John Wilkes Booth (10 de mayo de 1838 - 26 de abril de 1865) fue un actor estadounidense que asesinó al presidente estadounidense Abraham Lincoln en Washington, D.C. el 14 de abril de 1865. Lincoln murió a la mañana siguiente.
Booth nació en Bel Air, condado de Harford, Maryland, de padres inmigrantes ingleses. Fue un actor de teatro muy conocido que apoyó a la Confederación durante la Guerra Civil estadounidense. Estaba enfadado con Lincoln por apoyar el derecho al voto de los antiguos esclavos. También esperaba reunir a las tropas confederadas restantes para que siguieran luchando en la guerra, que estaba llegando a su fin.
Booth fue perseguido por soldados de los Estados Unidos y asesinado en una granja de Virginia doce días después de haber disparado a Lincoln.
Contexto familiar y primeros años
John Wilkes Booth provenía de una familia de actores muy conocida: su padre, Junius Brutus Booth, y su hermano Edwin Booth también fueron intérpretes célebres. Creció en Maryland y desde joven mostró aptitudes para la actuación. Durante la década de 1850 y principios de la de 1860 se ganó la fama por sus papeles en obras populares de la época, destacando en personajes románticos y en el repertorio shakespeariano.
Carrera teatral y convicciones políticas
Booth fue un actor reconocido por su carisma y entrega en escena. Sus posturas políticas eran firmemente secesionistas: simpatizaba con la causa de la Confederación y abominaba de las políticas de Abraham Lincoln sobre la abolición de la esclavitud y los derechos de los antiguos esclavos. Inicialmente participó en un complot para secuestrar a Lincoln y canjearlo por prisioneros confederados, pero, tras la rendición de las fuerzas principales del Sur, cambió de plan y optó por el asesinato.
El asesinato en Ford's Theatre
El 14 de abril de 1865, durante la representación de la comedia Our American Cousin en el Ford's Theatre de Washington, D.C., Booth entró en la galería privada donde se hallaba Lincoln y le disparó a bocajarro con un pistolete Deringer, alcanzándolo en la cabeza. Tras el disparo, Booth supuestamente gritó “Sic semper tyrannis” (así siempre a los tiranos), atacó con un cuchillo al mayor Henry Rathbone y saltó al escenario, rompiéndose una pierna en la caída. Escapó a caballo y logró huir de la ciudad.
Lincoln fue trasladado a la casa Petersen, frente al teatro, donde falleció a la mañana siguiente, el 15 de abril de 1865.
El ataque formó parte de un plan coordinado: Lewis Powell (también llamado Payne) intentó asesinar al secretario de Estado William H. Seward, y George Atzerodt había sido designado para matar al vicepresidente Andrew Johnson, pero éste último no consumó su cometido. El complot dejó al país conmocionado.
Persecución y muerte de Booth
La respuesta del gobierno federal fue inmediata: se organizó una extensa caza humana para capturar a Booth y a sus cómplices. Booth huyó hacia el sur con la ayuda del conspirador David Herold y de simpatizantes confederados. Tras recorrer Maryland y cruzar el río Potomac, finalmente ambos se refugiaron en la granja del granjero Richard H. Garrett, en el condado de Caroline, Virginia.
El 26 de abril de 1865 una unidad del ejército de la Unión rodeó la granja. Booth se atrincheró en un granero; cuando se negó a rendirse, los soldados prendieron fuego a la construcción para obligarlo a salir. El sargento Boston Corbett disparó a Booth cuando este apareció en el vano; la bala le atravesó la espalda y dañó órganos vitales. Herold se entregó y Booth fue llevado a la casa de la granja, donde murió unas horas después, el 26 de abril, con 26 años de edad.
Juicio de los conspiradores y consecuencias
Varios implicados fueron capturados y juzgados por un tribunal militar. Entre los condenados se incluyeron Mary Surratt (propietaria de la pensión donde se reunían los conspiradores), Lewis Powell, David Herold y George Atzerodt, quienes fueron ejecutados en julio de 1865. Otros acusados, como el Dr. Samuel Mudd, recibieron penas de prisión; Mudd fue posteriormente conmutado y liberado tras varios años encarcelado.
El proceso y las ejecuciones fueron polémicos: algunos criticaron el uso de un tribunal militar en lugar de un juicio civil y hubo debates sobre la culpabilidad exacta de ciertos acusados y sobre la posible existencia de una red más amplia que apoyara a Booth.
Legado histórico
El magnicidio de Lincoln marcó profundamente a la nación en un momento crítico de su reconstrucción tras la guerra. La figura de John Wilkes Booth ha sido objeto de numerosos estudios, que lo presentan como un hombre con talento dramático y convicciones extremas, motivadas por el racismo y la lealtad a la causa confederada. Su acción terminó con la vida del presidente que encabezó la preservación de la Unión y la emancipación, y aceleró medidas de seguridad y cambios en cómo se protege a los mandatarios.
Hoy, el Ford's Theatre es un museo y sitio histórico nacional que conserva la memoria del asesinato y ofrece contexto sobre los hechos y sus consecuencias políticas y sociales.

