Napalm es el nombre de una serie de líquidos inflamables que se han utilizado en la guerra. A menudo se trata de gasolina en gelatina. El napalm es en realidad el espesante de esos líquidos. Cuando se mezcla con la gasolina, el espesante forma un gel incendiario pegajoso. Fue desarrollado por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial por un equipo de químicos de Harvard. El líder del equipo era Louis Fieser. El nombre de napalm proviene de los ingredientes que se utilizaron por primera vez para fabricarlo: sales de aluminio coprecipitadas de los ácidos nafténico y palmítico. Éstos se añadían a la sustancia inflamable para que se gelificara.

Uno de los principales problemas de los primeros fluidos incendiarios (como los utilizados en los lanzallamas) era que salpicaban y se escurrían con demasiada facilidad. Los Estados Unidos descubrieron que los lanzallamas que utilizan un gel de gasolina pueden disparar más lejos y son más útiles. El gel de gasolina era difícil de fabricar porque utilizaba caucho natural, que tenía una gran demanda y era caro. El napalm ofrecía una alternativa mucho más barata. Resolvía los problemas que planteaban los incendiarios a base de caucho.

Hoy en día, el napalm se compone principalmente de benceno y poliestireno, y se conoce como napalm-B.

El napalm fue utilizado en lanzallamas y bombas incendiarias por las fuerzas estadounidenses y aliadas. El napalm se hace arder a una velocidad específica y se adhiere a los materiales. Esto se consigue mezclando diferentes cantidades de napalm y otros materiales. Otro efecto útil (y peligroso), principalmente relacionado con su uso en bombas, era que el napalm "desoxigena rápidamente el aire disponible". También crea grandes cantidades de monóxido de carbono que causan asfixia. Las bombas de napalm también se utilizaron en la guerra de Vietnam para despejar las zonas de aterrizaje de los helicópteros.

Aunque el napalm fue un invento del siglo XX, forma parte de una larga historia de dispositivos incendiarios en la guerra. Sin embargo, históricamente se utilizaban sobre todo líquidos (véase fuego griego). En la Primera Guerra Mundial, los alemanes introdujeron un arma de combustible líquido inflamable basada en la infantería, el lanzallamas, cuyas variaciones fueron desarrolladas pronto por otros bandos en el conflicto.

Historia y uso en conflictos

El napalm se desarrolló en la Segunda Guerra Mundial y fue utilizado por los aliados tanto en Europa como en el Pacífico. Tras el conflicto se empleó de forma intensiva en la Guerra de Corea y, sobre todo, en la Guerra de Vietnam, donde su uso —y las imágenes de sus efectos sobre civiles— provocaron un gran rechazo público internacional. Además de su función como arma anti-personal, se utilizó para destruir objetivos materiales, incendiar construcciones y despejar vegetación para ampliar zonas de aterrizaje o reducir la cobertura enemiga.

Composición y variantes

El napalm original era un espesante formado por sales de aluminio de ácidos orgánicos (de ahí su nombre). Con el tiempo se desarrollaron versiones más estables y baratas; la más conocida hoy en día es el llamado napalm-B, una mezcla que emplea poliestireno y compuestos orgánicos con gasolina para producir un gel adherente. Existen otros geles y combustibles gelificados con propiedades similares, usados tanto en aplicaciones militares como industriales y civiles (p. ej., combustibles para fogones de emergencia), aunque en contextos armados su empleo plantea serias cuestiones legales y éticas.

Nota importante: por razones de seguridad y legalidad no se incluyen ni se detallan instrucciones, proporciones o procedimientos para fabricar napalm u otros agentes incendiarios.

Propiedades físicas y efectos

El napalm forma un gel pegajoso que se adhiere a superficies y tejidos y arde a temperaturas muy altas durante un tiempo suficiente como para provocar incendios extensos. Cuando se emplea en bombas o dispositivos incendiarios, además del daño térmico directo produce humo y gases tóxicos (entre ellos monóxido de carbono) que aumentan el riesgo de asfixia y de lesiones por inhalación. El gel hace difícil la extinción y aumenta el potencial para daños secundarios, como incendios estructurales y ambientales.

Peligros para la salud y el medio ambiente

  • Lesiones térmicas graves: el napalm causa quemaduras de alta gravedad que suelen requerir atención especializada en unidades de grandes quemados.
  • Daño por inhalación: los gases y humos derivados de su combustión irritan y lesionan vías respiratorias y pulmones.
  • Asfixia y envenenamiento: la generación de monóxido de carbono y la reducción del oxígeno disponible pueden provocar pérdida de conciencia y muerte.
  • Consecuencias a largo plazo: supervivientes pueden sufrir cicatrices, discapacidades, infecciones crónicas y efectos psicológicos duraderos.
  • Impacto ambiental: incendios forestales, contaminación del suelo y del agua y destrucción de hábitats.

Derecho internacional y controversias

El uso del napalm y de otras armas incendiarias ha sido objeto de debate ético y jurídico. En 1980 se adoptó el Protocolo III de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW), que impone restricciones y prohibiciones sobre el uso de armas incendiarias, especialmente cuando ponen en riesgo a la población civil o se emplean de manera indiscriminada. A partir de la Guerra de Vietnam, la oposición pública y diplomática al empleo de napalm se intensificó y muchas voces han pedido su prohibición total. Diferentes países han adoptado políticas nacionales que limitan o prohíben el uso de armas incendiarias.

Legado y consideraciones actuales

El napalm se ha convertido en un símbolo de la brutalidad de ciertos conflictos contemporáneos y ha alimentado movimientos pacifistas y demandas de restricción de armamento. Hoy, además de las implicaciones militares, su estudio sirve para recordar la necesidad de normas internacionales que protejan a civiles y al medio ambiente, y la importancia de la medicina especializada para tratar las consecuencias humanitarias de las armas incendiarias.

Si desea profundizar en aspectos históricos, legales o médicos del napalm, puedo ofrecer bibliografía recomendada o un resumen de las principales convenciones internacionales que regulan las armas incendiarias.