El positivismo es la creencia de que el conocimiento humano se produce mediante la interpretación científica de los datos de observación.
El enfoque ha sido un "tema constante en la historia del pensamiento occidental desde los antiguos griegos hasta la actualidad". El término fue utilizado a principios del siglo XIX por el filósofo y sociólogo fundador, Auguste Comte.
Comte, sociólogo, creía en un modelo de tres partes del conocimiento humano. Afirmaba que había pasado por fases. Hubo una cosmovisión religiosa y una cosmovisión metafísica antes de considerar la interpretación científica. El método positivista, decía Comte, ya no debería aspirar a revelar las causas últimas. Debería centrarse más bien en la forma en que los datos se relacionan entre sí. Los científicos se limitarían a interpretar estas correlaciones. Todo el conocimiento humano sólo podía ser relativamente verdadero, por lo que Comte con una mirada a estas interpretaciones. Los filósofos de las ciencias de finales del siglo XIX, desde Heinrich Hertz hasta Ernst Mach, acabaron discutiendo los requisitos específicos de las teorías científicas y las leyes físicas operables, como la previsibilidad de los resultados en los experimentos y la funcionalidad de las leyes en los cálculos.

