Arca de Noé: definición bíblica, dimensiones, Ararat y evidencias
Descubre el misterio del Arca de Noé: definición bíblica, dimensiones, el monte Ararat y las evidencias históricas y arqueológicas.
El Arca de Noé, según el libro del Génesis (capítulos 6–9) de la Biblia, es la embarcación que Dios encargó a Noé para salvar a su familia y a ejemplares de los animales de la Tierra antes de que un diluvio universal destruyera la vida en la tierra firme. En el relato bíblico, subieron al arca Noé, su esposa, sus tres hijos (Shem, Cam y Jafet) y las esposas de estos; algunos nombres y detalles adicionales aparecen en tradiciones extrabíblicas, donde a veces se mencionan personajes como Canaán o la figura de Naamah, pero esos nombres no figuran en el texto de Génesis. El relato indica que, tras retroceder las aguas, el arca quedó apoyada en "los montes de Ararat", una región que hoy pertenece en gran parte a la actual Turquía.
Dimensiones y conversión de las medidas
Génesis 6:15 da las medidas del arca en unidades antiguas: 300 por 50 por 30 ells (codos). La longitud del codo varía según la época y la cultura, por lo que las conversiones a metros no son definitivas. Las estimaciones habituales son:
- Si se usa el codo común (~0,457 m, 18 pulgadas): aprox. 137,2 m de largo × 22,9 m de ancho × 13,7 m de alto.
- Si se usa el codo real egipcio (~0,524 m): aprox. 157,2 m × 26,2 m × 15,7 m.
- Si se redondea a 0,5 m por codo: 150 m × 25 m × 15 m.
Estas diferencias producen volúmenes muy distintos: del orden de 43.000 m³ con el codo corto hasta unos 65.000 m³ con el codo más largo. Para ponerlo en perspectiva, esas cifras están en el mismo orden de magnitud que grandes barcos mercantes o el tonelaje bruto de transatlánticos clásicos; por eso con frecuencia se comparan las dimensiones del arca con buques modernos (p. ej., se han hecho comparaciones con el RMS Titanic o el RMS Queen Elizabeth 2), aunque esas comparaciones son aproximadas y dependen de la convención elegida para el codo.
Materiales y diseño según el relato bíblico
- Material: Génesis menciona que el arca se construyó con madera de "gofér" (traducido a veces como "gopher"), un término cuyo significado preciso es incierto y ha sido objeto de debate entre traductores y expertos en lenguas antiguas.
- Impermeabilización: el texto indica que el arca se cubrió con brea o pez para hacerla estanca.
- Distribución: se dice que tuvo tres niveles (pisos), una ventana superior y una puerta lateral, lo que sugiere una estructura cerrada con espacio para carga y alojamiento.
Localización: monte Ararat y significado del texto
En hebreo el texto habla de "las montañas de Ararat" (plural), lo que implica una región montañosa amplia —la histórica Armenia mayor o las alturas del Cáucaso— y no un pico concreto. La tradición posterior suele identificar el lugar con el Gran Ararat (Agri Dagi) en la Turquía oriental, cerca de Doğubayazıt, y por eso muchas búsquedas se han concentrado allí. Sin embargo, la variación lingüística, los cambios geopolíticos y la ambigüedad del término impiden una localización bíblica precisa.
Búsquedas, hallazgos reclamados y evidencia científica
Desde el siglo XIX se han registrado numerosas expediciones y afirmaciones de descubrimiento del arca. Entre las evidencias reclamadas más conocidas están:
- Formaciones geológicas con forma de barco, como la conocida "formación Durupınar" (descubierta en la década de 1950), que algunos han interpretado como restos del arca. Geólogos han explicado estas formaciones como rasgos naturales (estratos rocosos y depósitos sedimentarios).
- Reportes de madera petrificada, estructuras de madera o restos orgánicos en zonas altas de Ararat o sus alrededores. En todos los casos carecen de confirmación fiable, reproducible y publicada en revistas científicas con control por pares, o bien las muestras se han identificado como recientes, contaminadas o de origen geológico distinto.
- Imágenes satelitales, fotografías aéreas y expediciones turísticas que muestran objetos con apariencia de estructura; muchas veces estas imágenes son ambiguas o resultan de la interpretación humana de formas naturales (pareidolia).
El consenso entre arqueólogos, geólogos y expertos en datación es que no existe hasta la fecha evidencia física verificable y aceptada por la comunidad científica que demuestre la existencia actual del Arca de Noé como una embarcación construida en la antigüedad y preservada en el monte Ararat. Hay varios motivos:
- La madera expuesta a condiciones extremas (glaciares, heladas, erosión, tectónica) en montañas altas se descompone o petrifica de formas que son difíciles de distinguir sin análisis detallados, y ninguna muestra ha resistido controles rigurosos e independientes.
- Muchos hallazgos populares no cuentan con acceso libre a los datos, a las muestras originales ni con dataciones reproducibles por laboratorios independientes.
- Problemas políticos y logísticos han dificultado investigaciones continuas y abiertas en algunas áreas de Turquía e inmediaciones.
Interpretaciones religiosas y culturales
El relato del arca ha sido interpretado de formas diversas:
- Literalistas: sostienen que el relato describe un acontecimiento histórico y buscan evidencias físicas del arca y del diluvio global.
- Metafóricas o teológicas: entienden la historia como una narración con significados religiosos y morales (juicio, salvación, renovación) sin necesidad de que cada detalle sea históricamente literal.
- Comparativas y mitológicas: los estudios comparativos señalan que historias de inundaciones y arcas aparecen en otras culturas antiguas (p. ej., la Epopeya de Gilgamesh), lo que sugiere intercambio cultural y motivos literarios compartidos.
Conclusión
El Arca de Noé es una figura central del relato del Génesis con implicaciones religiosas, literarias y culturales muy amplias. Las dimensiones que da el texto permiten imaginar una embarcación de gran volumen capaz, según muchos cálculos, de albergar gran número de animales y provisiones; sin embargo, la conversión exacta de las medidas antiguas a metros depende del valor atribuido al codo. A pesar de frecuentes afirmaciones y expediciones, hasta hoy no existe evidencia física verificable y aceptada por la comunidad científica que confirme que los restos del arca se conservan en el monte Ararat o en otra localización concreta. Por ello, la cuestión combina investigación arqueológica, interpretación textual y creencias religiosas, y sigue siendo objeto de interés tanto de estudios académicos como de exploraciones populares.
Se han registrado muchos avistamientos y reclamaciones a lo largo de los años, pero ninguna ha aportado una evidencia física con el nivel de verificación y reproducibilidad exigido por la ciencia para considerarse demostrada.

El Arca de Noé, por Edward Hicks

Un fesco en la Capilla Sixtina, de Miguel Ángel. Se llama El Gran Diluvio

La construcción del Arca. Pintado por un pintor francés desconocido, hacia 1675.
Descripción
Según la Biblia, el arca estaba hecha de madera de gofer. La madera de gofer es posiblemente la madera de un ciprés, que se utilizaba para hacer barcos en Oriente Medio. El ciprés era bueno para hacer barcos porque tenía una madera fuerte de un gran tronco y extremidades. Sin embargo, nadie sabe con seguridad qué tipo de árbol era la madera de topacio.
El arca medía 300 codos de largo y 50 de ancho; la altura era de 30 codos. Durante mucho tiempo la gente no supo exactamente cuánto era un codo. Un día, a finales del siglo XIX, los arqueólogos encontraron un túnel en Jerusalén. Este túnel había sido construido en los días del rey Ezequías (alrededor del año 700 a.C.). En la entrada había una inscripción que decía que el túnel tenía 1200 codos de largo. El arqueólogo midió el túnel y vio que tenía 1800 pies de largo (54.000 centímetros). Así que ahora se sabe que el cúbito hebreo, al menos en la época del rey Ezequías, era de 20,4 pulgadas (51,816 centímetros).
La forma y el tamaño del arca eran muy buenos para flotar (el arca se hizo para flotar, no para atravesar rápidamente el agua). Muchos barcos de carga se construyen como el arca de Noé, porque este diseño es muy estable en el agua.
Cuando Noé terminó de armar el arca con las tablas de madera de topo, tuvo que hacerla impermeable (para que el agua no entrara en el arca). Según la Biblia, Dios le dijo a Noé que utilizara brea, un material impermeable para pintarla por dentro y por fuera.
La construcción del arca probablemente le llevó a Noé entre 55 y 75 años, según su edad y la de sus hijos cuando comenzó el diluvio.
Enfoques naturalistas
Durante el Renacimiento, surgió un nuevo tipo de erudición. Estas personas nunca cuestionaron la verdad literal de la historia del Arca. Empezaron a pensar en ella desde un punto de vista práctico. En el siglo XV, Alfonso Tostada escribió sobre la lógica del Arca, incluyendo cosas como los arreglos para deshacerse del estiércol y hacer circular el aire fresco. El geómetra del siglo XVI Johannes Buteo elaboró las dimensiones internas de la nave. También dejó espacio para los molinos de Noé y los hornos sin humo. Los posteriores también utilizaron su modelo.
En el siglo XVII, las Américas habían sido descubiertas y estaban siendo exploradas. Esto dio lugar a nuevos problemas. Todas las especies tuvieron que volver a extenderse desde un punto, después del diluvio. La respuesta obvia era que el hombre se había extendido por los continentes tras la destrucción de la Torre de Babel. Los diferentes grupos se llevaron animales con ellos. Sin embargo, algunos resultados parecían peculiares: ¿por qué los nativos de América del Norte habían llevado serpientes de cascabel, pero no caballos, se preguntaba Sir Thomas Browne en 1646? "Es muy extraño cómo América abundaba en bestias de rapiña y animales nocivos y, sin embargo, no contenía esa criatura necesaria que es el caballo".
Browne fue uno de los primeros en cuestionar la noción de generación espontánea. Era un médico y científico aficionado que hizo esta observación de pasada. Los eruditos bíblicos de la época, como Justus Lipsius (1547-1606) y Athanasius Kircher (c.1601-80), también empezaban a examinar la historia del Arca con más detenimiento. Intentaron encajar el relato bíblico con los conocimientos históricos naturales de su época. Las hipótesis resultantes fueron importantes. Impulsaron el estudio de la distribución geográfica de las plantas y los animales. Este tipo de estudio se convirtió en biogeografía en el siglo XVIII. Los historiadores naturales comenzaron a establecer conexiones entre los climas y los animales y plantas adaptados a ellos. Una teoría importante afirmaba que el Ararat bíblico estaba jalonado de diferentes zonas climáticas. Cuando el clima cambiaba, los animales asociados se desplazaban también. Finalmente se extendieron para repoblar el globo.
También existía el problema de un número cada vez mayor de especies conocidas: para Kircher y los historiadores naturales anteriores, no había ningún problema en encontrar espacio para todas las especies animales conocidas en el Arca, pero para la época en que trabajaba John Ray (1627-1705), sólo varias décadas después de Kircher, se habían encontrado muchas más. Incorporar toda la diversidad animal al relato del Arca era cada vez más difícil, y para 1700 pocos historiadores naturales podían ver razones para creer en una interpretación literal del relato del Arca de Noé.
Réplica a tamaño natural
En 2011, se construyó una réplica a tamaño real del arca de Noé en Dordrecht, en los Países Bajos.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es el Arca de Noé?
R: El Arca de Noé, según el libro del Génesis de la Biblia, era un barco que Dios ordenó a Noé que construyera para salvarse a sí mismo, a su familia (excepto a su hijo Canaán y a su esposa Naamah) y a todo tipo de animales de una gran inundación que Dios iba a provocar.
P: ¿Dónde descansó el arca?
R: El arca descansó en el punto más alto de la zona que era el monte Ararat, en lo que ahora es Turquía.
P: ¿Qué tamaño tenía?
R: El tamaño de la nave era de 300 por 50 por 30 ells, según Génesis 6:14. Esto hace que tenga aproximadamente la mitad del tamaño del barco RMS Queen Elizabeth 2 o 155,45 por 25,91, por 15,54 metros. Habría tenido aproximadamente el mismo tonelaje (peso) que el RMS Titanic.
P: ¿Quién se negó a subir a bordo?
R: Su hijo Canaán y su esposa Naamah se negaron a subir a bordo del arca.
P: ¿Se han encontrado pruebas físicas de su existencia?
R: Se han registrado muchos avistamientos del arca a lo largo de los años, sin embargo, no se han encontrado pruebas físicas que demuestren que existe actualmente en el monte Ararat.
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