William Henry Seward (16 de mayo de 1801–10 de octubre de 1872) fue un político estadounidense destacado por su firme postura antiesclavista y por su papel como diplomático. Nacido en el estado de Nueva York, se formó en derecho y desarrolló la mayor parte de su carrera política desde la ciudad de Auburn, Nueva York. Fue el duodécimo gobernador de Nueva York (1839–1842) y, más tarde, ejerció como senador de los Estados Unidos (1849–1861). Inicialmente perteneció al Partido Whig y después fue una figura clave en la creación del Partido Republicano, donde se destacó como uno de los líderes del ala antiesclavista.
Carrera nacional y posición sobre la esclavitud
Como senador, Seward se opuso a la expansión de la esclavitud en los territorios y fue una voz importante en los debates que precedieron a la Guerra Civil. Muchos lo consideraron un posible candidato del Partido Republicano para la presidencia de los Estados Unidos en 1860, debido a su experiencia y prestigio, pero en la convención nacional de ese año el partido eligió finalmente a Abraham Lincoln como su candidato.
Secretario de Estado y diplomacia durante la Guerra Civil
Tras la elección de Lincoln, Seward fue nombrado Secretario de Estado de los Estados Unidos y ocupó el cargo desde 1861 hasta 1869, continuando luego bajo la presidencia de Andrew Johnson. Durante la Guerra Civil se encargó de la delicada tarea de mantener la neutralidad de potencias europeas como Gran Bretaña y Francia, impidiendo que intervinieran a favor de la Confederación. Su gestión diplomática fue crucial para el éxito del gobierno de la Unión en ese aspecto.
La compra de Alaska
Uno de los logros más conocidos de Seward como Secretario de Estado fue la negociación de la compra de Alaska a Rusia. En 1867 consiguió un tratado por el que Estados Unidos pagó 7,2 millones de dólares por el territorio. En su momento la adquisición fue ridiculizada por muchos en el país y se la llamó "la locura de Seward" (o "Seward's Folly"). Cuando le preguntaron más tarde qué consideraba su acto más importante como Secretario de Estado, Seward respondió: "La compra de Alaska, pero la gente tardará una generación en saberlo". Con el tiempo se reconoció la importancia estratégica y los recursos naturales de Alaska, lo que confirmó la visión de Seward.
El atentado y sus consecuencias
La noche en que el presidente Abraham Lincoln fue asesinado (14 de abril de 1865), William H. Seward también fue víctima de un ataque conspirado por los mismos grupos que atacaron al gobierno federal. Mientras se recuperaba de un accidente de carruaje, un agresor entró en su casa y lo apuñaló; el autor principal del ataque fue Lewis Powell (también conocido como Lewis Payne), que actuó junto con otros conspiradores relacionados con John Wilkes Booth. Seward sufrió heridas graves en la cara y el cuello y conservó cicatrices por el resto de su vida. El atacante fue capturado, juzgado y condenado a muerte junto con otros conspiradores.
Últimos años y legado
Seward dejó la política activa tras su paso por el Departamento de Estado y murió el 10 de octubre de 1872 en Auburn, Nueva York. Su casa en Auburn y su tumba son hoy lugares históricos. A largo plazo, su reputación mejoró: se le reconoce como un diplomático habilidoso, un firme opositor de la esclavitud y el artífice de una compra territorial que resultó ser estratégica para los intereses futuros de Estados Unidos.