Mstislav Leopoldovich Rostropovich (nacido en Bakú el 27 de marzo de 1927; fallecido en Moscú el 27 de abril de 2007) fue un violonchelista y director de orquesta ruso. Muchos músicos consideran que fue uno de los mejores violonchelistas de la historia: destacó por una técnica prodigiosa, un timbre poderoso y una musicalidad expresiva que ampliaron las posibilidades del instrumento. A lo largo de su carrera encargó y estrenó obras nuevas para violonchelo y animó a numerosos compositores a escribir para él, enriqueciendo el repertorio del siglo XX.
Carrera y repertorio
Rostropovich se formó en el Conservatorio de Moscú, donde perfeccionó su arte y pronto sobresalió como solista. Estrenó y defendió con autoridad obras fundamentales del repertorio moderno: entre sus estrechas colaboraciones figura la de Dmitri Shostakovich, que le dedicó sus conciertos para violonchelo, y trabajó con otros compositores contemporáneos de Europa y Rusia. Además de su intensa actividad como solista, tuvo una destacada carrera como director de orquesta, grabó un repertorio muy extenso (desde barroco hasta música contemporánea) y dejó una abundante discografía que sigue siendo referencia para estudiantes y profesionales.
Compromiso ciudadano, disidencia y exilio
Rostropovich no solo fue una figura musical sino también un defensor de los derechos culturales y la libertad de expresión. Por sus críticas al régimen y por apoyar a escritores y artistas perseguidos —entre ellos el escritor Aleksandr Solzhenitsyn— tuvo serios enfrentamientos con las autoridades de la UniónSoviética. En 1974 se exilió de su país: él y su esposa, la célebre soprano Galina Vishnevskaya, abandonaron la Unión Soviética tras ser objeto de presiones y sanciones. En el exilio continuó su carrera internacional y siguió combinando la actividad artística con la defensa de causas humanitarias, la la paz y la justicia.
Actividad internacional y regreso
Durante su vida en Occidente dirigió y colaboró con las orquestas más importantes del mundo. Fue director musical de la National Symphony Orchestra de Washington (1977–1994) y mantuvo una intensa agenda de conciertos, grabaciones y proyectos pedagógicos. En noviembre de 1989, cuando cayó el Muro de Berlín, se llevó su violonchelo y se sentó a tocar junto a las ruinas del muro, en un gesto simbólico que mostró su compromiso con la libertad. Tras la caída del comunismo, se le permitió regresar a su país y recuperó una presencia activa en la vida musical rusa.
Legado
Rostropovich dejó un legado múltiple: como intérprete elevó el arte del violonchelo a nuevas alturas, como director impulsó repertorio y jóvenes talentos, y como ciudadano defendió la libertad artística y los derechos humanos. Fue profesor y mentor de varias generaciones de instrumentistas y su amplia discografía sigue siendo estudiada. Recibió muchas medallas y honores tanto en Rusia como en el extranjero, reconocimiento a una vida dedicada a la música y a la dignidad humana.

