La Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (FLDS, por sus siglas en inglés) es un grupo religioso surgido a partir del mormonismo. Se separó de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, un movimiento mormón, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando la iglesia principal abandonó de forma oficial la poligamia. Para los grupos fundamentalistas, ese cambio significó una ruptura con una práctica que consideraban esencial para la salvación.
Sus seguidores sostienen que mantienen enseñanzas originales que, según ellos, fueron dejadas de lado por la iglesia mormona mayoritaria. Entre esas creencias destaca la idea de que un hombre debe casarse con varias esposas para alcanzar la exaltación o la vida eterna. Por eso, la FLDS defendió durante décadas el matrimonio plural como un principio religioso central, además de una estructura comunitaria muy cerrada y estricta.
La iglesia no debe confundirse con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que es la organización mormona más conocida y numerosa. La FLDS es solo uno de varios grupos fundamentalistas que surgieron tras los cambios doctrinales del mormonismo oficial. Con el tiempo, estos grupos desarrollaron sus propias comunidades, líderes y normas internas, muchas veces alejadas de la sociedad general.
Entre sus rasgos más conocidos se encuentran:
- Poligamia: considerada por sus miembros como una práctica religiosa legítima y necesaria.
- Autoridad religiosa centralizada: la obediencia al líder o profeta ocupa un lugar importante.
- Vida comunitaria cerrada: muchas familias viven en asentamientos propios y mantienen fuertes lazos internos.
- Roles de género tradicionales: se promueven modelos familiares muy conservadores.
Se cree que la iglesia tenía unos 10.000 miembros en 2009, aunque las cifras exactas pueden variar porque se trata de una comunidad difícil de contar con precisión. Estos viven en las ciudades hermanas de Hildale (Utah) y Colorado City (Arizona), así como en Eldorado (Texas), Westcliffe (Colorado), Mancos (Colorado), Creston y Bountiful (Columbia Británica) y Pringle (Dakota del Sur). Muchas de estas localidades se formaron como enclaves religiosos donde varias familias extensas compartían vivienda, recursos y una vida social muy controlada.
Con el paso de los años, la FLDS ha sido objeto de atención pública por sus normas internas, sus disputas legales y los conflictos con autoridades de distintos lugares. Aun así, para sus miembros la iglesia representa una forma de conservar, según su visión, las enseñanzas más fieles del mormonismo temprano.

