La menor o A♯ menor (La sostenido menor) es una escala menor basada en La sostenido. Su armadura contiene siete sostenidos: Fa♯, Do♯, Sol♯, Re♯, La♯, Mi♯ y Si♯. Debido a la notación resultante (y a la aparición ocasional de dobles sostenidos en formas alteradas de la escala), esta tonalidad se considera impráctica para la escritura y lectura musical habituales.
Escalas: natural, armónica y melódica
Es útil distinguir las formas habituales de la escala menor en La♯:
- La♯ natural: La♯ – Si♯ – Do♯ – Re♯ – Mi♯ – Fa♯ – Sol♯ – La♯.
- La♯ armónica: La♯ – Si♯ – Do♯ – Re♯ – Mi♯ – Fa♯ – Sol## (Sol doble sostenido) – La♯. (El séptimo grado elevado aparece como Sol doble sostenido, equivalente a La natural.)
- La♯ melódica ascendente: La♯ – Si♯ – Do♯ – Re♯ – Mi♯ – Fa## (Fa doble sostenido) – Sol## – La♯; descendente suele volver a la forma natural: La♯ – Sol♯ – Fa♯ – Mi♯ – Re♯ – Do♯ – Si♯ – La♯.
Armonía básica
El acorde de tónica (i) en La♯ menor es La♯–Do♯–Mi♯. El dominante (V) se escribe enarmónicamente como Mi♯ (con sus alteraciones), y con frecuencia su escritura implica dobles sostenidos al formar acordes mayores o de séptima hacia la tónica.
Relaciones tonales y equivalencia enarmónica
Su relativo mayor es Do sostenido mayor (C♯ mayor). El mayor paralelo sería La sostenido mayor (A♯ mayor), pero esta tonalidad prácticamente nunca se usa en su forma mayor por la complejidad de su armadura y la aparición de dobles sostenidos; en la práctica se suele representar como Si bemol mayor (B♭ mayor) cuando se quiere una notación más clara.
La equivalencia enarmónica de La♯ menor es Si bemol menor (Si♭ menor). La bemol menor y Si bemol menor poseen armaduras mucho más manejables (con bemoles), por lo que la mayor parte de la música escrita en la práctica utiliza la forma enarmónica con bemoles en lugar de La♯ menor.
Uso en la práctica y ejemplos
Por su armadura con siete sostenidos y la necesidad de dobles sostenidos en las formas melódica/armónica, La♯ menor es una de las tonalidades menores menos utilizadas. Aun así, existen ejemplos históricos en que compositores han empleado esta tonalidad por razones expresivas o por transposiciones instrumentales. Un ejemplo citado en la bibliografía es el Preludio nº 16, Op. 15 de Christian Heinrich Rinck, escrito en La sostenido menor.
También hay pasajes breves en obras de autores posteriores donde aparecen escrituras enharmónicas poco comunes o dobles sostenidos como recurso tímbrico o contrapuntístico. Un caso citado con frecuencia en la literatura musical es la obra de Frédéric Chopin, donde en determinadas modulaciones se recurre a escrituras enharmónicas complejas; sin embargo, en la práctica los editores y músicos tienden a simplificar la notación usando la tonalidad enarmónica más cómoda para la lectura.
Consejos para intérpretes y arreglistas
- Al leer piezas escritas en La♯ menor conviene familiarizarse con la visualidad de siete sostenidos y el aspecto de dobles sostenidos en los pasajes alterados.
- Si la obra lo permite, considerar la transcripción a Si bemol menor para facilitar la lectura y la ejecución, manteniendo la sonoridad original mediante la equivalencia enarmónica.
- En análisis armónico, trabajar con la notación dada para respetar las funciones tonales tal como el compositor las concibió, aunque se reconozca su equivalencia con la tonalidad en bemol.
