Los ciclos de Milankovitch son pequeños cambios, lentos pero regulares, de la órbita de la Tierra alrededor del Sol y de la inclinación del eje terrestre.

La dinámica es compleja. Los cambios afectan a la "insolación" (luz solar que incide en algunas partes de la Tierra). Esto da lugar a ciclos climáticos en la Tierra, de unos 21.000, 41.000, 100.000 y 400.000 años. Todo este campo sigue siendo objeto de investigación activa.

Utilizando las matemáticas aplicadas, Milanković predijo que las variaciones en la excentricidad, la inclinación axial y la precesión de la órbita terrestre provocaban patrones climáticos en la Tierra.

En el siglo XIX, Joseph Adhemar, James Croll y otros propusieron teorías astronómicas similares. Sin embargo, al principio no existían pruebas fidedignas. La cuestión no se resolvió hasta que se tomaron núcleos de aguas profundas y se publicó un artículo en Science en 1976.