La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia SUD) es el mayor grupo del movimiento mormón. Fue fundada en 1830 en Nueva York por Joseph Smith. Creen que José Smith fue un profeta que restauró la iglesia que Jesucristo estableció en la tierra cuando estaba vivo. Enseñan que son la única iglesia que tiene el evangelio completo. También creen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres individuos separados, pero todos tienen el mismo propósito. Las escrituras SUD incluyen la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. Los miembros de la iglesia, a menudo llamados mormones, y propiamente conocidos como Santos de los Últimos Días son conocidos por ser activos en el trabajo misionero. También creen en la importancia de las familias.
Historia
La historia de la Iglesia SUD comienza a principios del siglo XIX en Estados Unidos. Joseph Smith afirmó haber tenido visiones divinas y haber recibido placas con escritura antigua que tradujo como el Libro de Mormón. La organización formal de la iglesia data de 1830. Los primeros años estuvieron marcados por traslados y conflicto: los miembros se asentaron en Ohio, Misuri y finalmente en Nauvoo (Illinois). Tras el asesinato de Joseph Smith en 1844, Brigham Young dirigió a la mayoría de los fieles en una gran migración hacia el oeste, donde establecieron asentamientos en lo que hoy es Utah.
Durante el siglo XIX la Iglesia practicó la poligamia en algunos periodos, una práctica que generó controversia pública y legal. A finales de ese siglo la Iglesia anunció la suspensión de la poligamia en la práctica pública, lo que permitió la plena incorporación de Utah a Estados Unidos. Desde entonces la Iglesia ha crecido internacionalmente y hoy cuenta con presencia en la mayor parte del mundo.
Creencias principales
- Restauración y profecía: creen que la autoridad y las ordenanzas del cristianismo primitivo fueron restauradas por Joseph Smith y que la autoridad profética continúa por medio del presidente de la Iglesia, considerado profeta viviente.
- Naturaleza de Dios: sostienen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres seres distintos con unidad de propósito, más que una Trinidad consustancial según definiciones tradicionales cristianas.
- Plan de Salvación: enseñan una cosmología que incluye vida premortal, la existencia mortal como prueba, la expiación de Jesucristo, la resurrección universal y la posibilidad de diferentes grados de gloria en la vida venidera.
- Autoridad del sacerdocio: creen en la restauración de las llaves del sacerdocio (Aaronico y de Melquisedec) como necesario para administrar los ordenanzas y dirigir la Iglesia.
- Énfasis en la familia: la familia es central en la doctrina; ordenanzas del templo pueden "selar" familias para la eternidad.
- Código de salud: el Word of Wisdom (Palabra de Sabiduría) aconseja evitar alcohol, tabaco, café y té, y promueve principios de salud y nutrición.
- Ordenanzas: bautismo (por inmersión, normalmente a los 8 años), confirmación, sacramento (Eucaristía), ordenanzas del templo como el sellamiento y la investidura, y el bautismo por los muertos.
Escrituras y revelación
Las escrituras oficiales son la Biblia (en la traducción que usa cada área), el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. Además, la Iglesia sostiene la doctrina de la revelación continua: el presidente de la Iglesia y el liderazgo pueden recibir revelaciones que guían a la organización y a sus miembros.
Organización y práctica
- Estructura: liderazgo central encabezado por el presidente (considerado profeta, vidente y revelador), la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles. A nivel local existen estacas (distritos) y barrios (unidades congregacionales), dirigidos por obispos y otros líderes laicos.
- Ministerio laico: los cargos religiosos son generalmente desempeñados por voluntarios sin salario; la participación activa de los feligreses en la enseñanza, el servicio y la administración local es habitual.
- Actividades semanales: las reuniones dominicales incluyen clases para todas las edades, el sacramento y actividades de enseñanza. Existen organizaciones auxiliares como la Sociedad de Socorro (mujeres adultas), los Jóvenes y la Primaria (niños).
Templos y reuniones públicas
La Iglesia distingue entre capillas (edificios para el culto dominical y la enseñanza pública) y templos, que son lugares sagrados reservados para ordenanzas especiales (investidura, sellamientos y bautismos por los muertos). El acceso a los templos requiere una recomendación aprobada por líderes locales y se considera una práctica de fe para los que cumplen los requisitos de dignidad.
Trabajo misionero y obra humanitaria
El trabajo misionero es una práctica visible: muchos jóvenes y adultos sirven misiones a tiempo completo durante períodos habituales de aproximadamente dos años para hombres y alrededor de 18 meses para mujeres, aunque la duración puede variar. Los misioneros se dedican a enseñar, servicio comunitario y apoyo en la obra de la Iglesia.
La Iglesia también realiza labores humanitarias y de ayuda por medio de organizaciones como LDS Charities, que presta asistencia en desastres, proyectos médicos, educación y agua potable en todo el mundo.
Presencia global y membresía
La Iglesia SUD ha experimentado un crecimiento sostenido fuera de Estados Unidos y actualmente tiene presencia en la mayoría de los países, con millones de miembros repartidos en todas las regiones del planeta. Sus centros de reunión, misiones y templos están distribuidos globalmente, y la Iglesia publica materiales en numerosos idiomas.
Controversias y debates
Como muchas organizaciones religiosas con larga historia, la Iglesia SUD ha enfrentado debates y críticas sobre diversos temas: la práctica histórica de la poligamia, la gestión de registros e historia, políticas relacionadas con roles de género y orientación sexual, y la relación con leyes civiles. La Iglesia ha respondido en distintos momentos con cambios administrativos, aclaraciones doctrinales y esfuerzos de transparencia, y algunos temas siguen siendo objeto de discusión pública y académica.
Conclusión
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una confesión cristiana con una identidad definida por la creencia en la restauración del evangelio, la autoridad del sacerdocio y un fuerte énfasis en la familia, el servicio y la vida comunitaria. Su historia y doctrina la han convertido en un movimiento religioso significativo con impacto social y cultural en muchos países.

