El conocimiento se suele entender como las afirmaciones o creencias que son verdaderas y están justificadas, en contraposición a la opinión no fundada. La información que es correcta y está respaldada por pruebas puede considerarse conocimiento. Las pruebas justifican las afirmaciones: si una afirmación no está respaldada por evidencia adecuada, no puede calificarse como conocimiento fiable.
Definición y distinciones básicas
El término conocimiento puede referirse tanto a la comprensión teórica como a la destreza práctica. Gilbert Ryle introdujo la distinción clásica entre "saber que" (conocimiento proposicional) y "saber cómo" (conocimiento procedimental). El conocimiento puede ser implícito —como una habilidad o experiencia práctica— o explícito —como una teoría o explicación formal—; y puede presentarse en formas más o menos sistemáticas.
En filosofía, el estudio del conocimiento recibe el nombre de epistemología. Tradicionalmente, el filósofo Platón definió el conocimiento como "creencia verdadera justificada", una definición que dio lugar al famoso problema de Gettier, al mostrar que esa combinación no siempre garantiza que una creencia sea conocimiento.
Tipos de conocimiento
- Conocimiento proposicional (saber que): consiste en afirmaciones que pueden ser verdaderas o falsas (por ejemplo, "Roma es la capital de Italia").
- Conocimiento procedimental (saber cómo): es la habilidad para realizar una tarea (por ejemplo, saber montar en bicicleta).
- Conocimiento por familiaridad o experiencial: se basa en la relación directa con personas, lugares o objetos (conocer a alguien, reconocer una ciudad).
- Conocimiento tácito y explícito: el conocimiento tácito es difícil de expresar con palabras (habilidades, intuiciones), mientras que el explícito puede ser comunicado y codificado (manuales, teorías).
- Conocimiento científico: sistemático, verificable y sujeto a revisión mediante el método científico.
Fuentes del conocimiento y justificación
Las principales fuentes de conocimiento que se discuten en epistemología son:
- Percepción: información obtenida mediante los sentidos.
- Memoria: retención de experiencias y juicios pasados.
- Razón o inferencia: deducción e inducción a partir de premisas y evidencias.
- Testimonio: conocimiento recibido de otros (comunicación, expertos).
- Introspección: acceso a estados mentales propios.
La justificación consiste en las razones o pruebas que conectan una creencia con la verdad. Una creencia bien justificada es aquella que tiene evidencia o proceso cognitivo fiable detrás; sin justificación suficiente, una creencia aunque sea verdadera por casualidad no suele contarse como conocimiento.
Verdad, proposiciones y razonamiento
Muchas afirmaciones se consideran verdaderas por cómo están definidas: son verdades analíticas o tautologías. Por ejemplo, podemos afirmar correctamente que hay 360 grados en un círculo porque eso forma parte de la definición de "círculo". Este tipo de certeza es distinta de las verdades empíricas, que dependen de la observación.
El objetivo del silogismo de Aristóteles fue mostrar que cierto tipo de razonamiento podía formalizarse. Un ejemplo clásico es:
- Si todos los cisnes son blancos, y esto es un cisne, entonces debe ser blanco.
No obstante, la observación nos ha mostrado que en el mundo real no todos los cisnes son blancos, lo que ilustra la diferencia entre inferencias lógicas correctas y la verdad empírica de sus premisas.
Epistemología: teorías y debates
Algunas posiciones epistemológicas importantes:
- Empirismo: sostiene que la experiencia sensorial es la base del conocimiento.
- Racionalismo: afirma que la razón y las ideas innatas desempeñan un papel central.
- Pragmatismo: valora las creencias por sus consecuencias prácticas y su utilidad.
- Reliabilismo: propone que las creencias producidas por procesos confiables cuentan como conocimiento.
- Virtue epistemology: enfatiza las virtudes intelectuales del sujeto cognoscente (como la honestidad intelectual o la perspicacia).
- Escepticismo: cuestiona si podemos tener conocimiento cierto, al menos en algunos dominios.
El problema de Gettier mostró que la formulación clásica creencia verdadera justificada no es suficiente en todos los casos: es posible tener una creencia justificada y verdadera por azar sin que eso equivalga a conocimiento real. Desde entonces se han propuesto varias respuestas (añadir condiciones suplementarias como la ausencia de "falsos elementos", recurrir a la fiabilidad de los procesos cognitivos, o introducir nociones de virtudes epistemológicas).
Conocimiento científico y método
La forma más extendida de producir conocimiento fiable en las ciencias es el método científico: observación, formulación de hipótesis, experimentación, análisis y revisión por pares. Aunque el método científico proporciona un modo sistemático de justificar creencias empíricas, la comunidad de filósofos de la ciencia suele subrayar que el conocimiento científico es provisional: es la mejor explicación disponible en un momento dado y está sujeto a revisión ante nueva evidencia. Esto encaja con la idea del falibilismo: toda afirmación científica puede ser revisada o refutada.
Aplicaciones e importancia
El conocimiento es central en la educación, la toma de decisiones públicas, la medicina, la ingeniería, el derecho y la vida cotidiana. Distinguir información fiable de mera opinión o especulación es crucial para diseñar políticas, resolver problemas técnicos y mantener debates públicos informados. Además, reconocer la distinción entre conocimiento tácito y explícito ayuda a gestionar la transferencia de habilidades en organizaciones y sistemas de aprendizaje.
Resumen
En resumen, el conocimiento abarca creencias verdaderas justificadas en distintos sentidos: proposicional, procedimental, tácito y explícito. Su estudio, la epistemología, explora cómo se adquiere, justifica y valida el conocimiento, y aborda problemas fundamentales como el de Gettier, la fiabilidad de las fuentes y los límites del conocimiento humano. La ciencia proporciona un método potente para generar conocimiento empírico, aunque siempre de forma revisable y falible.