La desintegración radiactiva se produce en algunos elementos químicos. La mayoría de los elementos químicos son estables. Los elementos químicos están formados por átomos. En los elementos estables, el átomo permanece igual. Incluso en una reacción química, los átomos no cambian nunca.
En el siglo XIX, Henri Becquerel descubrió que algunos elementos químicos tienen átomos que cambian. En 1898, Marie y Pierre Curie llamaron a este fenómeno desintegración radiactiva. Becquerel y los Curie recibieron el Premio Nobel de Física por este descubrimiento, en 1903.
¿Qué es la desintegración radiactiva?
La desintegración radiactiva es un proceso nuclear por el cual un núcleo atómico inestable pierde energía emitiendo partículas o radiación electromagnética, transformándose en otro núcleo (a veces de un elemento distinto). Este proceso es espontáneo y está gobernado por probabilidades: no se puede predecir el instante exacto en que un núcleo individual decaerá, pero sí la tasa media de decaimiento para un conjunto grande de núcleos.
Principales procesos de desintegración
- Emisión alfa (α): el núcleo expulsa una partícula alfa (dos protones y dos neutrones, equivalente a un núcleo de helio). Esto reduce el número atómico en 2 y la masa en 4. Ej.: 238U → 234Th + α.
- Emisión beta (β): hay dos tipos comunes:
- Beta menos (β−): un neutrón se transforma en un protón, emitiéndose un electrón y un antineutrino; aumenta el número atómico en 1 (p. ej. 14C → 14N + β−).
- Beta más (β+ o positrón): un protón se convierte en un neutrón y se emite un positrón y un neutrino; disminuye el número atómico en 1.
- Captura electrónica: el núcleo captura un electrón de la corteza, transformando un protón en neutrón y emitiendo un neutrino.
- Emisión gamma (γ): después de una desintegración nuclear a veces queda un núcleo excitado; libera energía en forma de fotones de alta energía (rayos gamma) sin cambiar número atómico ni masa.
Ley de decaimiento y vida media
El número de núcleos radiactivos disminuye siguiendo una ley exponencial. Para un conjunto grande de núcleos, la actividad A (número de desintegraciones por unidad de tiempo) es proporcional al número N de núcleos: A = λN, donde λ es la constante de decaimiento. La vida media o periodo de semidesintegración (T½) es el tiempo en el que la mitad de los núcleos iniciales han decaído; está relacionado por T½ = ln(2)/λ.
Ejemplos de vidas medias:
- Carbono-14: ~5730 años (utilizado en datación arqueológica).
- Uranio-238: ~4.5 × 10^9 años (importante en geología y edad de la Tierra).
- Radio-226: ~1600 años.
Cadenas de desintegración
Algunos isótopos pesados no pasan directamente a un núcleo estable, sino que atraviesan una serie de desintegraciones sucesivas conocidas como cadenas de desintegración (p. ej., la cadena del uranio). Cada paso puede implicar emisiones α, β o γ hasta llegar a un isótopo estable.
Unidades y medición
- Becquerel (Bq): unidad del Sistema Internacional que equivale a una desintegración por segundo.
- Curie (Ci): unidad histórica; 1 Ci = 3.7 × 10^10 Bq.
- Gray (Gy) y sievert (Sv): miden respectivamente la dosis absorbida de radiación y el efecto biológico de esa dosis (importante para seguridad radiológica).
Origen histórico y figuras clave
En 1896, Henri Becquerel observó que sales de uranio ennegrecían placas fotográficas envueltas, incluso sin exposición a la luz, descubriendo una radiación espontánea. Marie y Pierre Curie investigaron este fenómeno, aislando nuevos elementos (polonio y radio) y acuñando el término relacionado con la propiedad radiactiva. Por estas contribuciones Becquerel y los Curie recibieron el Premio Nobel de Física en 1903. Posteriores investigadores, como Ernest Rutherford, caracterizaron las distintas emisiones y desarrollaron modelos del núcleo atómico.
Aplicaciones
- Medicina: diagnóstico por imágenes (trazadores radiactivos), terapias con radiación para tratar cáncer (radioterapia).
- Datación: carbono-14 y otros isótopos se usan para estimar edades de materiales orgánicos y rocas.
- Generación de energía: en reactores nucleares la fisión controlada libera calor para producir electricidad.
- Industria y agricultura: radiografías industriales, esterilización de equipos médicos y conservación de alimentos mediante irradiación.
Riesgos y protección
La radiación ionizante puede dañar tejidos y material genético. La protección se basa en tres principios: tiempo (minimizar exposición), distancia (a mayor distancia, menor dosis) y blindaje (materiales adecuados: papel o ropa para partículas α; plástico/metal para β; plomo o hormigón para γ). La gestión segura de fuentes radiactivas y residuos es esencial para prevenir efectos sobre la salud y el medio ambiente. El gas radón, producto natural de algunas cadenas radiactivas, es una fuente importante de exposición en interiores y requiere ventilación cuando está presente en concentraciones altas.
Resumen
La desintegración radiactiva es un proceso natural y explotable tecnológicamente que implica la transformación de núcleos inestables mediante emisión de partículas o radiación. Su descubrimiento a finales del siglo XIX abrió un nuevo campo de la física y la química, con importantes aplicaciones pero también con retos de seguridad y gestión.

