Andrew Johnson (29 de diciembre de 1808 - 31 de julio de 1875) fue el 16º vicepresidente y el 17º presidente de los Estados Unidos, que accedió al cargo tras el asesinato de Abraham Lincoln en abril de 1865. Johnson, un demócrata oriundo de Carolina del Norte que representó a Tennessee, era un político de origen humilde: se formó como sastre, se educó de manera autodidacta y fue subiendo en la vida pública hasta ocupar cargos en la legislatura estatal, la Cámara de Representantes, la gobernación de Tennessee y el Senado antes de ser elegido vicepresidente junto a Lincoln en 1864.

Políticas durante la Reconstrucción

Como presidente, Johnson impulsó una política de reconstrucción indulgente hacia los estados del Sur derrotados. Quería readmitirlos rápidamente en la Unión con pocas condiciones y se opuso con frecuencia a las medidas del Congreso destinadas a garantizar derechos civiles y políticos a los antiguos esclavos. Vetó, entre otras iniciativas, el Civil Rights Act de 1866 y proyectos para fortalecer el Freedmen’s Bureau, pero el Congreso controlado por los «Radical Republicans» anuló varios de sus vetos.

Conflicto con el Congreso y el despido de Stanton

El choque entre Johnson y el Congreso se agravó por la gestión de los puestos federales. En 1867 el Congreso aprobó el Tenure of Office Act, una ley que restringía la facultad del presidente para destituir a determinados funcionarios que habían sido nombrados con el consentimiento del Senado, con la intención explícita de proteger al Secretario de Guerra Edwin M. Stanton, aliado de los radicales. En 1868 Johnson intentó destituir a Stanton y nombrar a otro titular, lo que llevó directamente a su acusación formal por parte de la Cámara de Representantes.

Juicio político

Johnson fue el primer presidente estadounidense en ser sometido a un juicio político. La Cámara lo acusó principalmente por violar la Tenure of Office Act y por otras conductas consideradas incompatibles con el ejercicio del cargo. El juicio se celebró en el Senado; para condenar era necesario alcanzar una mayoría de dos tercios, y Johnson fue finalmente absuelto por un solo voto, por lo que permaneció en la presidencia. Su juicio político fue tanto un conflicto legal sobre la separación de poderes como una lucha política sobre el rumbo de la Reconstrucción.

Últimos años y legado

Tras dejar la presidencia en 1869, Johnson intentó volver a la vida política. En 1875 fue elegido senador por Tennessee y ocupó el escaño hasta su muerte el 31 de julio de ese mismo año. Históricamente su presidencia ha sido muy criticada: su resistencia a proteger los derechos de los afroestadounidenses, su acercamiento conciliador hacia los ex dirigentes confederados y su confrontación con el Congreso han marcado una valoración negativa entre la mayoría de los historiadores.

Desde el punto de vista institucional, el caso de Johnson dejó precedentes importantes sobre los límites del poder ejecutivo y la posibilidad de destituir a un presidente por motivos políticos. La Tenure of Office Act fue posteriormente derogada (1887) y cuestiones relacionadas con la facultad de remoción presidencial fueron resueltas con posterioridad por fallos judiciales que reforzaron la autoridad del presidente en ciertos nombramientos. El juicio político de Johnson sigue siendo un episodio clave para entender la lucha por la reconstrucción del país y la definición de los controles y equilibrios entre poderes en Estados Unidos.