La mayor (o la tonalidad de La) es una escala mayor con una nota base de La. Su armadura tiene tres sostenidos: Fa♯, Do♯ y Sol♯. La escala de La mayor, en grados, es: La - Si - Do♯ - Re - Mi - Fa♯ - Sol♯ - La.

Grados, acordes y relaciones

Los acordes diatónicos triádicos en La mayor son:

  • I: La mayor (A)
  • ii: Si menor (Bm)
  • iii: Do sostenido menor (C#m)
  • IV: Re mayor (D)
  • V: Mi mayor (E)
  • vi: Fa sostenido menor (F#m) — relativo menor
  • vii°: Sol sostenido disminuido (G#°)

Relaciones habituales: la dominante es Mi mayor (V), la subdominante Re mayor (IV), el relativo menor es fa sostenido menor y el paralel o paralelo menor es La menor (A minor).

Particularidad: el acorde napolitano

Una curiosidad de la notación en La mayor aparece al formar un acorde de sexta napolitana sobre el segundo grado (el llamado acorde de "bII" en posición de sexta). Ese acorde se construye normalmente como Si bemol – Re – Fa (B♭–D–F). Como la armadura de La mayor contiene Fa♯, para escribir el Fa natural hay que cancelar el sostenido con un accidental natural, y además hay que indicar el Si bemol con un bemol. Por ello, en la práctica de la escritura se necesitan simultáneamente tanto un bemol como un accidental natural. En el texto original aparece la notación correspondiente: {\displaystyle {\hat {2}}}

Carácter y uso histórico

Históricamente, se ha atribuido a cada tonalidad ciertas asociaciones afectivas. Según Friedrich Daniel Schubart, La mayor es adecuada para “declaraciones de amor inocente, ... la esperanza de volver a ver a la persona amada cuando se separe; la alegría juvenil y la confianza en Dios”. Este tipo de descripciones románticas se reflejan en el repertorio: La mayor suele asociarse con claridad, luminosidad y afectos expresivos pero no demasiado solemnes.

Repertorio y ejemplos emblemáticos

No hay tantas sinfonías en La mayor como en re mayor o sol mayor, pero sí más que en muchas otras tonalidades agudas. Entre las sinfonías en esta tonalidad destacan:

  • La Sinfonía nº 7 de Beethoven (en La mayor).
  • La Sinfonía nº 6 de Bruckner (en La mayor).
  • La Sinfonía nº 4 de Mendelssohn (la “Italiana”, en La mayor).

En música para solista y cámara, La mayor aparece con frecuencia. El Concierto para clarinete y el Quinteto para clarinete de Mozart están ambos en La mayor; Mozart empleó con frecuencia el clarinete en La, aprovechando las cualidades tímbricas de los instrumentos en esa tonalidad. Entre las sonatas para violín en La mayor se encuentran obras de Johannes Brahms (Sonata para violín nº 2, Op.100), César Franck (Sonata para violín en La mayor) y Gabriel Fauré (Sonata para violín n.º 1 en La mayor). Peter Cropper comentó que La mayor “es la tonalidad que más suena para el violín” al referirse a la Sonata Kreutzer de Beethoven (que también está en La mayor).

Consideraciones instrumentales y orquestación

La afinidad de La mayor con la familia de cuerdas se debe en parte a las cuerdas al aire del violín y la viola: las cuerdas al aire Mi y La resuenan con especial claridad en obras en La mayor, favoreciendo colores brillantes y un timbre pleno para melodías líricas. Por esa razón muchas sonatas y piezas solistas para violín se han escrito en esta tonalidad.

Respecto a los vientos, el clarinete en La (instrumento transpositor que suena una sexta menor por debajo) facilitó a compositores clásicos y románticos la escritura en ciertas tonalidades; Mozart compuso para clarinete en La por razones tímbricas y de facilidad técnica.

En la orquesta clásica-romántica, cuando la música está en La mayor, los timbales (tímpanos) se afinan normalmente en La y Mi, es decir, en la tónica y la dominante, separadas por una quinta. Esto responde a la práctica habitual de afinar los timbales en la 1ª y 5ª del tono principal; en algunas otras disposiciones históricas aparecen afinaciones a una cuarta de distancia, pero la combinación tónica-dominante a quinta es la más frecuente para reforzar el carácter armónico.

Modulación y usos armónicos típicos

Las modulaciones más habituales desde La mayor son hacia la dominante Mi mayor, hacia su relativo menor Fa♯ menor y hacia la subdominante Re mayor. En la armonía tonal aparece a menudo el uso del acorde de dominante (E mayor) con séptima o encadenamientos por cuartas y quintas que refuerzan la sensación de brillo y avance.

En resumen, La mayor es una tonalidad brillante y resonante muy aprovechada en música de cámara y obras para cuerda y viento, con rasgos notables en la notación (como el caso del acorde napolitano) y con un repertorio representativo en la época clásica y romántica.