La gasolina /ˈɡæsəliːn/ es una fracción líquida ligera y combustible obtenida del petróleo por procesos de refinado. No debe confundirse con el petróleo en su conjunto: el petróleo crudo es una mezcla compleja de compuestos, mientras que la gasolina es uno de los productos que se extraen y transforman en la refinería.
Se emplea principalmente como combustible en los motores de combustión interna. Su producción comienza con la destilación del crudo: mediante destilación fraccionada el petróleo se calienta a diferentes temperaturas y se separan las fracciones según su punto de ebullición; la gasolina procede de las fracciones más ligeras. Además de la destilación, se usan procesos como la reformación catalítica, la isomerización y la alquilación para mejorar las propiedades de la mezcla y aumentar el rendimiento de componentes adecuados para gasolina.
Composición química
La gasolina es una mezcla compleja de hidrocarburos (principalmente alcanos, cicloalcanos y compuestos aromáticos) con cadenas típicamente entre C4 y C12. Entre sus componentes figura el octano (C8H18) junto a isómeros y otros compuestos. También contiene pequeñas cantidades de compuestos con heteroátomos (oxígeno en oxigenados como el etanol) y múltiples aditivos que mejoran el rendimiento, la estabilidad y la limpieza del motor.
- Hidrocarburos: alcanos (n-parafinas e isoparafinas), cicloalcanos (naftenos) y aromáticos (benceno, tolueno, xileno).
- Aditivos: detergentes, antioxidantes, dispersantes, inhibidores de corrosión, agentes antievaporación y mejoradores del octanaje.
- Oxigenados: etanol (E10, E85) y MTBE (menos usado) que aumentan el octanaje y modifican emisiones.
Octanaje y rendimiento
El octanaje mide la resistencia de la gasolina a la autoignición o “detonación” (golpeteo) dentro del motor. Un combustible con octanaje alto resiste mejor las condiciones de compresión y evita el fenómeno de “knocking”, que puede dañar los motores.
Existen diferentes índices de octanaje: el RON (Research Octane Number), el MON (Motor Octane Number) y el AKI ((R+M)/2) que se usa habitualmente en EE. UU. y que aparece en las estaciones de servicio. En la práctica:
- En Estados Unidos la gasolina “regular” suele tener 87 (AKI), la “midgrade” 89 y la “premium” entre 91 y 93 (AKI).
- En Europa y otros países se utilizan valores RON más altos como referencia (por ejemplo, 95 RON es una gasolina estándar en muchos lugares).
Los motores modernos especifican el octanaje mínimo recomendado; la mayoría de los coches de uso general pueden funcionar con gasolina “normal” (por ejemplo, 87 AKI), mientras que motores de alto rendimiento o de alta compresión requieren o se benefician de gasolinas de mayor octanaje.
Propiedades físicas y energía
- La gasolina es inflamable y volátil; su rango de ebullición típico va aproximadamente de 30 °C a 200 °C según la composición.
- Densidad aproximada: 0,71–0,77 g/cm3 (varía con la mezcla).
- Contenido energético: alrededor de 44 MJ/kg (≈32–33 MJ por litro, según densidad).
- La volatilidad se controla por la presión de vapor Reid (RVP) y varía estacionalmente para evitar problemas de arranque en frío y evaporación excesiva en verano.
Producción y mezclado
Además de la destilación, la refinación incluye procesos catalíticos para transformar fracciones menos valiosas en componentes con mejores propiedades (mayor octanaje, menor contenido de azufre). Tras obtener las fracciones base se procede al mezclado final en la refinería o en terminales: se ajustan las proporciones de componentes y se añaden aditivos para cumplir especificaciones legales y de fabricante.
Aditivos y mezclas comerciales
Las marcas comerciales modifican sus fórmulas con aditivos para:
- Mejorar la limpieza de inyectores y válvulas (detergentes).
- Reducir la corrosión y la formación de depósitos.
- Aumentar el octanaje (agentes antidetonantes o mezclas con compuestos de alto octanaje).
- Mezclar con etanol (E10, E15, E85) para reducir emisiones y octanear la mezcla.
Seguridad y medio ambiente
La gasolina es tóxica e inflamable. La inhalación prolongada o el contacto repetido con la piel pueden ser nocivos; algunos componentes aromáticos como el benceno son carcinógenos reconocidos. Su combustión genera dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV), que contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
Para reducir impactos se regulan límites de azufre y compuestos nocivos, se fomenta el uso de biocombustibles y se desarrollan motores más eficientes y sistemas de propulsión alternativos (eléctrico, híbrido, hidrógeno).
Aplicaciones y tipos
- Automotriz: combustible principal para automóviles con motores de gasolina.
- Pequeños motores: cortacéspedes, motosierras y motores fuera de borda usan mezclas específicas o mezcla con aceite según el caso.
- Aviación ligera: la gasolina de aviación (avgas) es una formulación especial con octanaje muy alto; históricamente se utilizó tetraetilplomo como antidetonante, aunque hoy existen variedades con bajos contenidos de plomo (100LL sigue usándose en aviación general).
Venta y clasificación
La gasolina se vende en las estaciones de servicio bajo distintas calidades y precios. Las diferencias entre marcas y surtidores se deben a la composición de las fracciones base y a los aditivos incorporados; por eso la composición exacta puede variar entre estaciones y regiones.
Resumen y recomendaciones
La gasolina es una mezcla de hidrocarburos derivada del petróleo, diseñada para alimentar motores de combustión interna. Su composición incluye alcanos, cicloalcanos y aromáticos y se ajusta con aditivos para mejorar el rendimiento y la limpieza. El octanaje indica la resistencia a la detonación; elegir la gasolina indicada por el fabricante del vehículo protege el motor y optimiza su funcionamiento. Por razones de salud y seguridad, manipularla con precaución, evitar inhalaciones y derrames y respetar normas ambientales y de almacenamiento.

