BMW ha estado en la Fórmula 1 desde el inicio del Campeonato Mundial de Pilotos en 1950. BMW participó en varias carreras en las décadas de 1950 y 1960. A menudo, corrían utilizando las reglas de la Fórmula 2. En la década de 1980, construyeron el motor BMW M12/13 de cuatro cilindros en línea con turbocompresor. Este motor se construyó para el equipo Brabham. Nelson Piquet ganó el campeonato de 1983 conduciendo un Brabham-BMW. BMW también suministró el motor M12/13 a los equipos ATS, Arrows, Benetton y Ligier. En 1988, Brabham dejó la F1 para la temporada de 1988, y BMW dejó de respaldar oficialmente los motores. Arrows siguió utilizando el motor con el nombre de Megatron. Cuando la Fórmula 1 prohibió los motores turboalimentados en 1989, el M12/13 ya no pudo utilizarse.

Aunque la presencia de BMW en los años cincuenta y sesenta fue esporádica y a menudo a través de entradas privadas o adaptaciones de sus modelos deportivos, la contribución más decisiva del fabricante alemán llegó en los años ochenta con el M12/13, que demostró la viabilidad técnica de los turbos y dejó huella por su potencia. En condiciones de clasificación el M12/13 llegó a superar los 1.000 CV según configuración y combustible, mientras que en carrera su rendimiento oscilaba en cifras altas (dependiendo de la fiabilidad y la gestión del motor). Además del rendimiento puro, BMW aportó avances en la técnica de sobrealimentación y electrónica de gestión que influyeron en el desarrollo de los turbomotores de la época.

Regreso y era Williams (2000–2005)

BMW volvió a la Fórmula 1 en el año 2000. Llegaron a un acuerdo para suministrar motores sólo al equipo Williams. El motor era un nuevo motor V10, de 3.0 litros y aspiración natural, diseñado para las regulaciones de la era. La asociación Williams–BMW produjo monoplazas muy competitivos: lograron victorias y múltiples podios, y el paquete técnico (chasis de Williams y propulsor BMW) estuvo en condiciones de luchar por victorias de Gran Premio en varias temporadas. Aunque la colaboración aportó éxitos y notoriedad a BMW como proveedor, el título mundial absoluto no llegó y el acuerdo se terminó tras la temporada 2005.

BMW Sauber (2006–2009)

BMW compró entonces el equipo rival Sauber. El proyecto BMW Sauber duró desde 2006 hasta 2009. Sauber, un antiguo equipo privado, se hizo más competitivo. En 2008, Robert Kubica ganó la única carrera del equipo, el Gran Premio de Canadá, y Nick Heidfeld acabó segundo. Después de la temporada 2009, BMW se retiró de la F1 y volvió a vender el equipo a su fundador, Peter Sauber.

Durante la etapa como equipo constructor, BMW Sauber consolidó su imagen como formación profesional y técnica: acumuló puntos y podios, ganó respeto por su fiabilidad mecánica y por su capacidad para desarrollar el coche a lo largo de la temporada. La victoria de Kubica en Montreal 2008 fue especialmente relevante porque confirmó la capacidad del equipo para aprovechar oportunidades estratégicas y adaptarse a condiciones cambiantes de carrera. La retirada de BMW en 2009 obedeció a varios factores, entre ellos la crisis económica global, el alto coste de competir en la F1 y la valoración interna sobre la posibilidad de ganar títulos a corto plazo.

Motores y legado técnico

  • M12/13 (4 cilindros turbo): motor emblemático de los años 80 por su relación peso-potencia y por las innovaciones en sobrealimentación y gestión del motor. Fue determinante para el título de 1983 con Brabham.
  • V10 para Williams (2000–2005): propulsor de 3.0 litros y aspiración natural, diseñado para las exigencias modernas de potencia y fiabilidad, que permitió a Williams disputar victorias y podios.
  • Unidades integradas BMW Sauber (2006–2009): desarrollo propio del fabricante dentro del equipo, con enfoque en eficiencia, fiabilidad y adaptación a reglamentos técnicos cambiantes.

El legado de BMW en la Fórmula 1 combina éxitos deportivos —como el título de pilotos de Nelson Piquet en 1983 y victorias en épocas distintas— con aportes técnicos relevantes en motores turbo y de aspiración natural. Además, la presencia de BMW ayudó a impulsar carreras de pilotos destacados (por ejemplo, Piquet, Kubica, Heidfeld, entre otros) y dejó lecciones sobre la inversión estratégica en la F1: tecnología, asociación con equipos históricos y la complejidad de mantenerse competitivo en un campeonato de costes crecientes.

En resumen, entre 1950 y 2009 BMW tuvo varias etapas en la Fórmula 1: incursiones iniciales y apoyo a privados en los años 50–60; un protagonismo técnico y deportivo decisivo en los 80 con los motores turbo; un regreso como suministrador de motores a comienzos de siglo; y una etapa como equipo constructor con BMW Sauber hasta 2009. Cada una de estas fases contribuyó a la imagen de BMW como fabricante serio en la máxima categoría del automovilismo, con aportes técnicos y deportivos que aún se recuerdan en la historia de la F1.