales acomodados. En 1896 contrajo matrimonio con Norman Galt, un joyero de Washington, D.C.; quedó viuda años después y quedó vinculada con la sociedad de la capital, donde desarrolló amistades que finalmente la acercaron al entonces presidente Woodrow Wilson.
El matrimonio con Woodrow Wilson
Woodrow Wilson, viudo desde 1914, conoció a Edith en marzo de 1915 y ambos contrajeron matrimonio ese mismo año, en diciembre. Como Primera Dama, Edith desempeñó las funciones sociales propias del cargo y mantuvo una presencia visible en la Casa Blanca durante los años de la Primera Guerra Mundial y la posguerra.
Papel tras la enfermedad de Wilson
En octubre de 1919 el presidente Woodrow Wilson sufrió un derrame cerebral que lo dejó incapacitado parcial y temporalmente. A partir de ese momento Edith Bolling Wilson asumió un papel central en la gestión diaria de la oficina presidencial: cuidó la salud del presidente, filtró el acceso de funcionarios y visitantes, organizó su correspondencia y decidió qué asuntos debían presentársele a Wilson.
Edith describió más tarde su actuación como una especie de "stewardship" o administración protectora destinada a preservar la función del Ejecutivo hasta el fin del mandato. No ocupó un cargo oficial ni fue investida constitucionalmente con poderes, pero su influencia fue tal que contemporáneos y posteriores historiadores la calificaron de "la presidenta secreta".
Controversia histórica y valoración
La actuación de Edith Bolling Wilson ha generado controversia entre historiadores y comentaristas. Algunos sostienen que su intervención fue necesaria para evitar una crisis institucional y para proteger la salud y la privacidad del presidente; otros critican que, al controlar el flujo de información y limitar el acceso, impidió que el vicepresidente y el gabinete supieran con exactitud el estado real del presidente, lo que planteó serias dudas constitucionales sobre la transferencia del poder ejecutivo.
Esta situación es vista hoy como uno de los ejemplos que motivaron la posterior clarificación del procedimiento de sucesión e incapacidad presidencial, culminando con la aprobación de la Enmienda 25 de la Constitución de Estados Unidos en 1967, que regula formalmente la sustitución temporal o permanente del presidente.
Últimos años y legado
Tras dejar la Casa Blanca en 1921, Edith Bolling Wilson se dedicó a preservar la memoria y el legado de su esposo. Publicó sus memorias y participó en la organización y protección de los documentos relacionados con la presidencia de Wilson. Murió el 28 de diciembre de 1961 en Washington, D.C., a los 89 años.
Hoy su figura sigue suscitando debate: es recordada tanto por su dedicación personal al presidente como por el papel informal y poderoso que llegó a desempeñar durante un periodo crítico de la historia estadounidense.

