Paleoproterozoico fue la primera era del eón Proterozoico. Vino después del eón Arcaico, y duró de 2500 a 1600 millones de años (mya).

Vida y biogeoquímica

Durante el Paleoproterozoico hubo una enorme proliferación de estromatolitos construidos por comunidades microbianas, principalmente por las cianobacterias. Estas cianobacterias practicaban la fotosíntesis oxigénica, lo que condujo a un aumento sostenido del oxígeno libre en la atmósfera y en los océanos en un episodio conocido como la Gran Oxidación (Great Oxidation Event) entre ≈2.4 y 2.0 Ga. Ese aumento de oxígeno provocó importantes cambios químicos: la precipitación de extensas formaciones de hierro bandeado (BIF), la desaparición progresiva de minerales sensibles al oxígeno en sedimentos primitivos y la aparición de depósitos de suelos oxidados (red beds).

En paralelo, los primeros organismos eucariotas unicelulares aparecen en el registro fósil y en algunos biomarcadores, aunque la datación y la interpretación de esos rastros todavía son objeto de debate. La disponibilidad creciente de oxígeno permitió el desarrollo de metabolis­mos aeróbicos y sentó las bases para la diversificación posterior de la vida.

Clima y eventos glaciales

Los cambios en la composición atmosférica afectaron el clima global. La reducción de gases de efecto invernadero como el metano, combinada con otros factores, está relacionada con al menos una gran glaciación del Paleoproterozoico, la llamada glaciación huroniana (aprox. 2.4–2.1 Ga), que pudo haber causado extensos eventos de frío y avances glaciares a latitudes bajas.

Geología, tectónica y sedimentación

En este intervalo creció y se reconfiguró la corteza continental: varios cratones se consolidaron y comenzaron a ensamblarse en agrupaciones mayores que darían lugar, más tarde, a los primeros supercontinentes (el ensamblaje completo y la nomenclatura de esas masas, como Nuna/Columbia, siguen siendo tema de investigación y debate cronológico). La actividad tectónica produjo una mezcla de rocas metamórficas y, en muchas áreas, depósitos sedimentarios extensos. Como se ha observado, algunas de las rocas sedimentarias preservadas del Paleoproterozoico no están fuertemente metamorfoseadas, lo que facilita el estudio directo de condiciones ambientales y biológicas de la época.

Importancia del Paleoproterozoico

Este período es clave para entender la transición de una Tierra dominada por ambientes anóxicos (pobres en oxígeno) a una con una atmósfera rica en oxígeno, transformación que condicionó la química de los océanos, la mineralogía superficial y la evolución de la biosfera. La combinación de registros fósiles (estromatolitos y microfósiles), registros geoquímicos (BIF, isótopos) y la preservación de sedimentos relativamente poco metamorfizados hacen del Paleoproterozoico una ventana esencial para reconstruir los primeros pasos hacia la Tierra moderna.